El 19 % de la población de nicaragua vive y trabaja en el exterior

Mano de Obra made in Nicaragua

Nicaragua se ha convertido en un país exportador de mano de obra, cuya retribución son las llamadas remesas familiares, que se han convertido en una fuente de ingresos indispensables para los hogares y una fuente de capital sin la cual la economía nicaragüense colapsaría.

Petronila Ruiz espera todos los sábados la llamada de su hijo Wilmer, que desde 1995 se encuentra trabajando en Costa Rica, para saber cuándo y dónde debe retirar el dinero que le envía, con el que complementa el ingreso que recibe como doméstica, sin el cual difícilmente podría cubrir el costo actual de la canasta básica.

Como el caso de Petronila, existen muchos nicaragüenses que esperan con ansias las remesas que envían sus familiares, desde el exterior, para cubrir sus gastos de consumo, como alimentación, vestuario y colegiatura, pagar deudas y, en el mejor de los casos, invertir en algún negocio familiar.

Sin importar el origen y cantidad de las remesas que se reciben o el medio por el cual llegan, ya sea a través de una agencia, un banco, un familiar o un amigo, las remesas llegan y el efecto se siente. Sin embargo, tiene su lado positivo en el mejoramiento del nivel de vida de quienes lo reciben, y negativo por los costos sociales que implica.

Cantidad y origen de las remesas

Según estimaciones extra oficiales, anualmente ingresan al país entre 400 y 800 millones de dólares americanos en concepto de remesas familiares, producto de la creciente migración que ha venido enfrentando Nicaragua en las últimas dos décadas.

En los ochenta, las razones fueron más de orden político que económico, y en su mayoría los migrantes fueron jóvenes. En cambio, para los noventa, pese a que desaparecieron las causas que provocaron el éxodo de la década anterior, la migración se incrementó, esta vez por la difícil situación económica del país.

La falta de registros en las boletas censales y la inexistencia de una base de datos confiable, hace difícil determinar cifras exactas y actuales sobre el número de emigrantes y el impacto de sus movimientos.

Los cálculos se realizan a partir de informaciones parciales que permiten estimar su magnitud y características, como el Informe de Desarrollo Humano en Nicaragua 2000, en el que se estima en aproximadamente 900 mil los nicaragüenses que residen en Estados Unidos y Costa Rica, lo que representa un 19 por ciento de la población total del país.

Remesas familiares x Exportaciones

Los datos son extraoficiales, pero se calcula que las remesas familiares en el 2000 fueron equivalentes a 32 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), casi un tercio mayor que las exportaciones y cinco veces la inversión extranjera directa.

Aún cuando se tomasen únicamente los datos oficiales de las remesas familiares presentados en la balanza de pagos, se observa que el monto contabilizado por ese concepto supera los principales rubros de exportación, como el café y el turismo.

Nicaragua, tradicionalmente, ha dependido de la exportación de un solo producto principal. En un principio fue el café, luego se dio el boom del algodón y, posteriormente, se incorporaron otros cultivos como el azúcar y la carne, colocando a la agricultura como el soporte principal de la actividad económica.

Este dinamismo de las exportaciones fue lo que contribuyó a que, en los años 60 y 70 Nicaragua presentara un crecimiento anual del 6.9 por ciento, ocupando el primer lugar en Centroamérica.

La situación cambió radicalmente a partir de los 80, sin que se haya logrado recuperar los niveles anteriores. Según datos oficiales, de enero a agosto del presente año, el monto de las exportaciones fue de US$420.1 millones, US$47.8 millones menos en comparación con el mismo período del año anterior, lo cual indica que las exportaciones, en vez de presentar un incremento, son cada vez menores.

Del total de exportaciones, US$256 millones corresponden a productos tradicionales y los restantes US$164.1 millones a productos no tradicionales. Entre los productos tradicionales el café tiene el mayor peso, con 36.6 por ciento del total.

Entre los no tradicionales, el sector turismo ha crecido, aproximadamente, un treinta por ciento a partir de 1997 y, según datos oficiales, ocupa el segundo lugar como generador de divisas al país.

Turismo e Inversión Extranjera Directa vrs remesas

La década de los noventa presentó una tónica diferente, al abrir Nicaragua sus puertas al comercio e inversión extranjera, con la creación y reformas de leyes que permitieran la agilización de actividades comerciales y de la inversión extranjera.

