Jorge Solis

 

 

 

 

Dicen que la tercera es la vencida. La Empresa Nicaragüense de Teléfonos (Enitel) asiste en estos días al tercer intento de privatización, y a diferencia de los dos fracasos anteriores, Jorge Solís, Presidente de la firma estatal, asegura que en esta oportunidad, la venta del 40 por ciento de las acciones va en firme, ya que se han superado señalamientos formulados por los oferentes.

Las deudas externas de Enitel, aseguró Solís a El Observador Económico, ya fueron saneadas; el personal se redujo de 5 mil empleados a 2 mil; y se firmó un Convenio Colectivo. Además, a los propietarios de los telepuertos legalizados ya se les notificó oficialmente que sus contratos de operaciones tendrán que ser negociados con los nuevos propietarios. Por eso, “¿qué más quieren?”, se pregunta Solís.

Según sus cálculos y el calendario de privatización, estamos en la recta final. Para fines de junio próximo, Solís espera las ofertas de las tres firmas licitantes, las cuales –insistió— cumplen con todos los requisitos técnicos y financieros.

A continuación la entrevista concedida a esta publicación.

Me gustaría que me hablara un poco sobre la venta de Enitel. Tengo entendido que ésta es la tercera licitación.

Sí, es la tercera oficialmente, y los oferentes continúan siendo los mismos tres: Grupo Telefónico de México, una subsidiaria de France Telecom y el Grupo Intaltec Avantel, de México también.

¿Hasta el momento ellos han cumplido con los requisitos que establecen las leyes?

Esa es una responsabilidad investigativa y totalmente afirmativa por parte de la Dirección General de Privatización, a cargo del licenciado Raúl Barrios. Ellos me han informado que sí han cumplido con todo.

Hay un comité para eso, y nuestra banca de inversión por supuesto, que son los que internacionalmente pasan las investigaciones y hacen todas las recomendaciones de lo que ellos conocen sobre este tipo de empresas, y nos dicen está correcto, está bien, o a esta gente le falta tal cosa o tienen tal otra. Ellos van aconsejando todo de acuerdo con la conveniencia que le parezca más favorable para ENITEL. Ellos trabajan para nosotros.

¿Cuáles han sido las recomendaciones financieramente hablando?

Financieramente no tienen nada que ver, son grupos poderosísimos... ¡todos!, cualquiera que tiene una empresa telefónica es poderoso.

 

 

 

¿Y tecnológicamente?

Tecnológicamente también, aquí no puede venir nadie con tecnología antigua ni nada por el estilo, porque se ve fuera de lugar. El mundo está avanzando con tanta rapidez, que quien aparezca con una PC que tiene nada más un programa antiguo, creo que no califica. Si usted hoy compra una computadora, mañana tal vez hay una nueva y mil veces mejor que la que usted compró, igual pasa en las telecomunicaciones.

Los sistemas que se implantan son sistemas que todos los días están mejorando, así que el que viene aquí tiene que venir con lo mejor, porque siempre se tiene que estar con el más alto nivel para poder brindar un buen servicio tecnológico eficiente, sobre todo que permita una mayor utilidad, porque la eficiencia produce calidad y la calidad produce utilidades.

Algunos sectores temen que suceda igual que en Guatemala, donde el grupo que ganó el proceso de licitación parece que era una firma de cascarón y subcontrató luego al Telmex. Por eso le pregunté sobre la capacidad de los oferentes.

La capacidad es absoluta. No podés dudar de la capacidad de France Telecom; no podés dudar de Intaltec Avantel, que está con MCI en Estados Unidos; ni del grupo telefónico de México, que supuestamente están en pláticas con la compañía Erickson en Suecia, para entrar junto con ellos.

Yo creo que los tres están capacitados financiera y tecnológicamente hablando. Por esos aspectos —financiero y tecnológico—, creo que no hay ninguna cosa; a lo mejor, detalles, que si un contrato o una representación no vino avalada por un Cónsul y hay que buscarlo... Eso atrasa un poco, pero no atrasa el proceso.

¿En qué fase se encuentra el proceso de privatización?

Estamos en la última fase. Ellos nos están haciendo su última presentación; nosotros les vamos a contestar, y después van a tener un mes para hacer la oferta. Esperamos que a más tardar el 25 de mayo estarán presentando ya finalmente, para que alrededor del 25 de junio estén exponiendo una oferta económica, que es el principio del final del proceso de licitación de esta privatización.

Aspectos internos de ENITEL

Hablemos un poco de Enitel. ¿Cómo está la cartera de la empresa?

Muy bien.

Tengo entendido que el BCIE les había embargado unas cuentas en el exterior. ¿Qué tan cierto es esto?

