En seis se resumen las principales normas prudencia les que determinan las condiciones a seguir para las instituciones financieras en el país.

Cada una de estas normas reúne una serie de requisitos que las instituciones deben cumplir ante la autoridad superintendente. Requisitos que según la misma Superintendencia deberían ser capaces de asegurar la sanidad del sistema financiero nacional.

A continuación se resume parte de su contenido:

1. Norma prudencial sobre evaluación y clasificación de activos:

Según esta norma, las Instituciones Financieras autorizadas deben efectuar de forma permanente una evaluación de la calidad de sus activos, calificándolos de acuerdo con una serie de criterios. La evaluación y clasificación de los activos de riesgo es responsabilidad de la Junta Directiva de la Institución Financiera, independientemente de las medidas internas que la entidad disponga para evaluar y controlar el riesgo de pérdidas de sus activos.

Entre los activos de riesgo que deben ser evaluados se encuentran la cartera de créditos, la de inversiones, la de activos fijos y los bienes recibidos en pago o adjudicados.

Para evaluar la Cartera de Créditos, por ejemplo, se describen tres agrupaciones básicas: cartera de créditos comerciales, de consumo e hipotecarios para vivienda. Además, éstos se dividen en cinco categorías de riesgo de pérdidas que se denominan A, B, C, D y E, cada una de las cuales representa un rango estimado de pérdidas del monto adeudado.

Basados en esta clasificación las Instituciones Financieras deben mantener ciertas provisiones de acuerdo a los parámetros que se describen en la Tabla 1.

Fecha de cumplimiento obligatorio: 30 de junio de 1996. Con esta norma se vino a derogar la Norma Prudencial de Clasificación y Evaluación de Cartera de Crédito, de mayo de 1994. Luego en febrero de 1999 se emite un Proyecto de Reforma a la Norma de Clasificación de Activos, bajo el cual se modifica parcialmente el Artículo 21 de la norma de 1996, en cuanto a las categorías de clasificación de deudores de créditos comerciales, deudores A, B y C. Según este proyecto de reforma los efectos del Huracán Mitch hicieron evidente la necesidad de reformar algunos aspectos de la Norma Prudencial de Evaluación y Clasificación de Activos.

TABLA 1
Categoría Porcentaje de provisión antes del 30/06/99 Porcentaje de provisión a partir del 30/06/99
A: Créditos de riesgo normal 0 % 0 %
B: Créditos de riesgo potencial al normal 1 % 5 %
C: Créditos de riesgo real de pérdidas esperadas 10 % 20 %
D: Créditos de alto riesgo de pérdidas significativas 50 % 70 %
E: Créditos irrecuperables 100 % 100 %
 

2. Norma prudencial sobre adecuación del capital

En varias ocasiones se ha dicho que un capital adecuado es la base de todo sistema financiero sano. Su principal función es respaldar cualquier pérdida inesperada en una institución financiera, generando con ello la fuente principal de confianza de los depositantes y el público en general.

Según se dicta en esta norma prudencial, a partir del 30 de junio del 2000 las instituciones financieras deberían mostrar una relación de por lo menos el diez por ciento (10%) entre su nivel de capital adecuado y el monto total de sus activos de riesgo. Anteriormente este parámetro se establecía en el 8%.

La base de cálculo para el capital adecuado es la suma del capital primario (capital social de la institución financiera, las correspondientes ampliaciones de capital acordadas y plenamente desembolsadas, entre otros) y el capital secundario (conformado por la deuda subordinada con plazos de vencimiento superior a cinco años, convertible en capital, más los otros instrumentos financieros aceptados a nivel internacional, entre otros).

Se entiende como monto total de activos de riesgo, a la suma ponderada de las cuentas de activo, neto de provisiones y depreciaciones.

Fecha de cumplimiento obligatorio: Según se dicta en esta norma, la obligatoriedad de su cumplimiento sería a partir de la fecha en que fuera puesta en conocimiento de las instituciones financieras. No obstante, esta norma vino a derogar la norma de adecuación de capital de abril de 1996, reformándose así en una sesión realizada en octubre de 1998.

 

3. Norma prudencial sobre concentración de créditos:

Previniendo que un sujeto de crédito no cumpla con sus obligaciones pactadas con una institución financiera, y de esta forma afecte su liquidez y solvencia, fue establecida esta norma prudencial.

Bajo esta norma se establecen límites de concentración de la cartera basados también en la Ley General de Bancos. Así, por ejemplo, una institución no podrá mantener una exposición de riesgo con un sujeto de crédito por más del 15% de una base de cálculo. Esta última se define como el Capital Adecuado en la Norma Prudencial sobre el Capital Adecuado de los Bancos.

No obstante, en el artículo 3, se dice que las instituciones podrán mantener una exposición de Riesgo con un grupo vinculado hasta por el 30% de la Base de Cálculo, siempre que el excedente de sus obligaciones totales con la Institución por sobre el 15%, esté amparado por Garantías Reales.

