Municipal Scorecard 2006, primer examen de la competitividad municipal, con respecto a trámites empresariales
Burocracia municipal
a examen

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Ania Bourgeois
Juan R. Roque

Este comentario de Noel Bermúdez, consultor para la Implementación del Municipal Scorecard 2006, que la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés), que en conjunto con la Asociación de Municipios de Nicaragua (AMUNIC), la Cámara de Comercio de Nicaragua (CACONIC) y la Comisión Presidencial de Compertitividad (CPC), presentaron a Nicaragua para prepararse más aprisa frente a los retos de la apertura comercial. Más aprisa, porque es una carrera que ya se lanzó, donde la competencia ya corre, acelerando en el camino, porque la lógica intrínseca de la carrera del libre comercio, -la movilidad de los capitales-, suele aumentar las distancias entre los preparados y los no preparados.

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Nicaragua ya ratificó el Tratado de Libre Comercio, CAFTA-DR. Paradójicamente la apertura comercial caracteriza más a los países en desarrollo y menos competitivos que a los países industrializados. Y su dependencia de inversiones externas va a dirigir los esfuerzos hacia la mejora del clima de negocios y la incidencia del sector privado en el desarrollo socio-económico nacional, uno de los ejes fundamentales de trabajo del mismo Banco Mundial.

Antes de entrar en materia, es necesario hacer mención que existe ya una serie de estudios comparativos entre los países (benchmarking), estimando los niveles de competitividad, el clima de negocios, las facilidades a la inversión privada o aspectos de transparencia y de democracia, tales como el Reporte de Competitividad Global, el Índice de Libertad Económica y el Latinobarómetro.

En tanto, la IFC que es el sector privado del Banco Mundial, pero legal y financieramente independiente, elaboró el reporte Doing Business, un estudio de benchmarking en 155 países, focalizado en 10 indicadores, de los cuales cinco están relacionados a trámites empresariales. Un resultado importante ha sido ver que un gran número de los trámites y costos que enfrentan los empresarios se encuentran en el ámbito municipal.

Mientras que el Doing Business solamente toma en cuenta las capitales de los países, el nuevo programa del Banco Mundial: Municipal Scorecard 2006, un benchmarking municipal, estará realizando una evaluación comparativa en tiempos, costo y también el nivel de la burocracia que enfrenta el sector empresarial en una muestra de 64 municipios representativos en toda Latinoamérica. De éstos, los 10 municipios seleccionados en Nicaragua son: Managua, Granada, Masaya, Rivas, San Juan del Sur, León, Chinandega, Matagalpa, Jinotega y Estelí.

La información levantada hasta marzo 2006, a partir de encuestas a 3,200 empresarios y 512 funcionarios municipales, se realizará a partir de dos variables fundamentalmente: licencias de funcionamiento (matrícula comercial) y los permisos de construcción.
De igual forma también se evaluarán a los inspectores de funcionamiento para poder establecer un ranking en tiempos, costos y niveles de burocracia a escala municipal, que sirva para promover un conjunto de reformas que sean necesarias para el mejoramiento de los servicios. Gráficos No. 1 y No. 2

El objetivo no solamente es informativo, sino sumamente práctico

Los municipios seleccionados se caracterizan por su concentración poblacional (al menos un 1% de la población nacional) y por su dinámica socio-económica. Como resultado del programa se espera el establecimiento de una plataforma para la atracción de inversiones y la apertura de nuevas empresas en un clima de negocios mejorado por la simplificación administrativa.

La experiencia latinoamericana de referencia en la simplificación de trámites empresariales, es la que se llevó a cabo en Lima, Perú, hace más de 10 años y que estuvo impulsada por Hernando de Soto, autor de El Otro Sendero.

En su reflexión sobre el avance de la informalidad de la economía, consecuencia de la crisis agraria (entre 1940-45) y de la migración hacia las grandes ciudades, De Soto observó que se estaban desperdiciando una gran cantidad de recursos por los costos causados de un lado en el sector económico formal y del otro lado en el informal.

En los costos de acceso y de permanencia en una actividad empresarial formalizada sobresalen los vinculados a los trámites. Después de ciertas reformas que se implementaron en el Perú, este país fue líder en el área de la simplificación administrativa, bajando el tiempo de los trámites a un día. Sin embargo la experiencia peruana ha puesto en evidencia el problema de la sostenibilidad de estas reformas, ya que se observó que se incrementaron nuevamente los tiempos para los trámites.

En Lima, por ejemplo, subieron a 153 días. Analizando el problema, eso sucedió debido a los cambios en los funcionarios públicos y al irrespeto de la institucionalización creada por la reforma.

Según Kristtian Rada, oficial de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica y el Caribe, conociendo estas experiencias latinoamericanas lo que se plantea ahora con el programa del BM es la búsqueda de soluciones reales, incluyendo herramientas de sostenibilidad, haciendo participar en las reformas (diagnóstico, propuestas e implementación de trámites más favorables) al sector privado en conjunto con la municipalidad.

En consecuencia, no se trata de medir solamente el tiempo y los costos administrativos por cifras, sino que se va a evaluar cómo se maneja todo el procedimiento. Para así lograr una simplificación de trámites integral, bajando el tiempo y los costos, pero también eliminando los absurdos en el proceso, garantizando de una vez la sostenibilidad de una reforma.

Concretamente eso implica ver todo el proceso de apertura empresarial, lo que incluye el proceso de fiscalización. Por ejemplo, la sola disminución de los trámites a un día puede ocultar que un nuevo empresario se enfrente a una post inspectoría discrecional, con un funcionario municipal que agregue requisitos, tome pagos extras, saliendo de su función de inspector y volviéndose en un juez fiscal. Trasladar el proceso administrativo a una descalificada inspectoría post apertura, sólo es una simplificación en apariencia, no una mejora para la actividad empresarial.

Esta confusión se podría evitar dando al empresario toda la información de lo que tiene que cumplir en el momento en que se registra en la municipalidad y del otro lado, trabajando con el equipo de fiscalización en la elaboración de un formulario objetivo de los criterios a controlar por el inspector municipal, dejando la función de decidir multas a otra unidad administrativa distinta.

Con respecto a la sostenibilidad, se planea formar un consejo asesor trabajando con un manual de monitoreo y evaluación. Aprendiendo de la experiencia peruana, la idea sería que después de la realización de la simplificación administrativa se reúnen cada dos meses empresarios y funcionarios municipales actualizando las estadísticas de trámites y dando así seguimiento al cumplimiento de las reformas.

Si se fortalece la sostenibilidad de las reformas de simplificación de los trámites, efectivamente existirán perspectivas de cambios hacia un mejor clima de negocios en los municipios de Nicaragua. En aquellos en los cuales ya se ha venido trabajando y que están terminando sus procesos de simplificación al final del año 2005/inicio del año 2006: León, Masaya y Granada, ya se ha reducido a más de 90% el tiempo para las matriculas comerciales y los permisos de construcción. Este es un proceso que debe continuar y ser expandido para mejorar el clima de negocios y atraer inversión extranjera.