Hay dos carteras. La cartera nacional, excelente, no tenemos grandes déficits, estamos muy bien porque automáticamente cortamos, y la gente paga con protestas que las ves en la calle, las lees en los diarios, las oís en la radio, pero pagan, pues, de manera eficiente. Se corta porque es con base en computadoras.

En la parte internacional hemos sufrido lo que un grupo de señores —se dice que también están involucrados nicaragüenses que no deberían de llamarse así, no sabemos los nombres pero los estamos investigando— han comprado la deuda de 1979 hacia atrás.

Deuda que está pendiente y que ellos han venido comprando en el mercado de valores a un precio ridículo, y ahora metieron un juicio contra Nicaragua, y la primera acción fue embargar las cuentas del país, las reservas del Banco Central que tenía depositada en los Estados Unidos, las embargaron.

Aparentemente ganamos el juicio a través del gobierno central, hace más o menos unos 15 días (última semana de abril), tenían 10 días para apelar.

No tengo la información exacta en este momento, pero creo que nosotros tenemos la razón y creo que no va a haber ningún problema, porque ya está el precedente de que salvaron las cuentas de Nicaragua, por cuanto lo de nosotros ya no tiene razón de ser. Sin embargo, nuestros abogados están trabajando y esperamos que en un plazo no muy largo estemos resolviendo este problema.

Me llama la atención que estén investigando los nombres de las personas que están haciendo esto. ¿Con qué objetivo lo hacen?

Para declararlas no nicaragüenses, porque creo que ningún nicaragüense tiene derecho de embargar a su país. Pero por dinero, hasta se mata, dicen. Nosotros no podemos aceptar que nos hayan hecho semejante daño, porque eso causa que incumplamos con nuestros proveedores. No incumplimos en los pagos locales, pero sí incumplimos.

Hemos estado usando fondos de nuestra propia reserva para hacer estos pagos pendientes, que están ocasionando la recesión de pago por parte de ATT, Sprint y probablemente MCI también.

MCI no lo ha comunicado; Sprint sí y ATT también. Estamos cumpliendo, y algunos proveedores han sido muy comprensivos con nosotros, sabiendo el problema en que estamos y que no es culpa nuestra. Esto es heredado desde 1979, ya no digamos de los sandinistas ni de la señora (Violeta) Chamorro. Esto es del tiempo de los señores Somoza, y que ahora vengan a afectarnos... creo que es grave que un nicaragüense se haya prestado a eso.

Como nicaragüense me duele que puedan existir compatriotas involucrados en un acto tan de lesa patria, horrible, que han hecho con Nicaragua.

¿Y eso no va a afectar de alguna manera el proceso de privatización?

No, porque es una cosa internacional que está plenamente calculada, un proceso normal. Es lógico que se quieren aprovechar. Todo el que te está comprando y te ve que tenés alguna debilidad, te la quiere aprovechar para darte menos.

Pero gracias a Dios, hemos venido solucionando todos los problemas que se nos han presentado durante el proceso de la privatización. Todos. Inclusive el traslado de la deuda de los 48 millones del BCIE al Banco Central, ya está aprobado por el directorio del Banco Centroamericano; los 15 millones del Banco Mundial también ya fueron aprobados.

Por lo tanto, estamos hablando de otro tipo de empresa, cargos que teníamos que no eran de nosotros, y, por supuesto, empezás a ver una empresa mucho más saludable en todos los aspectos, tanto en la parte económica como en la laboral, en la de líneas, en todo.

 

Dos y van cero

La iniciativa de privatizar las telecomunicaciones en nuestro país se oficializó en 1992, con el gobierno de Violeta de Chamorro, al emitirse el 15 de octubre de ese mismo año, el Acuerdo Presidencial N° 291-92, en el que se instruía al Director General del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones (TELCOR), que presentara un plan de privatización de los servicios telefónicos, en un lapso de 120 días.

Sin embargo, se suscribió el primer Acuerdo de Ajuste Estructural (ESAF) para el período comprendido 1994-1997, entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el gobierno Chamorro, y no se había cumplido aún con ese compromiso del programa de reforma estructural.

Este programa contemplaba, entre otras cosas, que para octubre de 1994 se privatizara al menos el 40 por ciento de las acciones del entonces TELCOR, y que con los recursos obtenidos se redimieran los bonos de indemnización.

El 21 de julio de 1995, la Asamblea Nacional aprueba la Ley General de Telecomunicaciones y Servicios Postales (Ley 200).

Posteriormente, la privatización de los servicios de Telecomunicaciones de TELCOR y la creación de una nueva operadora, la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones, ENITEL, fue autorizada mediante la Ley 210, que fue aprobada por la Asamblea Nacional el 30 de noviembre de 1995.

