"Vacas locas" ¿Tiempo de "vacas gordas"?

Mientras Europa sufre una grave crisis económica causada por la EEB,Nicaragua prevé aumentar la exportación de carne hasta US$57 millones

Por Luz Elena Sequeira G.

lesequeira@elobservadoreconomico.com

Nicaragua es el principal exportador de carne bovina en el itsmo centroamericano, seguido por Costa Rica y, marginalmente por Honduras, por lo cual los dos primeros países tienen cierta ventaja comparativa tras la crisis internacional en la producción de carne bovina, provocada por el llamado "Mal de las vacas locas".

En el caso de Nicaragua, paradójicamente, su principal ventaja estriba en que la carne no lleva compuestos debido a que el tipo de alimentación que se utiliza es el forraje, el cual es 100 por ciento natural. Los productores nicaragüenses no alimentan al ganado con concentrado, salvo en unas pocas lecherías especializadas

Para 2001, se proyecta que Nicaragua exporte 57 millones de dólares en carne bovina, lo que representa un incremento de 6 millones de dólares del monto exportado en 2000. Este ingreso por exportación de carne se explica por una oferta exportable de 52 millones de libras, y un precio promedio de exportación de 1.10 dólares por libra.

Se prevé que el precio a nivel internacional se incremente por dos razones: primero, el riesgo que atraviesan los Estados Unidos de América, Canadá y Europa debido principalmente a la presencia de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o "Mal de las vacas locas" y, en segundo lugar, porque Argentina y Uruguay, que podrían haber dado respuesta a la demanda internacional, hoy muestran un alto riesgo debido a la presencia de la fiebre aftosa en sus hatos ganaderos.

Aftosa agrava panorama en Europa

Los países de la Unión Europea se encuentran manos hacia arriba tras la reciente detección de 50 casos de fiebre aftosa en el Reino Unido, cuando aún no se logran recuperar del golpe mortal a sus economías, que ha significado la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en miles de cabezas de ganado que ha tenido que ser sacrificadas y, por ende, está haciendo tambalear la economía rural de los países de la Unión Europea, además de demandar un gran monto de recursos públicos en la búsqueda de la solución de estos problemas.

Por otro lado, el pánico que se generaliza en toda Europa ha provocado el rechazo de los productos alimenticios en el mercado internacional, señalándolos como alimentos poco confiables para la salud humana, lo que a su vez deja secuelas negativas para el futuro de la agricultura Europea . Para citar un ejemplo, Tailandia amenazó con encarcelar a quien introdujera al país carne de res o cerdo de cualquiera de los 15 países de la Unión Europea.

Algunos expertos en la materia aseguran que estas imprevisibles consecuencias se derivan de la agricultura moderna. La liberación del mercado europeo de alimentos significa que pueden pasar productos sin inspección a toda la Unión Europea, lo que ha su vez ha sido la causa del incremento en riesgo de epidemias a gran escala. [Ver Grafico]

Otros opinan que el código sanitario, que se ha venido aplicando desde mediado de los años ochenta para prevenir los brotes como de la EEB, ha reducido los mataderos en aproximadamente un 60 por ciento, lo que indica que el ganado debe de viajar cada vez más lejos para poder ser sacrificado.

La presión del mercado también ha aumentado a acentuar la crisis. Las grandes cadenas de supermercados han reducido los costos centralizando la producción, agolpando el ganado en mercados y mataderos, convirtiéndolos en focos de enfermedades y, por otro lado, se observa el incremento de 9 por ciento del comercio global durante la última década de ganado y cárnicos.

Breve historia del "Mal de las vacas locas"

Los gobierno de la Unión Europea, en conjunto con los ganaderos, han tenido que hacerle frente al problema económico que ha originado la extensión de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), o "Mal de las vacas locas". La prohibición total de las harinas de origen animal para alimentar a las cabañas y la destrucción de millones de vacas para el consumo, son los ejes de la crisis económica por la que están atravesando los países europeos.

La EEB se diagnosticó por primera vez en el Reino Unido en los años ochenta. Esta enfermedad es una afección degenerativa incurable del sistema nervioso central en los bovinos, que se caracteriza por la aparición de síntomas nerviosos en los animales adultos, que progresivamente concluye con la muerte del animal.

Es causada por un agente transmisible no convencional, que es una proteína infectada denominada "prion". Los materiales especificados de riesgo deben de ser eliminados de la cadena de alimentación, con el fin de evitar los riesgos de transmisión de la enfermedad.

Gravísimo costo económico

Se estima que la Unión Europea ha gastado mil millones de dólares para subsidiar a los ganaderos afectados por la baja en el consumo de carne causada por la EEB. Los países europeos han tenido que enfrentar el problema de los precios de la carne, los cuales han caído significativamente para los ganaderos, no así para los consumidores, según señala el Indice de Precios al Consumo (IPC), que elabora el Instituto Nacional de Estadística Española (INE), con base en una serie de puntos de venta, entre mercados tradicionales, hipermercados, supermercados y pequeñas tiendas de diferentes lugares geográficos.

La Comisión Europea revela que la venta de carne bovina ha descendido en un 35 por ciento en España, en Grecia a la mitad, en Italia, en un 40 por ciento y en Francia, en un 38 por ciento; sin embargo, paradójicamente, hay países como Finlandia y Suecia donde el consumo ha aumentado un poco.

Los precios han caído también de forma notable para los ganaderos. En España, se encuentran por debajo de la caída media comunitaria de 24.5 por ciento frente al 26.2 por ciento, siendo Alemania la que marca el récord, con una reducción de 31.5 por ciento.