Esos cambios permitieron que la inversión extranjera directa tuviera una presencia significativa en el crecimiento económico del país. En 1999, la inversión se incrementó en un 78.35 por ciento con relación al año anterior, para un total de 300 millones de dólares, igual al monto de remesas registrado oficialmente en la balanza de pagos, pero por debajo de los estimados extraoficiales. En el 2000, pese a que la inversión extranjera directa disminuyó en un 50 por ciento, en espera de los resultados electorales, las remesas registraron un incremento.

De igual forma, el sector turismo amplio su oferta turística con la creación de nuevos hoteles, centros de diversión y facilidades de acceso con nuevas carreteras. Este auge de la actividad turística se observa en un crecimiento de aproximadamente treinta por ciento, exceptuando el año anterior (ver gráfico).

Según el informe anual del Banco Central de 2000, la actividad turística receptiva se incremento en un 5.4 por ciento, colocándola en el segundo lugar como generador de divisas al país, contribuyendo de esta manera a que la cuenta de servicios y renta presentara una leve mejoría, al pasar de un déficit de US$238.4 millones en 1999, a US$229.6 millones el año pasado.

Sin embargo, al comparar la inversión extranjera directa y la actividad turística, con las reservas familiares, se observa que el monto en remesas supera a ambas, colocándose como la principal fuente de ingresos externos.

Un estudio realizado por la CEPAL, señala que los hogares receptores de remesas familiares reciben anualmente un promedio de US$1200 en efectivo, sin tomar en cuenta las remesas recibidas en especies (ropa, calzado, electrodomésticos, etc.).


Incidencia de las remesas

A nivel macroeconómico, las remesas familiares inciden positivamente, sobre todo porque su contabilidad en la cuenta de transferencias corrientes contribuyen a la estabilidad de la balanza de pagos, aunque no reflejan el ingreso real de las mismas. (ver tabla)

En 2000, el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos reflejó una mejora de US$173.3 millones, debido a una combinación entre una reducción en el déficit comercial de bienes y servicios y un incremento de US$20 millones en flujos de transferencias privadas (remesas familiares).

Sin embargo, las remesas no reciben oficialmente la importancia que tienen, debido a la falta de estudios y de mecanismos de control que permitan conocer sus implicaciones económicas, como su impacto en el tipo de cambio real que contribuye a mantener la estabilidad cambiaria.

A nivel micro, para la mayoría de los hogares que reciben remesas familiares estar son fundamentales para su sobrevivencia, debido a que les permite cubrir necesidades básicas, mejorar el nivel académico, acceso a una vivienda propia y, en el mejor de los casos, la creación de un negocio propio.

Según una Encuesta Nacional sobre Gobernabilidad y Elecciones, realizada con una muestra de 1600 unidades de familia en todo el país, excepto la Costa Caribe y Río San Juan, el 34.3 por ciento de los hogares encuestados tienen familias en el exterior. De ese porcentaje, el 36.7 por ciento recibe remesas familiares.

Ese 36.7 por ciento de familias que reciben remesas familiares, destinan un 88 por ciento al consumo y el restante 12 por ciento a otros fines, reflejando una presencia mínima de ahorro.

Costo social

Si bien las remesas familiares significan para muchos hogares los recursos que le permiten mejorar sus niveles de vida, existe un costo social que se arrastra y que difícilmente puede ser remediado: la desintegración de la familia.

El alto índice de desempleo es una de las causas por las cuales jefes de familia han emigrado a otros países, en la búsqueda de recursos para mantener a su familia, quedando en su mayoría las mujeres al frente de los hogares o los hijos al cuido de algún familiar cercano.

La esperanza de estas familias es que el esposo, esposa, madre o padre, reúna dinero suficiente para regresar y establecer un negocio o, en muchos casos, lograr la estabilidad migratoria que les permita reunirse con el resto de la familia en el país al cual emigró. Sin embargo, muchas veces los resultados no son los esperados y los hogares no vuelven a integrarse, quedando las familias desintegradas.

