Una lucha entre David y Goliat que también golpea a Nicaragua
La guerra por los subsidios agrícolas

Kattya Sedó

kattya@elobservadoreconomico.com

El pasado 13 de mayo de 2002 a las 7:46 de la mañana, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, fue aplaudido por cientos de agricultores en ese país. Ese día firmó la ahora conocida Farm Bill, o Ley de Seguridad Agrícola, que otorgará subsidios a ese sector por la suma aproximada de 190 mil millones de dólares los próximos diez años.

El monto equivale a 20 veces las exportaciones de toda Centroamérica en el 2001 y elevó en 80 por ciento el costo de los programas actuales de subsidios en ese país.

Esa mañana Bush dijo lo siguiente: “Queremos estar vendiendo nuestra carne y nuestro maíz y nuestros frijoles a la gente alrededor del mundo que necesita comer”.

Para Jairo Videa y Juan Francisco Irías, agricultores nicaragüenses de maíz y frijol, las palabras de Bush suenan a más problemas.

“Nosotros somos un país netamente agrícola que por tradición tenemos la costumbre de la siembra de maíz y de frijol. Si nosotros producimos es con la idea de comercializar nuestros propios productos, para así mismo ir saliendo de algunos aprietos, pero si los productos que producimos, los traen a vender a nuestros propios municipios como se está dando, prácticamente nos bajan los precios y desvalorizan nuestros productos, mientras los costos para producir año con año van aumentando”, comentó Videa.

La doble cara

 

Las medidas adoptadas por Estados Unidos han provocado serias críticas alrededor del mundo y han cuestionado las políticas de apertura comercial que tanto pregona ese país. “Hay una retórica liberal de apertura de mercados y hay una práctica restrictiva proteccionista. Nosotros sentimos que hay un apoyo muy grande para productos americanos que deprime el precio en el mercado internacional y crea una situación de desequilibrio en relación a la competitividad de los productos”, comentó Rubén Barbosa, uno de los más destacados especialistas latinoamericanos en comercio internacional, refiriéndose a la Ley de Seguridad Agrícola de Estados Unidos, en una entrevista en la cadena de noticias BBC.

La organización Oxfam Internacional, en su documento sobre Comercio con Justicia, elaboró lo que ha llamado el Indice de los dobles raseros. En este se miden los diez aspectos importantes de las políticas comerciales de los países ricos, incluyendo los aranceles medios, y la brecha entre los principios de libre comercio a los que se adhieren los países ricos y las prácticas proteccionistas que aplican.

De acuerdo a este índice, ningún país industrializado sale bien parado, con la Unión Europea en el peor lugar, seguida de cerca por Estados Unidos.

Alertas desde el Banco Mundial

Como resultado de muchas de las condicionalidades impuestas por organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, la tendencia indica que los países pobres han abierto sus economías mucho más rápidamente que los países ricos.

El Banco Mundial, en su Informe sobre el Desarrollo Mundial 2000-2001, reconoce que los países ricos son los que más se benefician con las oportunidades existentes en la economía mundial. Así se lee en las líneas de este documento: “las reformas comerciales adoptadas por los países pobres no han producido en general, todos los beneficios que cabría esperar porque no han estado acompañadas de reformas semejantes en las naciones ricas.”

En el documento el Banco Mundial ejemplifica que en el caso de los bienes manufacturados (incluidos los productos alimenticios), que representan casi tres cuartas partes de las exportaciones de los países en desarrollo, los aranceles a que están sujetos los bienes que importan las naciones de altos ingresos son, en promedio, cuatro veces superiores a los aranceles aplicados a las exportaciones de las naciones industriales a los países de bajos ingresos.

Además, en este informe el Banco Mundial encontró que los aranceles a las manufacturas aumentan según el grado de elaboración. “Por ejemplo, en Japón y la Unión Europea, los aranceles de los productos alimenticios totalmente elaborados son el doble de los aplicados a los productos en su primera etapa de elaboración”.

