CIUDAD DE PANAMA.— Varios anuncios de páginas enteras, en los periódicos locales, destacan las oportunidades de inversión que se han abierto en Panamá, luego que Estados Unidos entregara las últimas áreas de la antigua Zona del Canal, el pasado 31 de diciembre de 1999. Esta área comprende 364,078 acres de tierras e infraestructura, así como 7,000 edificios e instalaciones. En total, activos por el orden de los 4,000 millones de dólares, sin incluir la ruta interoceánica. “Hemos dividido las áreas según el uso de las tierras, para uso industrial, uso turístico, uso comercial, bienes raíces y tierras para proyectos en el área marítima”, dijo a EL OBSERVADOR ECONOMICO el Ingeniero Juan Barnes Asan, ejecutivo de la Dirección de Promoción y Mercadeo de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), organismo responsable del proceso de privatización de la antigua Zona del Canal. “Estamos tratando de atraer inversión extranjera, aunque en los últimos años también nos hemos concentrado en la inversión local”, agregó. Los proyectos en ejecución en el sector Marítimo suman casi una decena, tanto en el Pacífico como en el Atlántico, entre los que están la concesión de los dos principales puertos panameños –Cristóbal y Balboa—a la compañía Hutchison Port Holdings Ltc., de Hong Kong. Sólo esa inversión constituye una oferta anual de US$ 22.2 millones, y en tres años una inversión de US$ 130 millones. En el sector Industrial, mientras tanto, hay cuatro proyectos en ejecución, sobre todo las llamadas “Zonas Procesadoras para la Exportación”, que se han instalado en antiguas bases militares y están reuniendo a importantes empresas industriales de Taiwán. Asimismo, hay 15 proyectos en el sector Turismo, que involucran a prestigiosas cadenas hoteleras; y una docena en el sector Comercial. Y las oportunidades no tienen fin ahí. Para este año se prevé vender un total de 4,000 viviendas, en licitación. También, vender lotes para desarrollos urbanísticos a un valor de 60 dólares el metro cuadrado.

En los diarios panameños han salido varios campos pagados sobre propiedades en licitación, que antes pertenecían al Ejército de Estados Unidos. ¿Cuáles son los planes de ustedes, con respecto a esa área revertida por completo el 31 de diciembre?

Hemos dividido las áreas, según el uso de las tierras, para uso industrial, turístico, comercial, bienes raíces y; tierras para proyectos en el área marítima. Estamos tratando de atraer inversión extranjera, aunque en los últimos años también nos hemos concentrado en la inversión local. Un gran porcentaje de los proyectos que tenemos son de inversión local, pero los proyectos más grandes son de inversión extranjera.

Esta era un área que había sido vedada a la línea común, eran prácticamente áreas cerradas y estamos tratando de integrar estas tierras al desarrollo económico de Panamá, sin descuidar el sector social. Igualmente estamos tratando de no descuidar lo que se refiere al ambiente, a la ecología, ya que el funcionamiento del canal en sí depende del mantenimiento de las áreas verdes alrededor de la cuenca del canal; sin áreas verdes no hay lluvias y sin lluvias no hay cuencas, y por ende, si no hay cuencas no hay canal.

Durante muchos años el Canal de Panamá sólo se utilizaba como comercio y desarrollo de servicios, ahora estamos tratando de desarrollar la parte industrial y la parte turística. Hablando de la economía de Panamá, vemos que pasan alrededor de 14 mil barcos por el canal al año y según la última estimación que se hizo en el año 98 fue de 545.1 millones de dólares que genera el peaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿De esa cifra, 545, cuánto le quedaba al país como ingreso?

Era ingreso de la comisión del Canal de Panamá, el Canal de Panamá era una entidad del gobierno de los Estados Unidos. Indirectamente esto influía en la economía nacional, aunque el grueso de la entrada no se quedaba en Panamá. Ellos prácticamente estaban operando en su punto de equilibrio, para los norteamericanos era más importante estar operando el canal, no lo veían de una forma mercantilista.

Esa es una de las cosas que ha hecho la Comisión, estudiar el aumento de los peajes, obviamente para generar ganancias y eso acarreó disgusto de algunas de las navieras.

¿Ahora están aprovechando el área para varios fines, no?

Las áreas revertidas han sido divididas en varios sectores, uno de ellos el sector marítimo, donde se han privatizado los puertos de Balboa y Cristóbal, a favor de consorcios extranjeros. En cuanto a la industria, se han creado las zonas de exportación y la primera de ellas está funcionando en el área Atlántica, con capital de Taiwan. Son zonas procesadoras para la exportación, con una legislación especial, con incentivos especiales y tienen la ventaja de producir y exportar directamente a través de los barcos que pasan por el Canal.

¿Y la mayoría son textiles?

Hay textiles, industriales, ensamblajes de motocicletas, refrigeradoras, también estamos tratando de traer componentes electrónicos, hay de todo un poco; estamos tratando de tener desde maquila hasta alta tecnología.