Otro de los costos sociales, es la perdida de reproducción de conocimientos. Según un estudio presentado por la CEPAL, las nicaragüenses que se desempeñan como domésticas en Costa Rica son, en su mayoría, maestras de profesión y, mientras en el país de origen se pierde una fuente de reproducción de conocimiento, en el país de albergue se subutiliza en trabajos por debajo de su capacidad.

En otros casos, adicional a la pérdida de una fuente de reproducción de conocimientos, ingresan al país productos con un alto valor agregado de mano de obra nicaragüense, con etiquetas de otros países, para ser comercializados en Nicaragua. La retribución económica queda en el país vecino, como en el caso de los técnicos calificados en el manejo del cuero, que han contribuido a fortalecer la producción de artículos de cuero en Costa Rica.

Además de perder una fuente de reproducción de conocimientos, el Estado de Nicaragua sufre una pérdida relativa en el gasto en educación y salud preventiva, realizado en cada uno de los nicaragüenses que emigró, cuyos beneficios disfrutan otros países.

Costos de transacción

El envío de remesas familiares tiene un costo monetario que usualmente es el remitente el que lo asume. El costo depende de las políticas establecidas en las distintas agencias de envíos. Algunas establecen un porcentaje sobre el monto de remesas, otros una cantidad o banda de fluctuación que depende de los montos, lugares de entrega, etc.

Existe, además, un costo oculto, como en el caso de algunos bancos que, pese a cobrar un porcentaje bajo por la transferencia, exigen a los receptores vender los dólares en las ventanillas de caja, a un valor que por lo general es menor al que pueden conseguir en la calle, incurriendo de esta forma en una pérdida cambiaria que no estaba prevista.

El número de casas de entrega de remesas familiares ha crecido considerablemente debido a la demanda, sin embargo, estas no se encuentran reguladas por ninguna instancia pública y únicamente se solicita en la administración de rentas su inscripción, como cualquier otro negocio.

La falta de protección legal a los receptores de las remesas familiares, la poca cultura de protección al consumidor, el escaso número de firmas formalmente establecidas que ofrecen el servicio en el mercado, se traducen en un incremento en los costos de transacción.

A causa de las fallas en el mercado, organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo, conscientes de la importancia económica de las remesas familiares, están buscando mecanismos que permitan a los receptores utilizarlas de manera más adecuada. Es decir, además de contribuir a la reducción de los costos de transacción, busquen la forma de cómo canalizar el ahorro de los emigrantes hacia inversiones productivas en las comunidades de origen.

El Caso de La Curacao

La remesas familiares que envían los residentes en el exterior no solamente provienen en forma liquida, es decir en efectivo, sino que además se da mediante el envío de remesas en especies, como artículos eléctricos principalmente.

Ante la demanda de remesas en especie, la empresa comercializadora de artículos eléctricos para uso doméstico, LaCuracao, ofrece una nueva modalidad de venta. El cliente paga el artículo en el exterior y en Nicaragua la empresa lo entrega en la dirección y persona que el cliente indique, sin ningún recargo adicional.

Ciudades entre los Estados Unidos que se puede realizar la compra

  • Los Angeles: La Curacao
  • San Francisco: Alamar Internacional Services
  • Washington D.C.: Perez y Bonilla International
  • Miami: P de H Furniture
  • Houston: Mejor Compras


 


Regresar a la Página Principal


 

Copyright © 2001 El Observador Económico Managua,Nicaragua. Antiguo Hospital el Retiro 2c al lago
Teléfono: (505) 2668708-09. Fax: (505)2668711.

Publicación digital diseñada por César José Solís Blandón

 

 

 

 

 

 

 

 

Estesa: En cable su mejor señal

Budget

Hotel Mansión Teodolinda

BDF: Para qué ir al banco ? Cuando puedes banquear desde tu casa!! 

Página Oficial de Joya de Nicaragua

Banexpo : "Crezca con nosotros"

Investa: Inversiones Estrátegicas S.A . Casa de Bolsa

Suscríbase hoy mismo!


Unica publicación nacional con información y análisis actualizado del comportamiento de la situación social y los principales indicadores de la economía nacional e internacional

!Aproveche nuestras excelentes tarifas publicitarias!


 

»Indicadores Económicos

»Canasta Básica Nacional

 

 

Las Ventajas de Suscríbirse . !Haga Click Aquí!