El Fondo de Crédito Rural (FCR) no ha llenado el vacío que dejó el BANADES tras su desaparición.

 

Autoridades agropecuarias proponen un paquete de políticas para colocar en mejor posición a los productores nacionales

 

Dos años atrás surgió el Fondo de Crédito Rural (FCR) para llenar el vacío que dejó la desaparición del Banco Nacional de Desarrollo (BANADES). Sin embargo, dicha institución no ha logrado satisfacer ni cubrir las fuertes demandas crediticias por parte de los sectores agropecuarios del país.

El borrador de la “Estrategia de Reducción de la Pobreza”, elaborado por asesores y funcionarios gubernamentales en enero pasado, confirma la complejidad y gravedad del crédito agrícola en Nicaragua, tras la quiebra del BANADES.

“La falta de crédito ha sido reportada como apremiante por el 38 por ciento de productores minifundistas, mientras un 35 por ciento de los productores en general reportan estar limitados por el crédito”, reza el texto oficial.

Asimismo, “el 71 por ciento de los minifudistas (menos de 2 manzanas) y el 57 por ciento de los pequeños productores (2 a 5 manzanas), reportan que la falta de garantía colateral es la causa por la cual no solicitan crédito”, agrega.

El Fondo de Crédito Rural (FCR) fue creado en 1998, con el objetivo de promover los servicios financieros --como una instancia de segundo piso-- hacia las cooperativas e instituciones financieras no convencionales. Sin embargo, hasta la fecha, el FCR no ha logrado canalizar todos los recursos, ya que carece de ciertas matrices legales que le permitan convertirse en un intermediador de segundo piso y obtener nuevas fuentes de financiamiento para trasladarlos a instituciones de microfinanzas y destinarlos a sectores productivos.

Esta limitación es reconocida en el documento de “Estrategia de reducción de la Pobreza”, al señalar que “a fin de facilitar que las organizaciones finacieras no convencionales actúen como bancos rurales, se promoverán leyes para apoyar la creación de una red de instituciones de este tipo con la posibilidad de captar ahorro”.

Estratificación de cartera por

actividad en 1998(miles de córdobas)

 
Banca Estatal
Banca Privada

Moneda Nacional

Agrícola

91,807
322,390
Ganaderos
47,322
96,296

Moneda Extranjera

Agrícola

36,659
124,959
Ganaderos
12,643
29,386
Fuente:Informe anual Superintendencia de Bancos 1998

Efecto del cierre de la banca estatal

El Banco Nacional de Desarrollo (BANADES) operó con pérdidas hasta su cierre. Mientras tanto, en 1991, la Superintendencia de Bancos determina la posibilidad de la apertura de instituciones bancarias privadas. Los primeros en surgir en ese entonces son el Banco Mercantil, el Banco de la Producción, el Banco Centroamericano y el Banco de América Central.

Con las primeras crisis del BANADES en 1995, la banca privada se fortalece, para 1997 ya existían trece instituciones bancarias privadas, las cuales controlaban el 84 por ciento de la cartera crediticia nacional.

El banco nacional fue disminuyendo paulatinamente la cartera financiera al sector agropecuario, mientras, la banca privada se da a la tarea de incrementar montos con la intención de aprovechar la apertura de nichos de mercado con productos no tradicionales que por un tiempo ocuparon especial atención en las cuentas nacionales.

Ciclo agrícola,perspectiva de área 2000/2001

(miles de manzanas)

  99/00 00/01
Productos de exportación 258.1 269.4
Productos de consumo interno 820.91 850.0
Total 1,078.91 1,119.40
Fuente:Políticas del Ciclo Agrícola 2000-2001. MAG- FOR

 

 

 
Alvaro Fiallos

AlvaroFiallos,vicepresidente de UNAG,analiza los efectos de la marginación crediticia.

"Esperamos un descenso en las siembras y en la productividad"

 

 

 

La banca privada toma un rumbo definido, financiar a los productores privados con montos similares a los entregados por las entidades estatales. Sin embargo, hay rubros y productores --especialmente pequeños y de granos básicos-- que quedan al margen de las políticas crediticias, por considerar que son sectores de riesgo.