El sector agrícola entre los más golpeados

Según el estudio de Oxfam, es justamente en el campo agrícola donde se hace más evidente la doble cara entre proteccionismo y libre comercio. “Para los productores del mundo en desarrollo, la competencia es una lucha contra corriente: millones de pequeños productores agrarios tienen que sobrevivir con menos de 400 dólares al año. Y están compitiendo con los agricultores americanos y europeos que reciben una media de 21,000 y 16,000 dólares al año, respectivamente, en forma de subsidios” (ver gráfico en esta página).

Además, según este estudio, los beneficios lo acumulan casi enteramente los agricultores más ricos y causan a la vez un enorme daño ambiental y muchas veces generan sobreproducción. Oxfam desarrolló también una nueva forma de medir la escala del dumping a la exportación que realizan la Unión Europea y Estados Unidos. De acuerdo con este estudio, estas potencias agrarias exportan a precios inferiores a un tercio del coste de producción. Adicionalmente, están empujando a la baja los precios para los exportadores de los países en desarrollo que no reciben subsidios y desvastando las perspectivas de una agricultura de pequeños productores.

Polémica propuesta en la Unión Europea

¿Y qué significan?
Ley de Seguridad Agrícola (Farm Bill):
Es una ley firmada el 13 de mayo por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que favorece a los productores de granos, legumbres, miel, algodón, lana y leche y genera un gasto adicional en subsidios de alrededor de 190 mil millones de dólares en los próximos diez años.

Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea:
Fue creada en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial con el fin de que la devastada Europa alcanzara la auto suficiencia alimenticia. Es un complejo sistema de subsidios basados en la cantidad de ganado o en la extensión de tierra cultivada en cada granja. Este sistema de subsidios, alcanza casi la mitad del presupuesto de la Unión Europea, que asciende a 98.100 millones de dólares.

Reforma al PAC:
Es una reforma planteada el pasado 10 de julio por el comisionado de la Comisión Europea en Bruselas, que implica una rebaja en los subsidios a la agricultura en un plazo de seis a siete años a partir de 2004. También supedita las ayudas a condiciones como el respeto al medio ambiente, buen trato a los animales y la seguridad alimentaria. También propone un tope de 300 mil euros (300 mil dólares) para las granjas más grandes.

Como una propuesta no esperada, el pasado 10 de julio la Comisión Europea planteó una reforma a la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea. Este cambio fue presentado por el Comisionado de Agricultura Franz Fischler, quien no fue tan aplaudido como el presidente Bush, ya que la medida reduciría los subsidios a la agricultura y los supeditaría a criterios ecológicos.

Esta se convertiría en la propuesta de reforma más importante desde la creación del PAC, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. La idea central es eliminar el vínculo entre los subsidios que se pagan a los granjeros y el monto de alimentos que producen.

España, Francia, Irlanda, Italia, Grecia y Portugal se oponen a esta política en este momento, mientras que Alemania, Gran Bretaña, Holanda, Suecia y Dinamarca quieren que se vaya más lejos y reclaman menores gastos agrícolas.

Según Fischler, la reforma europea puede influir positivamente en las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio, que apunta a una reducción en los subsidios agrícolas. “Estados Unidos ha perdido con la Farm Bill. No queremos hacer lo mismo sabiendo que no es el buen camino; creo que hay que elegir otra política”, afirmó.

Políticas como la Farm Bill “no resuelven los problemas de los agricultores, los contribuyentes, los consumidores ni de los países en vías de desarrollo”, aseguró Fischler a los medios de comunicación.

Al sonar de las trompetas

Mientras que las trompetas de guerra siguen repicando, David y Goliat, representados en los países del norte y del sur se siguen enfrentando.

