“Invierta en turismo, el turismo es rentable”. Con este “slogan” se ha tratado de dar un empujón a la industria turística en el país, la cual se ha convertido rápidamente en una de las fuentes prometedoras de ingresos para Nicaragua y a nivel mundial. Incluso organismos como el Banco Mundial han reconocido a la industria sin chimeneas como una opción de desarrollo viable, que contribuye al progreso económico y social, y al alivio de la pobreza en los países en desarrollo. Pero pese a los buenos vientos que se perciben para este sector, aún queda la interrogante sobre si Nicaragua realmente podrá conquistar el tipo de turismo que contribuirá en el mediano y en el largo plazo al desarrollo del país. Y en ese sentido, si los incentivos que se han venido promocionando serán suficientes. Otros países con más experiencia ya han encontrado una respuesta: “El turista que nos interesa no es el que nos visita una vez, sino el que regresa...” decía Vincent Vanderpool Wallace, Director General del Ministerio de Turismo de las Bahamas. “...A los políticos muchas veces nos interesa contar el número de visitantes que llegan a nuestros países, contar cada pasajero de los cruceros, inclusive aquellos que ni siquiera se bajan de los barcos...”, comentaba. Y es que para Vanderpool Wallace y las Bahamas, la clave para el desarrollo sostenido de la industria consiste en incentivar un turismo de calidad, uno que se sienta verdaderamente satisfecho y con ánimo de regresar. En ese orden, uno de los elementos fundamentales para incentivar a este tipo de turista consiste en asegurarse que todas las promesas que se promueven están siendo cumplidas. Con este objetivo en mente, todos los esfuerzos que se hagan en mejorar las condiciones de la infraestructura, la calidad de los servicios o la seguridad, bien valen la pena.

Menos impuestos y algo más…

A mediados de diciembre de 1999 El Observador Económico tuvo la oportunidad de ser testigo en el debate de un grupo de expertos en el área de turismo reunidos en la XXIII Conferencia sobre Comercio, Inversión y Desarrollo del Caribe y América Latina, realizada en Miami. En esa ocasión se discutieron tanto las políticas a seguir para estimular la inversión en turismo, como la estrategia de desarrollo de turismo para Centroamérica. Las experiencias son diversas, algunos países llevan años de ventaja en incentivar a la industria. República Dominicana, Puerto Rico y las Bahamas tenían mucho que contar al respecto. Tanto en República Dominicana como en Puerto Rico, se promovieron leyes para incentivar a la industria que incluían una serie de exoneraciones fiscales. En ambos países los resultados fueron muy positivos, no obstante ambos coincidieron en que el gobierno tuvo que jugar un papel fundamental como facilitador y promotor de estos proyectos de inversión. “Los incentivos de impuestos no son suficientes. Hay que ofrecerles (a los inversionistas) un paquete completo y tiene que existir voluntad de promover, facilitar y convertirse en “partners”, explicaba Ellis Pérez, Consejero de Turismo para República Dominicana.

 

