|
LA BANCA COMERCIAL DE NICARAGUA
Por Nestor Avendaño Y Luz Elena Sequeira lesequeira@elobservadoreconomico.com Al 31 de marzo de 2000, en Nicaragua funcionaban siete bancos, todos privados, pero solo uno de ellos, el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (BANIC) es de propiedad mixta, en el cual el Estado posee aproximadamente el 35 por ciento del capital accionario.
De acuerdo con datos publicados por la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras, al 31 de marzo de 2000 la banca privada nicaragüense, se caracterizaba por: · tener un total de activos equivalente a US$1,809 millones; · registrar un total de depósitos en monedas local y extranjera igual a US$1,464 millones, del cual el 68 por ciento es en dólares, siendo igual al 58 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) esperado en este año; · un plazo promedio ponderado y una tasa de interés promedio ponderado de los depósitos es de 10 meses y 7.9 por ciento. · otorgar crédito al sector privado por US$804 millones, del cual el 85 por ciento es facilitado en dólares, siendo igual al 32 por ciento del PIB esperado en 2001; · un plazo promedio ponderado y una tasa de interés ponderada de los préstamos es de 17 meses y 16.8 por ciento, concentrándose en un 58 por ciento en las actividades comerciales y personales, y sus créditos vencidos representan el 5.3 por ciento de la cartera de crédito bruta; · un bajo nivel de eficiencia, al representar su gasto administrativo el 72 por ciento de su resultado financiero bruto. Crecimiento
La banca comercial de Nicaragua ha sufrido una profunda crisis en 2000, la cual se caracterizó por el cierre del Banco de Crédito Popular (BP) en enero, la quiebra del Banco Intercontinental (INTERBANK) en agosto, el cual fue comprado por el Banco de la Producción (BANPRO), la quiebra del Banco del Café (BANCAFÉ) en octubre, que fue comprado por el Banco de Finanzas (BDF), y la fuga masiva de depósitos del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio asociada con rumores financieros sobre su endeble situación financiera. La asistencia financiera del Banco Central de Nicaragua para los rescates bancarios y atender los problemas de iliquidez de los bancos compradores de los bancos quebrados sumó, al 31 de diciembre de 2000, un monto equivalente a US$139 millones de dólares y contribuyó a la caída de US$116 millones de las reservas internacionales netas ajustadas, excluyendo el fondo de privatización de ENEL. Además, en febrero de 2001 quebró el Banco Mercantil y, para evitar un mayor deterioro de la confianza del público en el sistema financiero, se ensayó un mecanismo de venta de bancos en problemas a los bancos con mayor solidez. Cabe mencionar que el BAMER fue comprado por el Banco de Crédito Centroamericano (BANCENTRO)
Rentabilidad
La reacción del FMI ante la crisis bancaria Nicaragua
obtuvo un préstamo por 26.1 millones de dólares por parte
del FMI, para poder hacerle frente a la crisis financiera que se inicio
en 2000. Para lograr ese desembolso, el gobierno central se comprometió
a implementar una serie de medidas en el sistema bancario y financiero,
muchas de las cuales tenían que ser cumplidas durante el primer
trimestre de este año. De este paquete de condicionalidades, se encuentran una serie de medidas que ya han sido aprobadas y otras en espera, entre las cuales se destacan la ya aprobada Ley de Depósitos de Seguro; la modificación del código criminal para poner al día la definición de delitos financieros a finales de junio de 2001); el diseño e implementación de programas de fortalecimiento para los bancos con debilidades de capital, a partir de enero de 2001; el mejoramiento de la habilidad del BCN para colocar bonos en términos de mercado en mayo de 2001; la preparación de un inventario de todos los bienes de los bancos intervenidos que no han sido transferido a otras instituciones en marzo de 2001; el ajuste de las reglas de clasificación y provisión de préstamos reestructurados y la revisión de los criterios de clasificación para todos los préstamos en febrero de 2001; y el refuerzo de las regulaciones adecuadas y apropiadas para conflictos de intereses y relacionados con los a préstamos a las partes a finales del año pasado. La banca entre
marzo de 2001 y marzo de 2000 La actividad bancaria de Nicaragua, en un escenario adverso con el cierre y la quiebra de varias instituciones, también ha experimentado fusiones y el traslado de activos y pasivos de los bancos clausurados a los bancos más sólidos del país. Por eso, podremos apreciar grandes crecimientos entre las siete instituciones bancarias. Los más rentables El rendimiento neto sobre el patrimonio o los activos, principalmente el porcentaje de utilidades generado por cada córdoba invertido por los accionistas, refleja la habilidad de los banqueros en maximizar la productividad de sus recursos invertidos. Los que tienen más liquidez Las repuestas eficaces de los bancos frente a las necesidades pecuniarias de los depositantes y los prestamistas en el corto plazo, así como el cumplimiento de la tasa de encaje legal sobre los depósitos bancarios, dependen del mantenimiento de una acertada política de liquidez y un monto adecuado de dinero en la caja de los bancos. Los más productivos En un mundo que cada día avanza en el estadio de la globalización, los bancos requieren diversificar sus servicios para maximizar sus ingresos y, además, adquirir una moderna tecnología para minimizar sus gastos administrativos, con el propósito de elevar su competitividad en los mercados interno y externo.
Productividad
Los más sólidos Para disminuir el
riesgo en la colocación de sus depósitos, al público
le interesa conocer la solidez de los bancos. Con este propósito,
cada depositante debe observar tanto la calidad de la cartera de préstamos
del banco para determinar si existe una baja proporción de préstamos
vencidos, así como el nivel de adecuación de capital, teniendo
en cuenta que la norma establecida en este concepto es de 10 por ciento,
o sea que un banco puede prestar un monto total igual a 10 veces el monto
de su capital. Los más accesibles El público busca a los bancos no sólo a través del número de sucursales en el país o el que ofrece la más elevada tasa de interés para los depósitos o la más baja tasa de interés para los préstamos, sino también por la oferta de servicios no financieros, entre los que se destacan las transferencias de dinero, los pagos de servicios públicos y aranceles, y los pagos de nómina y a proveedores, así como por la atención financiera a los prestamistas basada en los fondos de los depositantes. La banca en Centroamérica Los países
centroamericanos han venido realizando esfuerzos en pro de la integración
financiera centroamericana. En este sentido unos han avanzado más
que otros, sin embargo el número de bancos localizados en Centroamérica
disminuyó de 115 en 1998 a 97 a finales de 2000, observándose
la mayor reducción de entidades en Costa Rica con 6, seguida por
Nicaragua con 5 y El Salvador con 4. En los últimos años,
en todos los países centroamericanos también se han efectuado
incrementos en el capital mínimo exigido por las superintendencias
bancarias, registrándose los aumentos más importantes en
Nicaragua y Honduras, países que son clasificados como pobres y
muy endeudados por la comunidad internacional. Las características básicas de los bancos centroamericanos son una sobre- cobertura bancaria y una actividad altamente concentrada en pocos bancos; un insuficiente nivel de capitalización; una alta cartera vencida con insuficientes provisiones de crédito; un bajo nivel de eficiencia; una regular rentabilidad; y una política prudente de liquidez. Solidez
Accesibilidad
Balance Centroamericano
Regresar a la Página Principal ![]()
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||