1997. En marzo, se introduce ante la Asamblea Nacional el proyecto de reforma a la Ley 210, debido a que la coyuntura nacional había cambiado por haber transcurrido mucho tiempo desde la aprobación de dicha Ley, y a que el primer intento de privatización había fallado.

De eso resulta la Ley 293, tres meses después, pero no entró en vigencia sino hasta el 2 de julio de 1998. Bajo ésta, se realiza actualmente el proceso de privatización.

 

Tecnológicamente hablando, ¿cuál es la situación de Enitel?

Tenemos líneas cansadas que estamos utilizando al máximo porque no nos permiten aumentar nuestra capacidad de líneas, con excepción de ciertos aumentos en realidad muy pequeños, que estamos llevando a cabo con fondos propios, pero lógicamente con una necesidad de líneas que la gente nos está pidiendo, que para nosotros es de vital importancia.

Sin embargo, creo que eso marca y nos obliga a tomar la decisión definitiva de tener que privatizar, porque una de las principales obligaciones del que compra el 40 por ciento de las acciones nuestras, es establecer inmediatamente más líneas para los nicaragüenses.

Lógicamente, también va a ser bueno para ellos porque les permite mayores ingresos de los que ya nosotros, de por sí, generamos. Y con el tráfico internacional, que estamos sobrecargados también, es que esta empresa se ha mantenido.

La tecnología que tenemos es muy buena. Fue tecnología moderna, instalada a principios del 90. En ese sentido no hay ningún problema, de lo que sí hay necesidad es de muchas más líneas, y eso lo van a ver ellos como un negocio, y ya no tanto ni por complacer, tal vez, a los nicaragüenses. Más líneas instaladas les produce dinero.

¿Cuál es la vida útil de esas líneas que instalaron en los 90?

Es fibra óptica digital, que tenemos en un 95 por ciento, es por mucho tiempo, eso no tiene ningún problema. Tenemos algunas plantas análogas todavía, que es lo primero que se va a quitar, pero estamos hablando del 5 por ciento. Así que estamos a la altura de lo mejor.

Piedras en el zapato de la privatización

Hablemos de los telepuertos. ¿Qué va a pasar con estas empresas legalizadas (el licenciado Solís se truena los dedos) cuando termine el proceso de privatización?

 

Los telepuertos ya han sido notificados de manera oficial por instrucciones de la Junta Directiva y recomendación del Banco Mundial, y en nuestra banca de inversión han sido notificados por cartas firmadas por mí directamente, de que tienen que presentarse ante el nuevo administrador una vez que esta empresa se privatice, para sentarse con ellos a negociar, renegociar o someterse a la consideración y decisión del nuevo Consejo Directivo de esta empresa.

Están notificados todos. Es decisión de ellos si los continúan o no, mientras ellos instalan líneas, los sigan utilizando por un tiempo, no sé.

¿Y qué pasaría con la telefonía celular?

Ellos tienen una concesión que va incluida dentro del paquete de la privatización a nivel nacional. Hay dos bandas, la A y la B. La banda A es la que tiene Bellsouth en una parte del país; y la banda B es la que tiene Enitel bajo una concesión emitida por Telcor, a nivel nacional. Se llama banda a la frecuencia donde opera la línea.

Entonces, ¿cuáles son las expectativas que hay con la telefonía celular?

Dios quiera que venga la competencia, porque en cuanto al servicio que están brindando en este momento, sin competencia, no creo que haya un 30 por ciento de satisfacción plena.

Sí tenemos soluciones definitivamente, pues hay una solución, pero no es una solución que podamos considerar nosotros una verdadera solución a nuestros problemas de comunicación a través de celular. Esperamos que si viene Enitel con la nueva administración e instala un nuevo servicio de celular, creo que sería un éxito para Nicaragua, saludable para la competencia y sería muy recomendable.

Esa era la intención que yo tenía desde que entré aquí, pero que no me permitieron hacerlo porque podía encarecer aún más la empresa. Si le aumento la banda de celular, lógicamente, en vez de pedir alguna cantidad X que teníamos pensado, tenemos que pedir más porque vale más, entonces se hace un poco más difícil la venta.

Entonces dijeron que dentro del paquete como estaba la ley, que era mejor que no hiciéramos ninguna acción nosotros, y que esperáramos la privatización para que lo haga el nuevo comprador.

La privatización de Enitel es una de las medidas del ESAF. Debido a esto, se teme que la empresa sea mal vendida con tal de cumplir con los requisitos impuestos por el ESAF.

En ese sentido he sido muy claro. Desde que ingresé aquí el 6 de enero de 1999, yo he sido clarísimo: yo vine aquí a vender. Tenga la plena seguridad de que Jorge Solís no va a firmar nada que corresponda a algo que se parezca a regalo, ni porque me van a obligar, a mí no me tuerce el brazo ninguna organización para que yo regale esta empresa. La firmará otro, pero yo no.

