Las exportaciones nacionales han mostrado un ritmo decreciente en los últimos dos años. Varios factores incidieron, entre ellos los bajos niveles productivos, la mala aplicación de las leyes que benefician a los exportadores, la pesada carga tributaria; y los efectos del huracán Mitch.
Se han hecho esfuerzos para mejorar esta situación, no obstante siguen siendo aislados y eso no permite tener proyecciones o metas futuras. Por el contrario, la tendencia es a continuar bajando, ya que muchos de nuestros productos están sujetos a los vaivenes de los precios en el mercado internacional, concluye Orlando Solórzano, Consultor del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI).

¿Cúal es la situación de las exportaciones nacionales?

A partir de 1993 comenzaron a crecer estimuladas por el Decreto Ley de Promoción de Exportaciones 27-91, hasta 1997 que llegaron a 703.6 millones de dólares. Luego, en 1998 decrecieron a 573 millones de dólares y en 1999 descendieron a 535 millones de dólares. Sin embargo, las importaciones aumentaron en 1998 a 1,492 millones y en el 99 a 1,790 millones de dólares, arrojando un saldo deficitario de aproximadamente 1,200 millones de dólares en la balanza comercial. Ese déficit es provocado por una insuficiencia productiva y exportadora.

El principal problema es que partimos de una base productiva y exportadora demasiado baja. Nuestro Producto Interno Bruto --por ejemplo-- es el 40 por ciento del Producto Interno Bruto de Honduras y el 12 por ciento del de Guatemala. El PIB de Nicaragua está demasiado bajo. Tenemos una brecha derivada de que exportamos como en los años 70 e importamos como en el 2000, tenemos 30 años de brecha que los tenemos que ganar en el futuro, con base en un aumento de la producción y las exportaciones.

En primer lugar, urge que Nicaragua entera reconozca el carácter estratégico nacional del aumento y de la diversificación de la producción y las exportaciones, en ese orden, urge que le demos prioridad en todas las agendas. Este es el problema económico más grande que tenemos en este momento. Eso debemos de considerarlo tanto en el Poder Ejecutivo, en la Asamblea Nacional, en las municipalidades, en el sector privado y en toda la sociedad en general.

Debemos fortalecer los mecanismos de promoción de la producción de las exportaciones, establecer estrategias y políticas para la industrialización del país, no basta el relativo equilibrio macroeconómico en general, sino que debemos de fortalecer y sustentarlo con base en la producción y las exportaciones.

Esta brecha se está cubriendo con remesas familiares, con inversiones, con movimientos de capital oficial, con cooperación internacional, pero ésta es una forma coyuntural de resolver el problema. A mediano y largo plazo necesitamos aumentar y diversificar la producción y las exportaciones para resolver el problema, porque necesitamos promover las inversiones.

Habla de insuficiencia productiva y exportadora, ¿qué pasa en estos momentos que no hay capacidad para tenerla?

Eso tiene que ver con los niveles de producción y la naturaleza de los productos que exportamos. Los niveles de producción son bajos muy bajos para nuestras necesidades de exportaciones. Y por otro lado, continuamos concentrando nuestros esfuerzos en productos primarios de exportación, los cuales están sujetos a variantes en los precios internacionales. Así que la solución está en aumentar la producción, pero también diversificar las exportaciones, haciendo énfasis en la industrialización de nuestros productos primarios.

Es importante el apoyo de las municipalidades para que comprendan que es esencial para la sobrevivencia económica del país que empecemos a transformar los productos naturales, debemos fortalecer nuestra capacidad competitiva, mejorando los marcos jurídico, impositivo, eliminar las distorsiones que afectan el aparato productivo para hacerlo más competitivo con relación a los países vecinos que están en un mercado globalizado. Eso no depende sólo de las empresas sino del entorno, el país debe ser competitivo.

Nicaragua entre

"Tierra de gigantes"

Producto Interno Bruto

Centroamericano

(Millones de dólares)

Guatemala 18,779
El Salvador 11,893
Costa Rica 10,161
Honduras 5,337
Nicaragua 2,125
Fuente:Orlando Solórzano,consultor CEI

¿Qué falta para tener ese nivel de convencimiento y decidir lo que se va a cambiar?

Se necesita una estrategia nacional donde todos estemos involucrados: el Ejecutivo, la Asamblea , los empresarios, los trabajadores. Se trata de una concepción nacional que no es de corto plazo, es una visión estratégica para el futuro y no depende de un gobierno, es una cuestión nacional, no es una cuestión política, sino un asunto con perspectiva de futuro.

¿Cómo llegar a consensuar eso?

Tenemos que fortalecer los mecanismos de articulación del consenso y no es sólo para ver hacia dónde vamos, si no cómo vamos a ejecutar esas decisiones.

¿Se han hecho esfuerzos en ese sentido o son esfuerzos aislados?

Se han hecho esfuerzos, existe un mayor convencimiento de que hay necesidad de trabajar en ese sentido, tanto por parte de autoridades de gobierno como del sector privado y de los trabajadores y esto es un proceso.

