El Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua (BCN) adoptó y emitió recientemente una Resolución que suspende una serie de requisitos de obligatorio cumplimiento para las casas de cambios, ya que algunos de éstos resultaban obsoletos y sin validez debido a los volúmenes actuales de transacciones cambiarias, señaló el Lic. Mario Flores, Gerente General del BCN.

Entre éstos, la garantía interpuesta ante el BCN y el capital social exigido a las casas de cambios, ya que los montos actuales los superan con creces.

“Ahora ya no hay necesidad de tener esas garantías, porque en la práctica éstas cubrían una parte mínima de algunas transacciones que se realizaban, entonces era como una figura que en la práctica no tuvo mucho resultado. Por ejemplo, la garantía era de 500 mil córdobas, mientras se hacían transacciones en un día hasta de 3 ó 5 millones de dólares. Por tanto, no tenía sentido”, refirió Flores en entrevista concedida a El Observador Económico.

“Se pensó en liberalizar el mercado de cambio, para que pueda participar cualquier persona natural o jurídica, pero lo que necesitamos es tener el registro de esa persona natural o jurídica, su domicilio y quiénes son sus socios. Nosotros no pensamos tener controles específicos de las casas de cambio, pero sí tener una base de registro y darle seguimiento a las operaciones que se dan”, agregó.

El Banco Central llamó recientemente a las casas de cambio que están operando, a través de un campo pagado, a registrarse oficialmente. ¿No cree que eso da la imagen de cierto descontrol con el registro de las casas de cambio que puedan estar funcionando lícita o ilícitamente? ¿Cuál es la situación de las casas de cambio?

En realidad, cuando el Consejo Directivo del Banco aprobó esa Resolución, lo hizo después de hacer un análisis detallado y ver el movimiento del mercado de cambio. Observamos que había que liberalizarlo más, por ejemplo, eliminar algunas garantías bancarias en el Banco Central, establecidas con anterioridad.

Ahora ya no hay necesidad de tener esas garantías, porque en la práctica éstas cubrían una parte mínima de algunas transacciones que se realizaban, entonces era como una figura que en la práctica no tuvo mucho resultado. Por ejemplo, la garantía era de 500 mil córdobas, mientras se hacían transacciones en un día hasta de 3 ó 5 millones de dólares. Por tanto, no tiene sentido.

 

Se pensó en liberalizar el mercado de cambio, para que pueda participar cualquier persona natural o jurídica, pero lo que necesitamos es tener el registro de esa persona natural o jurídica y se refiere al domicilio y quiénes son sus socios.

Nosotros no pensamos tener controles específicos de las casas de cambios, pero sí tener una base de registro y darle seguimiento a las operaciones que se dan con fines estadísticos, para saber qué está pasando en las casas de cambio, para tener información, para tener con comunicación con ellos en el sector de la base de la política económica y saber qué está pasando en el mercado de cambio.

¿Por qué la actividad de las casas de cambio queda supeditada al Banco Central y no a la Superintendencia?

La Superintendencia es la institución que supervisa a aquellos intermediarios financieros que intermedian recursos del público; las tasas de cambios son operaciones de venta y compra de divisas, que sin bien los bancos también las tienen son operaciones conexas al hecho de captar depósitos del público.

En sí, las operaciones de compra y venta las maneja el Banco Central, porque la Ley de Cambios Internacionales le faculta a éste el manejo de la divisa, el manejo de dólares, por eso el Banco maneja ese tipo de transacciones.

También maneja la política cambiaria y la facultad que les da la ley, por eso las casas de cambio están bajo la sombra del Banco Central. En algún momento nosotros solicitamos a la Superintendencia que supervisara las casas de cambio, pero en general son negocios particulares en la compra y venta de divisas.

Hay muchas casas de cambio que se dedican a otros negocios colaterales, por ejemplo, las transferencias de remesas familiares. Nosotros, con esa Resolución (publicada en campo pagado), nos enfocamos estrictamente en lo que es la compra y venta de divisas.

¿Esa iniciativa de que la Superintendencia se involucrara, cuándo fue, a raíz de qué?