Tres testimonios sobre políticas de incentivo al turismo

Pérez fue explícito en comentar la experiencia de Dominicana en cuanto a las políticas de incentivo al turismo. “En 1980 apenas contábamos con 4,000 habitaciones en el área de Santo Domingo. Mas que todo nos visitaba gente de negocios, de los gobiernos y de instituciones internacionales. El Banco Mundial nos decía que estábamos atrasados en el desarrollo del turismo, comparados a países como Puerto Rico, las Bahamas o Cuba. Nos ofrecieron dinero para dar los primeros pasos. A pesar que existía todo el dinero necesario para empezar, no habían inversionistas interesados, no había confianza para invertir”, dijo Pérez. “Finalmente el Banco Central tomó el dinero, construyó y convenció a los dominicanos a que se involucraran. A la vez se impulsó la ley 153 que incluía excepciones de impuestos para bienes que serían utilizados en la construcción de los edificios y operación de hoteles, así como periodos de gracia para el impuesto sobre la renta entre 10 y 15 años. Hoy día los incentivos fiscales son cosas del pasado. Ahora existen 45,000 habitaciones y 7,000 en construcción. La oferta está por encima de la demanda, pero estamos listos para los mega proyectos de miles de metros cuadrados. Ahora Dominicana es un país turístico, ...si no fuera por el turismo estaríamos en un grave estado de pobreza... La lección: es cuestión de voluntad política…”, agregaba Pérez. Jaime González, Director de una Compañía de Turismo en Puerto Rico, se refirió a la experiencia de la isla. “Pese a que en 1993 se propusieron incentivos por la vía impositiva también se trabajó en otros campos. En primer lugar se identificaron los problemas que estaban obstaculizando el desarrollo del turismo, siendo uno de ellos el financiamiento. Se creó un fondo para el desarrollo del turismo con 50 millones de dólares por parte del Banco Interamericano de Desarrollo. Se desarrolló un mercado de capitales y se crearon bonos para financiar un porcentaje del costo del desarrollo de los hoteles. Además se dio asistencia técnica en el mercadeo como parte del presupuesto del gobierno. El inventario de hoteles se incrementó en un 42 por ciento desde 1992. El gobierno ha tomado un rol de no solamente proveer los servicios turísticos, sino de servir como facilitador al sector privado en la inversión de este sector. Allí ha estado el éxito”, comentaba González. El caso de las Bahamas es distinto, “los incentivos de impuestos han sido lo último que ha sucedido”, señaló Vicent Vanderpool de las Bahamas: “soy del criterio que además de los incentivos económicos, es necesario convencer a las personas que la inversión en el turismo es rentable…Para ello es necesario contar con la infraestructura adecuada para asegurar que las personas encuentren un destino vacacional que satisfaga sus necesidades, ya que de ello depende en parte, el éxito de una inversión en turismo en el largo plazo. La actitud del gobierno hacia el turista es importante, así como la interacción de la población con el turista. En las Bahamas tenemos un programa de televisión todos los miércoles donde se informa a la población sobre lo que está pasando con la industria turística…”, relató Vanderpool Wallace.

¿Uno para todos o todos para uno?

“A Centroamérica lo que le hace falta es una imagen unificada”, afirmó Juan Sosa, presidente de Greater Americas Business Coalition, en uno de los foros de discusión en esta importante conferencia. Y es que una de las grandes preguntas giró alrededor de cuál debería ser la estrategia a seguir para los países centroamericanos, ¿trabajar individualmente en la promoción del turismo o trabajar en conjunto? La mayoría coincidieron en que es hora que Centroamérica se promueva como una sola región, con su propia imagen e incluso distinta a la del Caribe. “Un turista podría entonces experimentar una riqueza de experiencias con su traslado en los diferentes países. Podría disfrutar de la herencia de la cultura maya con un vistazo por Guatemala, El Salvador u Honduras o bien disfrutar de la naturaleza y calidez de las playas en Costa Rica y Nicaragua”, señaló otro de los expertos. Sin embargo, también hay un reconocimiento que los esfuerzos realizados hasta ahora han sido escasos. “La idea de integrar un grupo de atracciones simplemente no funciona, especialmente cuando miramos las necesidades de infraestructura; se necesitan caminos, puentes, electricidad y agua, pero en la mayoría de las ocasiones éstos no existen y no hay financiamiento para desarrollarlos”, dijo Claude Laurreur de la Organización de Estados Americanos (OEA). Para Laurreur definitivamente la idea de trabajar en una identidad regional será fundamental, “desafortunadamente hay un lado político, y este depende del gobierno en el poder”, comentó. Para los expertos en general habrá tres elementos indispensables para el desarrollo del sector turístico en la región, los avances en la integración, los recursos para el financiamiento de los proyectos turísticos y “un par de historias exitosas tanto para los que financian los proyectos como para los inversionistas…”, concluyó uno de los especialistas.

 

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