 

 

 

¿Esto no existía antes?

Esto no existía en Panamá, ni siquiera existía en ningún país de América Central y estamos tratando de implementarlo. Asimismo, estamos tratando de ampliar el sector de la zona bancaria, el sector de la zona de Colón, etc., y tenemos actividades comerciales de comunicación.

En cuanto al turismo se está dando prioridad, ya que hay países como Costa Rica y República Dominicana que nos han sacado ventaja, especialmente con la selva húmeda, desarrollando una especie de selva-turismo.

Por Panamá pasan aproximadamente 300 cruceros al año, pero no hay una oficina portuaria para que ellos pudieran bajar, estamos hablando de puertos especiales para cruceros, así que se está construyendo uno en el sector Pacífico y otro en el Atlántico y; estarán terminados a finales de este año aproximadamente.

También estamos construyendo parques temáticos, áreas recreativas y hay un proyecto cultural, tratando de convertir a Panamá en un centro de desarrollo educacional universitario. De hecho hay 14 universidades creadas para funcionar en el centro, ha sido creada con el aporte de muchas universidades, tanto panameñas como del exterior. Se le denominará “Ciudad del Saber”.

¿Qué otros proyectos están emprendiendo en esa área?

Las inversiones más grandes se han hecho en el sector marítimo; el ferrocarril de Panamá que fue creado hace más de cien años en la década de 1950 está a punto de ser modernizado, ha sido firmado un contrato para modernizar todas las líneas férreas.

Se va a crear un sistema de canal seco de movimiento de contenedores, seguimos teniendo la mayor ventaja ya que aquí es menor distancia, el área no presenta mayores accidentes geográficos, y por tanto, ha sido creado por Dios o la naturaleza para ser un lugar de tránsito. En ese sentido, no hay que olvidar que el trecho es de sólo 80 kilómetros entre un lado y otro.

¿Cómo están evitando la especulación y el acaparamiento de tierras en ventas?

Todo eso está controlado por el Estado y el acaparamiento está regulado. Las compañías (de bienes raíces) tienen cierta cantidad que pueden vender precisamente para evitar la especulación. En Albrook, muchas de las casas ya fueron vendidas por medio de compañías bienes raíces, y parte de las áreas estaban destinándose a los proyectos de la comunidad de jubilados norteamericanos y jubilados extranjeros, pero todavía no ha fraguado.

¿Todas inversiones que ya están contratadas y firmadas, ya es dinero desembolsado?

Ya es firmado y comprometido y se está empezando a invertir. Hay muchas de ellas que ya están trabajando; algunos van a tres ó cinco años, pero el máximo es de cinco años. Hay muchas oportunidades todavía, pero están siendo tomadas muy rápidamente, o sea, que hay que invertir rápido, pero hay oportunidades todavía en el sector atlántico. Estamos buscando astilleros para reparación de barcos medianos, grandes y pequeños.

¿Actualmente dónde están la mayor parte de los astilleros, en qué país están?

Los principales astilleros están en Cuba y luego en España, Colombia y algunas islas de las Antillas. Estamos tratando de atraer mercados y Panamá tiene una serie de ventajas. Lo que pasa es que antes (en poder de los Estados Unidos), allí no se podía desarrollar nada que no tuviera que ver con el canal, ahora estamos tratando de desarrollar la libre empresa en el área.

¿Qué tipo de inversionistas están buscando?

Estandar internacional e inversionistas medianos, estamos hablando de proyectos millonarios.

¿Y qué es lo que le ofrecen de atractivo?

Una gran cantidad de incentivos, exoneración en concesión a la maquinaria, se le facilitan las visas, se le exonera de impuestos en Panamá, y cada inversor tiene sus incentivos particulares. La idea es que generen ingresos en Panamá, se queden en Panamá, trabajo para los panameños y el gobierno quiere que el 80% sean trabajadores panameños.

¿A dónde van los fondos de esas licitaciones?

Todo pasa al Banco Central de Panamá.

¿Cómo se han definido los precios base?

Se utilizan diferentes mecanismos, se hacen diferentes avalúos por parte del personal del área, su avalúo a nivel de precios de la localidad y la Contraloría también hace un avalúo y después se hace un promedio de los avalúos.

Estas eran barracas, eran barracas feas, sucias, horribles, han sido trabajadas nuevamente por compañías locales, modernizadas y se han construido pequeños complejos habitacionales, es un cambio radical impresionante.

También estamos trabajando en la reforestación, pero es una reforestación lucrativa y cumple un doble propósito: mantener la cuenca y generar ingresos a corto y mediano y largo plazo.

De acuerdo al cronograma de áreas, ¿cuándo estarían concluyendo con todo este proceso de privatización de las áreas revertidas?

Está determinado para un período de 3 a 5 años, para terminar de colocar todas las propiedades, esto obviamente está sujeto a las condiciones del mercado mundial, pero en principio de 3 a 5 años.

