El gobierno propició el cierre y la privatización de la banca estatal, sin embargo, no ha logrado cubrir el vacío que ésta dejó en el financiamiento agropecuario, ya que para la banca privada ese sector es sinónimo de altos costos y de elevados riesgos, afirmó Julio Flores, Gerente del Fondo de Desarrollo Local del Instituto Nitlapan de la Universidad Centroamericana (UCA).

¿Qué ha pasado con el financiamiento al sector agropecuario?

La banca estatal dejó un gran vacío y la banca privada solamente presta a los grandes. La gran mayoría de productores pequeños y medianos no tienen financiamiento de los bancos, sino que buscan de distintas fuentes, como las casas comercializadoras que prefinancian la producción o hacen compras de futuro, de prestamistas particulares.

Como Fondo de Desarrollo Local (FDL), hemos intentado cubrir la demanda en muchas zonas del país, pero la demanda es tan grande que estamos lejos de llenar el vacío que dejó el BANADES, a pesar de que hay varias instituciones organizadas en la Asociación de Microfinancieras (ASOMIF), que trabajan en el sector agropecuario.

 
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¿Por qué los bancos privados no atienden a los pequeños y medianos productores y ustedes sí lo hacen?

Porque para ellos significan muchos costos y muchos riesgos. Mientras elmicrocrédito se caracteriza por la formalización de los préstamos con garantía fiduciaria, grupos solidarios, garantías prendarias e hipotecarias. Los bancos son más rígidos alrededor de la garantía. Muchas veces los pequeños productores no tienen posibilidades de poner garantías sólidas y por eso no tienen acceso a financiamiento.

Nosotros, que estamos en el sector de microfinanzas, somos más flexibles en términos de garantía, y es una metodología que permite atender a este sector. Aunque las microfinancieras no solamente atienden al sector agropecuario, sino también servicio y comercio.

¿Cuántos productores han logrado atender?

Actualmente atendemos a 8,500 clientes, con una cartera de 6.2 millones de dólares, y el 56 por ciento de ésta es agropecuaria. La mitad de eso es para inversión y el resto para corto plazo. Ese es otro de los problemas del sector agropecuario, hay ausencia del financiamiento para inversiones a largo plazo. La mitad de lo que nosotros tenemos colocado está en plazos mayores de un año en el financiamiento para apoyar las inversiones de los productores.

¿Son plazos muy cortos?

Sí, realmente, pero como son microcréditos son inversiones en pequeñas áreas de café, en ganado, en mejoramiento de las fincas, en cercas, mejoramiento de pastos, ellos deciden en qué invertirlo y les otorgamos crédito de largo plazo a productores que han recibido varios créditos de corto plazo con nosotros y han pagado adecuadamente, se los damos a buenos clientes.

¿Cuál es el monto que prestan?

Tenemos financiamiento en un rango equivalente de 50 dólares hasta 10 mil dólares, aunque el promedio es de 800 dólares.

¿Qué puede hacer un productor con un préstamo de ese monto?

Depende del tamaño. El financiamiento que le damos es de cerca del 40 por ciento de su necesidad, para ello analizamos la unidad de producción.

¿Cuánto de la demanda del productor se logra cubrir?

La gente siempre pide más de lo que puede pagar y lo hace con la idea de financiamiento de corto plazo, hacer inversiones y para consumo del hogar. No podemos prestar lo que demanda siempre, porque la unidad de producción no genera lo suficiente para pagar lo que está demandando, por eso es que analizamos si puede o no pagar.

¿Podría considerarse que la banca privada es una alternativa de financiamiento a los grandes productores, mientras las microfinancieras atienden al otro grupo? ¿Podría esto convertirse en una política gubernamental?

La banca privada no va a sustituir a la banca nacional, y en la atención a pequeños y medianos somos nosotros los que les abastecemos, nosotros nos estamos especializando, y la estrategia es ampliar nuestra cobertura para contribuir a financiar este vacío. Estamos allí y queremos crecer en el mismo segmento.

Si la banca privada financia sectores medios, ¡excelente para el país!, en estos momentos no somos competencia, ni vamos a ser competencia porque el nicho es muy grande. Pero el gobierno había apostado a que los bancos privados sustituyeran al BANADES y eso no sucedió, por eso es que deberían existir políticas de fomento para los dos sectores: bancos privados y microfinancieras.

Además, si la banca privada no quiere asumir riesgos porque la Superintendencia de Bancos les exige depósitos regularmente, seguirá atendiendo al sector comercial urbano, por tanto, no se van a meter al sector agropecuario de forma masiva.

 

 

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