Hay instrumentos que se han utilizado, la Ley de Promoción de Exportaciones que establecían los CBT y los incentivos de Impuesto sobre la Renta que concluyeron en diciembre de 1997, pero la otra parte de la importación temporal de materias primas para ser transformadas eso continúa vigente. Y actualmente está en trámite una nueva Ley de Admisión Temporal para el Perfeccionamiento Activo y de Facilitación de las Exportaciones (ATPAFE), que está autorizado a nivel regional centroamericano.

Este vendría a regular el sistema a nivel nacional y propone específicamente de que las exportaciones no deben contener impuestos nacionales ni municipales, porque necesitan competir en el mercado internacional.

¿Estas exoneraciones no estaban contempladas en la Ley de Promoción de Exportaciones?

Sí, ya estaba contemplado el mecanismo, sólo que se está ampliando a las compras locales de las empresas que van a transformar los productos para exportación, o sea que así como le damos la oportunidad a la materia prima importada que viene sin impuestos y que se puede exportar nuevamente, esa misma oportunidad se la demos a la materia prima nacional sin recargarla de costos adicionales, para que pueda competir.

Eso le daría al país la posibilidad de fortalecer la articulación, no olvidemos que uno de los grandes problemas que tenemos en Nicaragua es que hay mucha desarticulación entre la producción y las exportaciones, así como una desarticulación entre lo productivo y lo social, entre las políticas macroeconómicas del gobierno y las políticas productivas.

Tenemos que articular los procesos del sector industrial con el sector agrícola y que la articulemos con las facilidades de aumentar las exportaciones y la comercialización de los productos. La receta es aprovechar nuestras capacidades y fortalecer esa cadena productiva, que partiendo de lo agrícola pase por la transformación productiva industrial, pase por el transporte, por los servicios de seguros, bancarios, financieros y llegue hasta la capacidad del país para comercializar su producción en el extranjero.

Cuando se fortalezca esa cadena, Nicaragua va a ser más competitiva y tendrá repercusiones favorables en los estratos sociales.

Hay una queja constante de ausencia de fondos para ser competitivos, ¿cuál es el primer paso para mover esta cadena productiva?

El primer paso es la línea de estrategia a seguir para el futuro, identificar cuáles son los cuellos de botella principales y que cesen los obstáculos en la parte jurídica y operativa. Hacer un análisis del porqué Nicaragua no es competitiva en algunos rubros y en cuáles puede serlo para acentuar esa competitividad.

Asimismo, establecer políticas consensuadas para impulsar la transformación productiva y comercial, también es importante fortalecer los mecanismos de promoción de exportaciones y necesitamos facilitar los mecanismos de atracción de inversiones, de facilitación. Hay oportunidades que se están abriendo con las firmas de Tratados Comerciales, pero debemos producir, exportar de manera competitiva.

¿Qué limita la entrada de inversiones al país?

Han entrado inversiones, pero ¿cómo hacemos para que sea acelerado y sostenido?. Debemos vender nuestra imagen de país. Muchas veces en las noticias internacionales Nicaragua destaca por cosas tristes. Es importante tomar en cuenta que Nicaragua es un proyecto de país para el futuro.

Pero, no sólo hay que pensar en la inversión extranjera , sino en la propia inversión nacional, hay nicaragüenses que tienen capital, necesitamos estimularlos para que produzcan y exportar. Pensar en cadenas que buscan la competitividad de empresas como grupo.

Hay que tomar en cuenta la producción de la micro y mediana empresa de Nicaragua, es importante organizarlas y fortalecer su capacidad productiva y que participen en el mercado nacional e internacional.

¿Qué sitio ocupan los productos tradicionales en esa estrategia propuesta?

Debe enfatizarse que todavía es válido el concepto de productos no tradicionales y acá parece que se quiere olvidar que hay una forma de penetrar el mercado internacional y es a través de la diversidad de la producción y las exportaciones. El mismo café puede volverse en un no tradicional cuando se hace orgánico o especial.

Debemos transformar nuestros productos primarios en productos elaborados, pero eso implica una visión de producto no tradicional o de diversificación productiva y aprovechar los vacíos o los nichos. Nicaragua debe identificar y aprovechar los nichos en el mercado internacional.

¿Quiere decir que aún no están identificados?

Eso debe ser parte de una política productiva y exportadora que todavía no hemos logrado consolidar en Nicaragua, hay algunos brotes del sector público y privado que han estado insistiendo en la necesidad de estas estrategias y políticas intermedias sectoriales que favorezcan la política competitiva.

El Estado debe participar de la mano, con los empresarios y los trabajadores, para hacer un proceso de transformación. ¿Por qué no se ha llegado al consenso?, hace falta voluntad política, falta tiempo, qué es lo que pasa, articular esfuerzos con una visión nacional, los esfuerzos se nos desarticulan porque cada quien piensa que se va a resolver de tal manera y no se resuelven los problemas. Necesitamos políticas productivas donde el estado como el sector privado vayan de la mano y que cada quien en el campo que les corresponde haga su tarea.

¿Cuánto tiempo nos queda?

Creo que no se puede esperar mucho, tenemos que actuar ya para resolver el problema, porque la situación tal como está, ya no aguanta a mediano plazo.

 

 

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