Estuvo involucrada en algunos casos, pero como es una operación de compra y venta de divisas no hay riesgo para el público, y el riesgo para ellos puede ser de que haya dólares falsos, pero eso ya más bien es fraude.

Específicamente la actividad de las casas de cambio, ¿bajo qué dirección del Banco están?

La Gerencia Internacional es la encargada de ver todas las operaciones de compra y venta de divisas que hace el Banco Central con el sistema bancario; es donde se elaboran las normas cambiarias que posteriormente son aprobadas por el Consejo Directivo, donde se manejan los pagos del servicio de la deuda externa y las colocaciones de nuestras reservas internacionales en los bancos de primera línea.

También se ven otras operaciones que tienen que ver con operaciones propias de servicios de transferencias que le hacemos al gobierno para algunas garantías. Es un área dedicada al sector externo en lo que es operaciones de banca central.

¿A qué están obligadas las casas de cambio con respecto a esta gerencia internacional?

A que envíen la información que la Gerencia Internacional solicitó en el anuncio que se publicó.

¿Y esa información de las transacciones es un reporte mensual?

El volumen de las transacciones lo llevamos semanal y diario, porque nos sirve para monitorear el mercado cambiario. Hay algunos elementos importantes que nos interesan monitorear, como la brecha cambiaria; cuando se está pasando por encima de un rango específico, entonces el ojo del analista tiene que estar viendo qué está pasando en el mercado cambiario, y eso puede tener implicaciones de política económica, por eso necesitamos información precisa, oportuna, de todas las transacciones que hay en la compra y venta de divisas.

Estados Unidos ha expresado su preocupación en cuanto a la actividad de las casas de cambio, con respecto a un mayor control. ¿Esta preocupación es válida?

El tema del lavado de dinero es una cosa compleja, y no me siento competente para hablar de este tema, pero creo que uno tiene que estar alerta de las operaciones para prevenir esas cosas.

¿Qué pasa si durante el monitoreo de la actividad diaria de las casas de cambios, se registran transacciones cuyas cifras llaman la atención, ¿qué puede hacer el Banco con respecto a esto?

Tengo entendido que el Banco Central toma estas operaciones como normales, ya que a medida que va creciendo la economía uno debe esperar que los volúmenes y los montos de transacciones vayan aumentando. Pero, entiendo que la Ley de Sicotrópicos creó una comisión donde participan la Superitendencia, el gobierno y la Policía, que le dan seguimiento a las operaciones cambiarias y de otra índole, que son fuente de información para los análisis relacionados con el lavado de dinero.

¿Esa información la comparten con otras instituciones?

Nosotros publicamos las operaciones de cambio a nivel agregado, y si la Superintendencia nos pide esta información nosotros la damos, pero nosotros lo manejamos dentro del esquema del sigilo bancario. Si la Superintendencia nos pide información no sólo de tipo bancario sino de cualquier otro tipo, estamos en la obligación de suministrarla.

¿Cuál es el número de casas de cambio que están registradas ante el Banco Central?

No le podría decir con exactitud, pero sí hay un pequeño número de casas que están registradas y que están operando con normalidad.

¿Podría ser una docena?

No, menos. Muchas de ellas, que antes trabajaban por sí solas, fueron absorbidas o eliminadas del mercado y como tenemos 13 bancos trabajando, todos tienen casas de cambio.

¿Si quisiéramos hacer un ranking sobre cuáles hacen transacciones más elevadas, a cuáles mencionaría?

Es variable, porque hay bancos que hacen operaciones vinculadas al comercio exterior, por tanto requieren de mayor volumen de divisas. Pero, por supuesto, hay casas de cambios que hacen mayores operaciones que otras.

¿Qué impacto piensa que tendrá sobre las casas de cambios las nuevas disposiciones del Banco Central? ¿Aumentará esa actividad?

Eso depende, éste es un negocio como cualquier otro. Si los agentes económicos miran que hay capacidad y que hay ganancias que pueden obtener, es posible que haya mucho más participantes. Pero si perciben lo contrario, que los volúmenes de transacciones o que el mercado ya está saturado con el número de casas de cambios que hay de los bancos y de las casas de cambios individuales o de personas individuales, eso tendrá que decidirlo el mismo agente financiero.

 


 

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