Entre más se abren las economías de los países en vías de desarrollo, más se ensanchan las brechas comerciales de estos países. En 2001, Nicaragua exportó 600 millones de dólares e importó unos 1,800 millones de dólares, mayormente bienes de consumo. Mientras tanto, productores como Jairo Videa y Juan Francisco Irías, en los municipios de Pueblo Nuevo y Condega, siguen tratando de mejorar sus semillas criollas para vencer las enfermedades que asechan sus productos y algún día competir en un mercado que no les brinda mayores oportunidades.

Quizás ya no falte tanto para que el presidente Bush cumpla su promesa y pueda al fin vender sus frijoles y su maíz en estos municipios de Nicaragua.

Orlando Nuñez: “Tigres sueltos contra burros amarrados”

El caso de los frijoles y el maíz

Para el economista Orlando Núñez, director del Cipres, el impacto de los subsidios en el norte siguen siendo devastadores para economías como las nuestras. “Este proteccionismo se acompaña con una presión para que Nicaragua liberalice su comercio exterior de barreras arancelarias y barreras no arancelarias. Como dice la gente en Nicaragua, es tigre suelto contra burro amarrado”, comenta Núñez. “Tenemos políticas económicas asimétricas que generan una gran desigualdad y políticas comerciales hacia fuera, también asimétricas que generan mayores desigualdades”.

Según una investigación que se encuentra realizando el Cipres en conjunto con la Federación Nacional de Cooperativas (Fenacoop) y el Centro Humbolt, sobre el impacto de las políticas proteccionistas de los países del norte, Estados Unidos ya está en capacidad de exportar productos que antes no había exportado a Centroamérica, como maíz y frijol. A juicio de Núñez, para estos productos la situación es grave porque son rubros en los que en Nicaragua hay crecimiento. “Todos los otros rubros o están estancados o van en disminución, tanto en volumen como en precio”, comentó Núñez.

Así por ejemplo, mientras Costa Rica ha venido reduciendo su producción de maíz y apenas siembra 7,000 manzanas, en Nicaragua se siembran más de 450,000 manzanas de maíz

“Si llega el maíz y el frijol de los Estados Unidos, la situación sería catastrófica para Nicaragua. Maíz y frijol subsidiados de Estados Unidos, se venderían más barato en Nicaragua del que compramos nosotros a los productores internos. Entonces sería una catástrofe, porque se dejaría de sembrar maíz y frijol, como pasó con el algodón. Esto significaría el fin de la soberanía alimentaria en Nicaragua”, aseguró Núñez.

Según Núñez con la entrada del maíz amarillo de Estados Unidos, ya están quebrando los sorgeros, pues empresas como la Tip Top prefieren comprar maíz amarillo más barato que sorgo a los productores nacionales.


EE.UU: “Mediante la Ley Agrícola, Estados Unidos provee una gran parte de su apoyo a través de medidas no distorsionarias”

“La Unión Europea ha cumplido con todos sus compromisos adquiridos en la Ronda de Uruguay y más”

Ofman:Comercio con Justicia

Regresar a la Página Principal


 

Copyright © 2002 El Observador Económico Managua,Nicaragua. Antiguo Hospital el Retiro 2c al lago
Teléfono: (505) 2668708-09. Fax: (505)2668711.

Publicación digital diseñada por César José Solís Blandón

 

 

 

 

Estesa: En cable su mejor señal

Bancentro

Banco Caley Dagnall

Budget Rent a Car

 Página Oficial de Joya de Nicaragua

Banexpo : "Crezca con nosotros"

Investa: Inversiones Estrátegicas S.A . Casa de Bolsa

Preselección Empresarial

Consultoros para el Desarrollo Empresarial, S.A

 
weather.com/espanol
Ingrese una Ciudad:
Suscríbase hoy mismo!


Unica publicación nacional con información y análisis actualizado del comportamiento de la situación social y los principales indicadores de la economía nacional e internacional

!Aproveche nuestras excelentes tarifas publicitarias!


Informe Económico Mensual

»Indicadores Económicos

»Canasta Básica Nacional

 

 

Las Ventajas de Suscríbirse . !Haga Click Aquí!