Se han atraído a muchos inversionistas, pero necesitamos atraer más, pensamos que fácilmente podemos llegar a los 8 ó 9 mil millones de dólares en proyectos, pero ésas son proyecciones.

¿Qué tipo de inversionista está acudiendo acá?

Generalmente hay inversionistas para proyectos grandes, por ejemplo en el área turística y en el área de carga; aunque hay inversionistas locales por ejemplo para el área comercial. Estamos hablando en grande para lo que son los estándares en las perspectivas de América Latina; en Europa o Estados Unidos podríamos hablar de inversionistas medianos. Aquí están involucrados, por ejemplo, inversionistas norteamericanos ligados al ex candidato presidencial Ross Perot.

¿Cómo se está evitando que el narcotráfico, con mucho poder económico, se involucre en este proceso de privatización?

La inversión se controla. Obviamente no cualquier compañía que llega al país invierte, primero se somete a un proceso de estudio, un proceso de investigación, y de control, aunque en el mundo es difícil controlar esto, incluso en los Estados Unidos.

Los tentáculos del narcotráfico llegan muy largo y no se garantiza el 100 por ciento, pero el Estado está comprometido, el área está comprometida con la investigación de las compañías y el origen de éstas, hay un proceso de investigación previo a los procesos de inversión.

¿A cuál de todas las áreas revertidas le ven más potencial y a qué sector?

Yo lo veo principalmente en tres sectores: en el sector turismo, marítimo e industrial. En el sector turístico, Panamá tiene tradición, al igual que en el rubro marítimo. Pero, además, estamos tratando de convertir a Panamá en una potencia regional industrial.

Hay un cuarto sector que está surgiendo con fuerza, que podría verse como la integración de los anteriores, que es el sector del transporte, centros multimodales de carga.

¿Y el de bienes raíces?

Este se maneja a nivel local, genera cierto ingreso, pero estamos hablando de viviendas individuales y no son proyectos tan grandes; la inversión que necesitamos atraer es la extranjera.

¿Dicen que hay muchas áreas donde todavía hay armas enterradas?

Estamos hablando de los polígonos de tiro, según el Tratado de 1903 hay áreas que fueron cedidas a los norteamericanos para hacer sus prácticas de tiro, son conocidas como polígonos de tiros y hay tres principales: el de Piñas, el sector de Emperador y el de Valúa, todas en el sector occidental.

Cabe señalar que en el sector occidental no hay poblados, no hay carreteras, no es como en el sector oriental; son áreas hasta cierto punto que no han sido limpiadas por el gobierno norteamericano y ellos aducen que es difícil limpiar un área selvática de esta magnitud sin dañar el medio ambiente, pero el gobierno panameño sigue presionando para que Estados Unidos cumpla con sus compromisos.

Estas áreas son cerradas y no tienen nada que ver con los proyectos de los que hemos hablado anteriormente, no representan potencial peligro ni para el inversionista ni para el panameño y se está trabajando en que se limpien. Me imagino que posteriormente habrán compañías interesadas, privadas internacionales, para trabajar en la limpieza de ellas.

¿También hay un grupo de personas que están reclamando propiedades?

Sí, ahora que se han ido los norteamericanos hay un grupo de personas que están reclamando propiedades, de lo que era la antigua zona del Canal, áreas que están sumergidas y que se perdieron en los lagos. Lo último que yo escuché es que no tienen fundamental legal.

¿Pero los inversionistas no están temerosos de adquirir propiedades bajo reclamo?

Yo creo que no, porque carecen de fundamento legal.

Qué impactos crees que tenga para los países como Nicaragua o Costa Rica que tienen intenciones de inversiones grandes en áreas como ésa?

Panamá está completamente abierta a la inversión extranjera, precisamente eso es lo que ha le ha molestado a Estados Unidos y es el hecho de que Panamá ha abierto las puertas a la inversión extranjera global.

El que tiene dinero y puede demostrar que su dinero ha sido ganado honestamente y quiere proyectos serios, proyectos de inversión, bienvenido sea. De hecho le hemos abiertos las puertas a muchos países que no tienen mucho que ver con Panamá en el área de la cuenca del Pacífico, lo que es Taiwan, Japón, Europa, América Latina, Colombia. Con la nueva política implementada estamos abriéndoles las puertas a los hermanos de América Central.

¿Todavía no han llegado nicaragüenses?

No sé, porque no he atendido a todas los inversionistas que han llegado, pero me imagino que uno que otro ha venido. Hemos tenido costarricenses, del área de América del Sur, mexicanos, que han venido a inspeccionar las posibilidades de inversión.

¿Los países como el nuestro que tenían expectativas de recibir inversiones extranjeras, lo más seguro es que se comiencen a trasladar hacia acá?

Yo creo que en el área hay oportunidades para todos, en ese sentido no debe haber temor de que cierto país acapare las inversiones. Costa Rica recibió muchas inversiones en el área de ecoturismo durante casi 30 años y ahora se están desplazando a Panamá y no por eso Costa Rica ha dejado de tener vigencia.

 

 

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