Algunas de las opciones encontradas por los productores para financiarse la producción han sido las casas comercializadoras. Tomás E. Rodríguez, en el estudio “Oferta de Crédito Rural en 1997”, analizó que este financiamiento es fundamental para rubros de exportación y especialmente el café.

Señaló que una investigación realizada por el Ministerio de Agricultura encontró que los créditos entregados por estas comercializadoras en 1996 fueron mayores que los aportados por todo el SFN. Rodríguez, además, hace especial énfasis en la diferencia del financiamiento otorgado. El SFN y las casas comerciales lo definen como crédito agropecuario, mientras las organizaciones no gubernamentales utilizan el término de crédito rural debido al enfoque integral que pretenden darle a los préstamos.

MAG-FOR augura crecimiento del 4% en ciclo agrícola

 

Actualmente, el rol que dejó la banca estatal con respecto al agro, recae de forma directa en manos privadas, llámense éstas bancos comerciales o microfinancieras que funcionan con fondos externos. Sin embargo, una luz de esperanza podría observarse al final del túnel, de acuerdo con las políticas correspondientes al período 2000/2001, presentadas recientemente por el ministerio de Agricultura y Ganadería.

Así está formulado en el borrador de la “Estrategia de Reducción de la Pobreza”, al afirmar lo siguiente: “Se continuará fomentando la expansión de servicios financieros en el sector rural al titular la tierra, para que los productores puedan usar sus títulos de propiedad como garantías; se promoverán cambios en la regulación bancaria para que los productores puedan utilizar otros bienes como garantías; y se estimulará a los bancos privados a involucrarse en el mercado rural”.

En tanto, en el documento de Políticas del Ministerio Agropecuario y Forestal, se pretende que en este ciclo agrícola a las puertas, haya un crecimiento del 4 por ciento en la agricultura, para ello creará un plan de atención especial a los rubros que han sido castigados con la baja en los precios internacionales y el comercio desleal. Además de hacer un especial énfasis en programas de inversión a largo plazo en materia de modernización tecnológica y reducción de la vulnerabilidad ambiental y social.

A su vez, las autoridades agropecuarias reconocen que hay dificultades para los productores, causadas por la baja en los precios internacionales, la competencia desleal a consecuencia de los subsidios de productos en otros países y, mayores exigencias de calidad en la comercialización internacional. Para superar estas dificultades proyectan una serie de incentivos fiscales, que a su vez servirán para autofinanciar la producción y prever riesgos de pérdida.

 

Entre ellos, mencionan la puesta en práctica de un seguro agropecuario, extender las exoneraciones a la importación de insumos, bienes intermedios y de capital hasta el año 2002, así como, actualizar y ampliar las listas taxativas para la importaciones de lo antes mencionado.

En el caso de los ganaderos, serán exonerados con el 1 por ciento si apoyan con acciones concretas los planes forestales, y para los agricultores se les exonerará de Impuesto General al Valor en varias de sus actividades, si se suman a la protección ambiental. Igualmente, si sus operaciones pasan por la Bolsa Agropecuaria serán eximidos del pago de impuestos..

 

 

Crédito del Sistema Financiero Nacional(miles de córdobas)
 
Agrícola
Ganaderos
 
Privados
Estatal
Privados
Estatal
1990
0
99.7
0
26.9
Dic 1999
3,352.0
0.2
666.2
4.6
Fuente: Políticas del ciclo Agrícola 2000-2001. MAG- FOR

Continúan prometiendo el reintegro tributario del 1.5 por ciento, que según el experto fiscal Julio Francisco Báez, no es entregado en un plazo de 30 días tal como lo establece la ley, además de que persiste el temor de solicitarlo, porque siempre la Dirección General de Ingresos encuentra motivos para establecer multas o sanciones. Es por ello que muchos de estos fondos no son retirados y están acumulados por años en esa dependencia estatal.

Para superar el problema de los precios y la competencia desleal, el gobierno está planteando gravar la leche en polvo con impuestos del 20 por ciento por internación, el arroz en granza con el 25 por ciento, el arroz oro con 20 por ciento, el sorgo con 15 por ciento, y el maíz amarillo con 15 por ciento, exceptuando las importaciones que haga la industria avícola nacional.