Vine a venderlo. ¿Es condición del ESAF? Sí, señor, es condición del ESAF pero para vender, no para regalar. Y si me quieren obligar a regalar, yo no lo creo porque son gente seria y muy formales, y lógicamente yo no estoy de acuerdo conque vamos a regalar, ni creo que ningún miembro del gobierno desde el Presidente para abajo.

He sido muy claro ante los organismos internacionales; delante del Presidente y delante del Consejo del Gabinete Económico he expresado esto mismo. Nunca está en mi mente la palabra regalar ni por presión, ni por nada.

¿Y en el caso que los oferentes no cumplan con las expectativas?

Buscaremos soluciones. Nicaragua no se queda incomunicada, eso te lo garantizo. Si no quieren hacer ofertas, ¿qué puedo hacer yo? Hemos hecho lo imposible, hemos cumplido con todo. ¿Quieren quitar la deuda del BCIE?, nos ha costado pero la quitamos. ¿No quieren 5 mil trabajadores como tenían en el tiempo de doña Violeta?, ya tenemos 2 mil. ¿Convenio colectivo?, ya está firmado por todas las organizaciones, sandinistas y no sandinistas; todos los telepuertos notificados de que se deben sentar con el nuevo propietario.

O sea, yo no veo qué cosa podría entorpecer el no hacer una buena oferta por esta empresa, que tiene además de todo limpio, un futuro a expandirse enormemente, y eso significa abundancia económica. Además de lo que significa para algunas empresas, o para las que están participando, creo yo, el concepto de regionalización de las comunicaciones.

Porque creo que la época de privatización ya pasó de moda. Se le llamó privatización a telefónica del Perú, a telefónica de Colombia, a telefónica de Brasil... son privatizaciones de miles de millones de dólares.

Lo nuestro es una venta de acciones para que el que compre haga una buena oferta bajo la visión y el objetivo de una regionalización de las comunicaciones para tener control en algunos países del área.

Funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua han sugerido que una parte de los recursos generados por la privatización de ENTEL, se utilice para alzar el precio de los Bonos de Pago por Indemnización y solucionar así el problema de la propiedad. ¿Cuál es su punto de vista al respecto?

Ese es un problema del gobierno central de Nicaragua, que es con el tema de la propiedad. Otro problema heredado por el gobierno de nosotros. Nosotros no inventamos “la piñata”, no le robamos propiedades a nadie, otros lo hicieron y nosotros lo vamos a tratar de resolver dentro de la medida de las posibilidades y del gran apoyo que podamos tener.

La ley nuestra tiene que cumplirse 100 por ciento como es, pero nosotros no podemos. Yo voy a privatizar, hemos hecho lo imposible, no creás que este proceso no está siendo seguido de cerca por todos los organismos internacionales, por la Contraloría de la República misma.

Yo no me quiero salir del tema de Enitel porque el tema de la propiedad es un tema del gobierno, heredado de gobiernos anteriores. Toda Nicaragua sabe quiénes inventaron unas famosas Ley 85 y Ley 86. Estoy seguro de que nuestro gobierno está haciendo todo por resolver el problema, pero hasta donde podemos. A montones de gente se le han devuelto sus propiedades.

Un problema de veinte y pico de años, quieren que nosotros lo resolvamos en uno; sin embargo, estamos haciéndolo. Nosotros no tenemos miedo a los retos, la prueba está en la calle. Creo que es diferente la Managua de hace cinco años a la Managua de hoy.

Sé que no es asunto suyo resolver el problema de la propiedad. Sin embargo, Enitel es una de las empresas —según se ha mencionado— con cuya privatización se resolvería parte del problema de la propiedad.

En la Ley de nosotros, la Ley 293, que es la Ley nuestra, específica, del 40 por ciento, está clarito que de los fondos de Enitel que se reciban por la venta del 40 por ciento, dice clarito cómo van a ser destinados y para qué.

Yo sé que hasta los 60 millones tienen nombre y apellido. De los 60 millones en adelante pasarán a las arcas del Estado, y en ese momento el Estado decidirá si hace los bonos, si los paga, no los paga, yo no sé.

Pero ésa es función que no nos corresponde a nosotros. La felicidad mía va a ser el día que yo pueda decir: “Vendí Enitel en mucho dinero y le estamos dando ya la solución a la población nicaragüense en vivienda, en salud”, en una serie de cosas que ya están programadas para que el pueblo nicaragüense decida. Ese es mi objetivo.

¿Qué va a hacer el gobierno con el excedente después de los 60 millones? Ahí van a estar en las arcas del Estado, y me imagino que tendrán sus planes. Eso habría que preguntárselo más bien al Ministro de Hacienda y Tesoro, no a mí.

 

 

 

 

 

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