El Superintendente de Bancos establecerá los períodos para que se corrijan los incumplimientos en exceso, de los porcentajes establecidos como límites para los Sujetos de Crédito, cuando tales desviaciones sean constatadas por la Superintendencia de Bancos. Además, los directores ejecutivos de cada institución financiera deberán informar mensualmente a la Superintendencia de Bancos sobre las exposiciones de riesgo que excedan del 10% de la Base de Cálculo, tal como se define en esta Norma, identificando a aquellas que exceden del 15% y el valor de las garantías reales que amparan dicho exceso.

Fecha de cumplimiento obligatorio: A partir del 30 de junio de mil novecientos noventa y seis.

4. Norma prudencial de excepcionalidades

Considerando que en ocasiones se presentan situaciones bajo las cuales los montos de los préstamos solicitados requieren financiamientos que exceden los límites establecidos, y que existen casos meritorios en los cuales los límites de crédito pueden ser superados sin que el riesgo por concentración se eleve, entre otras razones; fue creada en 1995 una norma prudencial de excepcionalidades.

Según el artículo 1 de esta norma, se delega en el Superintendente y en el Presidente del Banco Central de Nicaragua para que de manera conjunta resuelvan los casos que se sometan a excepcionalidad. Bajo esta norma se establecen una serie de disposiciones en cuanto al plazo de los recursos, el objeto y plazo del préstamo a excepcionarse, los requisitos y procedimientos a cumplir para la solicitud de la excepcionalidad y una serie de límites y prohibiciones al banco.

Un año después, el entonces Superintendente de Bancos, José Angel Navarro, planteó la necesidad de efectuar reformas puntuales a esta norma de excepcionalidades, reformándose así los artículos 11, 14 y 18 de esa norma. Así, por ejemplo, en el artículo 11 se establece que el monto total de las excepcionalidades autorizadas a un Banco, no podrán exceder el 200% de su base de cálculo para fines de Capital Adecuado, y si al momento de dictarse esa resolución alguno se encontrase en este porcentaje o excedido, no podría solicitar nuevas excepcionalidades.

Sin embargo, el límite del 200% disminuiría a razón de 50 puntos porcentuales anuales, por lo que esta reducción es progresiva a partir del 30 de junio de 1996. Por su parte, el Banco que se encontrara en el límite o por debajo del nivel de adecuación de capital, no podría solicitar excepcionalidades, y cuando el préstamo a excepcionar conllevase la reducción del límite de adecuación de capital éste no sería autorizado.

Fecha de resolución: 5 de mayo de 1995 y su reforma se dio el 19 de abril de 1996.

5. Norma prudencial sobre otorgamiento de créditos a partes relacionadas

Apuntando a la necesidad de diversificar el riesgo en la intermediación de los recursos de los cuentahabientes y a la vez evitar el favoritismo, fue creada esta norma prudencial.

Bajo esta norma se establecen una serie de límites de otorgamiento de crédito a las partes relacionadas. Entre las partes relacionadas que esta norma contempla se encuentran los accionistas, los miembros de la junta directiva, los funcionarios del banco, que incluye a presidentes y vicepresidentes ejecutivos, directores y subdirectores ejecutivos, gerente y vicegerente general, entre otros, así como a los cónyuges y familiares hasta el segundo grado de consanguinidad y segundo de afinidad de estos grupos. También se incluyen las empresas vinculadas con estos deudores relacionados.

De acuerdo con esta norma, la suma de todos los créditos otorgados por una entidad financiera a partes relacionadas, no podrá exceder el 50% de su Base de Cálculo (entendida como el monto definido como Capital Adecuado en la Norma Prudencial sobre Adecuación de Capital) y podrá llegar hasta el 75% cuando este exceso esté garantizado por hipoteca de primer grado que cubra el 100% de la obligación, o que dichos préstamos estén garantizados por depósitos en efectivos en el propio Banco.

Según se explica en esta norma, los bancos que en octubre de 1998 estuviesen excedidos en el porcentaje establecido como límite para préstamos a partes relacionadas deberían presentar un Plan de Ajuste Gradual antes del 30 de noviembre de 1998 y, previo diagnóstico de la Superintendencia, el Consejo Directivo de la Superintendencia podría autorizar dicho Plan gradual de ajuste individual a cada Banco el cual no podrá ir más allá del 31 de Diciembre del 2000.

Fecha de cumplimiento obligatorio: octubre de 1998.

6. Norma prudencial: Correcciones Monetarias y Cambiarias al Capital Mínimo de las Instituciones Financieras y a las Multas que corresponde imponer a la Superintendencia de Bancos

A partir del 1 de octubre de 1998, el valor resultante de las correcciones cambiarias al Capital Social Mínimo requerido para las instituciones se dictó como sigue:

a. De veintidós millones de córdobas para todo banco, sea cual fuere su domicilio dentro del país.

b. De veintidós millones de córdobas para las sociedades financieras y de inversión.

c. De once millones de córdobas para los Almacenes Generales de Depósito.

d. De cinco millones de córdobas para las entidades de Arrendamiento Financiero.

Adicionalmente, en lo que respecta a las multas que también se encuentran establecidas en los artículos 35, 107, 112, 220, 239 y 242 de la Ley General de Bancos, corresponde de C$4,000.00 a C$80,000.00 córdobas a partir de la misma fecha.

A los bancos se les concedió hasta el 30 de junio de 1999. Fecha de cumplimiento obligatorio: 1 de octubre de 1998.

 

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