Paralelamente a estas pérdidas, la Unión Europea enfrenta altos costos en la prevención y eliminación de la EEB, con el fin de poder amortiguar el impacto de la crisis sobre el sector productor y recobrar nuevamente la confianza de los consumidores. En este propósito, la administración general del Estado Europeo está tomando una serie de medidas de intervención de mercados.

Entre las medidas más importantes, de acuerdo a fuentes consultadas vía Internet, se encuentran el aumento de 15 por ciento de las restricciones a la exportación, alcanzando un 40 por ciento para vacas; la apertura de ayudas al almacenamiento privado; la elaboración de un programa de compras para destrucción de animales de más de 30 meses de edad; la apertura de la intervención pública para reducir los excedentes del mercado de una forma especial, más flexible que la tradicional; la elevación del anticipo de las primas del vacuno del 60 por ciento al 80 por ciento; y la compra de animales de más de 30 meses que no hayan sido sometidos al test prionics, y su destrucción.

Para poder hacer frente a tales medidas, los países de la Unión Europea invertirán 4,500 millones de euros, aproximadamente unos 5,113 millones de dólares estadounidenses, en la quema de las harinas cárnicas, según estimaciones del Comisario Europeo de Agricultura. De ese modo, 1,120 millones de euros serán tomados de los presupuestos de la Unión Europea para 2001.

De igual forma, el 70 por ciento de las indemnizaciones pagadas a los ganaderos de animales bovinos será financiado por la Unión Europea y el restante 30 por ciento, por los Estados miembros.

Tras cuernos, palos...

Se calcula que la fiebre aftosa le ha costado a los granjeros unos 30 millones de dólares semanales, a pesar que a diferencia de la EEB no presenta un peligro grave para los seres humanos y ni siquiera es fatal para los animales. [Ver Grafico]

La fiebre aftosa, una enfermedad conocida desde la antigüedad, ha resurgido recientemente en las granjas inglesas. Este virus, que en 1967 exigió el sacrificio de 440 mil animales, es la variante pan-asiática de la fiebre aftosa tipo "O", una especie altamente infecciosa. Según un funcionario sindical, los cerdos lo transmiten, las ovejas lo portan y las vacas la padecen.

No obstante, a pesar de ser un mal muy conocido, el pánico se ha generalizado en toda Europa, tras el registro de más de 50 casos en el Reino Unido, desde Dover en el extremo sureste a Lockerbie en Escocia, y se esperaba que se produjeran de seis a diez casos más por día.

Los inspectores sanitarios están utilizando diversas medidas para encontrar los indicios de la enfermedad. En Portugal se ordenó a los turistas provenientes del Reino Unido desinfectar sus pies. Alemania ordenó sacrificar cada oveja, cabra y ciervo que hubiese sido importado de Inglaterra desde el primero de febrero. Francia, por su parte, decretó que se sacrificaran 50 mil ovejas, más del doble de los animales eliminados en Gran Bretaña.

Otras de las medidas que se han llevado a cabo, han sido el cierre de muchas escuelas rurales y se acordonaron los parques nacionales, se prohibió el transporte del ganado, lo que se tradujo en el desabastecimiento de las carnicerías, las cuales pagaron hasta un 50 por ciento más por la carne que pudieron encontrar.

Argentina también llora

En Argentina, se estima una pérdida de exportaciones por unos 450 millones de dólares, debido a los brotes de fiebre aftosa en el hato ganadero. Esto significa un retroceso para la ganadería y la industria exportadora de carne, limitando su capacidad de acceder a mercados con alto poder adquisitivo con carnes de buen precio.

A pesar de que el Gobierno reconoció la existencia de casos de fiebre y ha seguido las normas internacionales que exigen una suspensión unilateral de las exportaciones de cortes que pueden ser portadores del virus, tanto los Estados Unidos de América como Europa, independientemente a la auto restricción argentina, tomaron medidas proteccionistas.

En río revuelto, ganancia de pescadores...

Ambas situaciones graves, comprendidas por los brotes de enfermedades transfronterizas, han producido escasez de alimentos y desestabilización en los mercados. Esta situación podría ser aprovechada por Nicaragua, pero se presentan una una serie de obstáculos en el comercio de la carne de res hacia los mercados europeos.

También entre las principales restricciones se destacan la falta de inversión a la actividad ganadera desde hace más de 20 años, poco apoyo crediticio al fomento de la ganadería y el limitado tamaño del hato ganadero que, según el MAG-FOR, es de 3.3 millones de cabezas en la actualidad.

No obstante, no todo es oscuro. El principal beneficio esperado en la exportación de carne bovina es el incremento en el precio internacional. [Ver Grafico]

 

Ir Arriba

"No hay capacidad de satisfacer el mercado europeo"

"Nicaragua es un país libre de esponjiforme"

Regresar a la Página Principal


 

Copyright © 2001 El Observador Económico Managua,Nicaragua. Antiguo Hospital el Retiro 2c al lago
Teléfono: (505) 2668708-09. Fax: (505)2668711.

Publicación digital diseñada por César José Solís Blandón

 

 

 

 

 

 

 

 

Página Oficial de Joya de Nicaragua

Budget,Renta de Vehículos

Banexpo

Mansión Teodolinda

Suscríbase hoy mismo!


Unica publicación nacional con información y análisis actualizado del comportamiento de la situación social y los principales indicadores de la economía nacional e internacional

!Aproveche nuestras excelentes tarifas publicitarias!


 

»Indicadores Económicos

»Canasta Básica Nacional

 

 

 

Las Ventajas de Suscríbirse . !Haga Click Aquí!