Actualidad
Bolsa de Valores
Brechas
Centroamérica
Créditos
Contáctenos
Editorial
FORO
Informe Económico
Libro de Visitas
Negocios
FIDEG
Portada
Semblanzas
Suscripción
Tarifas de Anuncios
Tendencias
Turismo

 

 

Armando Zeledón Centeno, subcampeón del concurso “Taza de la Excelencia” año 2003

¡Por gracia de Dios!

 

Detrás del segundo puesto en el certamen cafetalero “La taza de la Excelencia”, del presente año, se encuentra un hombre humilde de tenaz disciplina, quien encuentra en Dios el motivo y la respuesta a su éxito en este concurso.

Armando Zeledón luce afable en su ropa de campesino, bajo el sol tibio del medio día, en las afueras de San Juan de Río Coco, donde se halla ubicada su finca, La Esperanza. Hoy reside en el poblado, para que sus hijos puedan atender la escuela. A sus 40 años de edad, con una sonrisa tímida bajo un tupido bigote, muestra que no está acostumbrado a las entrevistas. Su voz suena tranquila y la combina de vez en cuando con un semblante de satisfacción y miradas profundas con sus ojos verdes oscuros.

“Esto (el segundo puesto en el certamen) es una bendición de Dios. Él quiere lo mejor para mí, por eso él me da sabiduría para hacer las cosas, para laborar. Entonces mi mente está fuera de otros controles del mundo, me refiero al pecado, el licor, la droga o esas cosas”, afirma Zeledón, con lo cual justifica su entrega a la finca y su elección de los métodos usados en la producción, corte, lavado y traslado del café, que lo llevaron a ocupar este segundo puesto.

Quienes conocen a Armando Zeledón, están de acuerdo en que él es un hombre dedicado a su trabajo en la finca y a su familia. Un trabajador asiduo que trae lo de ser cafetalero en la sangre, como herencia de sus ancestros. En 1991 le compró la finca a su padre, con 55 manzanas, de las cuales solo 21 están cultivadas de café.
Luis Centeno González, Presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos, UNAG, en la zona, y amigo de Armando Zeledón no oculta su orgullo por el hecho de que el segundo puesto haya caído en su pueblo San Juan de Río Coco.

“Armando se ha criado prácticamente en los cafetales, cortando, haciendo la finca y por eso es un productor próspero, que conoce lo suficiente de café para participar en la Taza de la Excelencia, por que en realidad él es un productor bastante dedicado”, enfatiza Luis Centeno, quien aprovecha la oportunidad para dar una pequeña disertación sobre la importancia de ese segundo puesto para San Juan de Río Coco.

Café “semi” orgánico
Cualquiera podría pensar que los paisajes donde está ubicada su finca La Esperanza, fueron pincelados por un pintor de la época del Romanticismo. Todo es verde y las matas de café se pierden entre el follaje de los árboles frutales, de las matas de plátano y guineo. El terreno es levemente inclinado y al fondo se divisan, en tono azulado, montañas lejanas pertenecientes a la Cordillera de Sabelia.

Los ladridos de los perros se mezclan con el cacaraqueo de las gallinas, el ruido del viento al rozar el follaje y el canto de los gallos y de los pájaros.

De acuerdo a Armando Zeledón, su café no es del todo orgánico, ya que él usa “químicos” en su cultivo hasta que las matas tienen un año de edad.

“De ahí en adelante todo es natural: la pulpa del café que pongo en las partes más malas del cafetal, los tallos del guineo, que pico en trozos y pongo bajo las matas de café para dar potasio a la tierra y hasta el excremento de las gallinas que caminan por el cafetal”, comenta Armando Zeledón sonriente mientras apunta con su mano a un grupo de gallinas con sus polluelos que escarban entre las matas de café. “Y el control de la broca lo hacemos manual y no con insecticidas”, insiste.

La crisis de los 80
Armando Zeledón se vio obligado a abandonar su Nicaragua natal y sus estudios de agronomía en 1983, por culpa de la guerra civil de los años 80 y tomó como rumbo Costa Rica. A su regreso a Nicaragua, en 1991 contrajo matrimonio con Maritza Rodríguez, a quien conoció en San Juan de Rio Coco. De esta unión nacieron tres hijos, Josseling Armanda, Mariling Armanda y Josmar Armando.
Para Armando Zeledón, el segundo puesto en la Taza de la Excelencia representa un respiro económico y aspira que éste resultado sea un presagio de mejores tiempos, pues la crisis del sector cafetalero, como a muchos, lo ha golpeado duro. Con los nueve mil dólares que ha adquirido de la subasta de sus 22 quintales de café, cuenta con pagar unas “cuenticas” y comenzar a ahorrar para comprar una camioneta más grande para el transporte del grano y de personal.

Y desde ahora comienza a soñar con ocupar el primer lugar en el certamen en un futuro no muy lejano.

 

Nota Importante:Para una completa cobertura en nuestros reportajes,suscríbase hoy mismo haciendo click aquí!

Regresar a la Página Principal

 

 

 

Ver Portada en Grande

Banco Central de Nicaragua

Banpro

Banco Caley Dagnall

Investa: Inversiones Estrátegicas S.A . Casa de Bolsa

Preselección Empresarial

Budget Rent a Car

 Página Oficial de Joya de Nicaragua

Copyright © 2003 El Observador Económico Managua,Nicaragua. Antiguo Hospital el Retiro 2c al lago
Teléfono: (505) 2668708-09. Fax: (505)2668711.
Publicación digital diseñada por Nicavirtual S.A