El número de casas de cambio se viene reduciendo desde 1991, como resultado de los requisitos exigidos a estos negocios y la irrupción de otros agentes en la actividad cambiaria (como las mesas de cambios en los bancos), sin embargo, la actividad de compra-venta de divisas se ha disparado en el mismo período, como efecto de varios factores, aseguró Roberto Zamora, Gerente General de LAFISE, una de las principales casas de cambios en el país.

“En la actualidad no hay más de seis autorizadas”, señaló Zamora, refiriéndose a las casas de cambios autorizadas por el Banco Central de Nicaragua, ente que regula la actividad cambiaria en el país. A inicios de la década de los 90, en ese negocio estaban registradas alrededor de 15 casas de cambios, la mayoría de las cuales cerraron operaciones.

A la par de que van creciendo los volúmenes de compra-venta de divisas, por múltiples factores, Zamora se pronunció por no flexibilizar los mecanismos de control y monitoreo para prevenir el Lavado de dinero, un peligro latente en nuestros países y economías.

El Banco Central eliminó recientemente algunas disposiciones con respecto a las casas de cambio. ¿Estas son positivas o negativas para la actividad a la que se dedican?, ¿Podría mencionar algunas en específico?

Desde 1991 en que fueron aprobadas las casas de cambio (aproximadamente 15), más las mesas de cambio de los bancos comerciales, las autoridades respectivas, tanto la Superintendencia de Bancos y el Banco Central, fueron estableciendo requisitos y supervisiones con el fin de reglamentar la parte operativa de las casas de cambio y a medida que éstas fueron implementadas, se redujo el número de participantes autorizadas por el Banco Central , siendo en la actualidad no más de 6.

A nuestro parecer, estas nuevas resoluciones flexibilizan estos requisitos, eliminando el Art. 5.2 donde se definían los requisitos del Gerente General de la Casa de Cambio; Art. 5.3 donde especifica el monto del capital suscrito y pagado de un mínimo de C$1.100,000. (un millón cien mil córdobas); el art. 5.7 donde se definen las actividades que son permitidas para una casa de cambio; y el Art. 5.15, donde se delega la autoridad de supervisión y vigilancia de las casas de cambio a la superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras , entre otros.

A su juicio, ¿hay casas de cambio que operan ilícitamente?, ¿Qué efecto o repercusión tienen para la actividad de las casas de cambio?, ¿Qué debe hacer el BCN?

Es muy probable que existan, sin embargo lo que puedo asegurarle es que hasta el 8 de marzo del 2000 las casas de cambio autorizadas eran pocas y cumplían con todos los requisitos e incluso la Superintendencia de Bancos elaboró un Manual Unico de Cuentas para Casas de Cambio, con el objetivo de uniformar y establecer los parámetros de control.

Existe un amplio mercado de compra y venta de divisas que es visto a diario en las calles, en la compra de efectivo, del cual el BCN tiene pleno conocimiento. Adicionalmente, el dólar es aceptado libremente en todas las transacciones comerciales del país. El listado de las casas de cambio autorizadas es publicado regularmente por el Banco Central.

En el caso de LAFISE no tiene efecto alguno que existan casas de cambio no reguladas, ya que nosotros atendemos un mercado específico que es el corporativo, empresas regionales por ejemplo, donde ambos tenemos seguridad de estar trabajando dentro de la ley.

El BCN por su parte debe fortalecer los mecanismos que aseguren que las casas de cambio deben llenar ciertos requisitos para operar, lejos de volverlos más flexibles.

La actividad cambiaria (tanto la compra como venta de divisas) aumenta año con año. ¿Qué factores a su juicio están incidiendo en este fenómeno?

El aumento en la actividad cambiaria se debe a diferentes factores: remesas familiares, éstas llegan a nivel nacional y son probablemente cambiadas en las calles o establecimientos comerciales, para la compra de víveres y electrodomésticos o pagos de alquiler.

Se estima que el ingreso de divisas por remesas familiares del año 99 fue de US$400 a US$800 millones, según algunas cifras publicadas en los medios de comunicación. Además, hay un incremento gradual de las exportaciones, éstas han ido creciendo desde los años 90 que era de 180 millones. Los ingresos por exportaciones, entre 1995 y 1999 mejoraron de 526.4 millones de dólares a 543.8 millones de dólares, respectivamente.

También hay un incremento en los ingresos por turismo, no olvidemos que se ha convertido en la fuente de ingresos al país que está creciendo con mayor rapidez que cualquier otro rubro. Según fuentes de INTUR los ingresos por turismo de los años 95 al 98 pasaron de 49.5 millones de dólares a 90.0 millones de dólares, respectivamente.

Otros ingresos de divisas son las donaciones y los fondos canalizados a través de ONG, y líneas de créditos del exterior.

Por otro lado, a partir de la apertura de Nicaragua desde los años 90, vemos que ha incrementado el volumen de productos importados hacia Nicaragua. Según datos del informe anual 1999 del BCN, las importaciones desde 1997 a 1999 subieron de 1,329.2 millones de dólares a 1,683.2 millones de dólares.

El aumento de las importaciones es muy superior a las exportaciones, creando un déficit importante en la balanza comercial, que es llenado por las remesas familiares, préstamos y donaciones.

El gobierno de las Estados Unidos demanda una mayor vigilancia sobre la actividad de las casas de cambio como medida preventiva en el tema del lavado de dinero. ¿Cuál es su opinión al respecto?, ¿Hay peligro de lavado de dinero en Nicaragua a través de las casas de cambio?

Apoyamos el fortalecimiento de las medidas actuales y el establecimiento de cualquier otros mecanismo que ayude a prevenir este tipo de operaciones, así como el apoyo a aquellas instituciones que ayuden a combatir esta actividad. El problema y riesgo está latente en toda actividad comercial, y es por eso que hay preocupación a nivel mundial y se buscan a diario mecanismos que eviten o permitan la identificaciones de estas actividades.

Los reportes enviados diariamente al BCN indican el nombre del cliente, el monto, el origen y destino de los fondos, por lo que además de los controles propios de las instituciones, el BCN dará algún tipo de seguimiento y control a la información suministrada.

En LAFISE tenemos la política de conocer al cliente. No aceptamos efectivo y trabajamos con empresas de reconocida reputación empresarial.

¿Quiénes son los principales usuarios de las casas de cambio: particulares, el Estado, las misiones internacionales, etc?

En LAFISE damos un servicio profesional y especializado a las empresas multinacionales, corporativas y regionales que participan en operaciones de comercio exterior. Con los efectos de la globalización, la moneda estadounidense se vuelve cada vez más necesaria en nuestra economía y es por eso que la mayoría de las empresas manejan cuentas en ambas monedas.

En LAFISE hemos desarrollado un importante mecanismo llamado CCAPPS por sus siglas en inglés, Sistema Privado de Pago Centroamericano y del Caribe, mediante el cual un importador puede cancelar sus facturas en la moneda local del suplidor a tasas competitivas y el mismo día. LAFISE cuenta con casas de cambio en ocho países de la región, incluyendo República Dominicana, Panamá y Miami y en todas las oficinas manejamos las tasas centroamericanas con el objetivo de brindarle al cliente un valor agregado.

 


 

©2000 Fundación internacional para el desafío económico global