19 de April de 2010 - Managua, Nicaragua


FotoLa industria microfinanciera de Nicaragua, conformada por unas treinta instituciones, reguladas y no reguladas, que constituyen la principal fuente de crédito de los micro y pequeños empresarios y productores del sector urbano y rural, está atravesando por su peor momento desde que surgió a inicio de los años 90, debiendo enfrentar en el año 2009 una crisis económica y financiera internacional, así como un entorno político adverso que alentó a un grupo de deudores a desconocer su obligaciones financieras. Todo eso generó un deteriorado clima de negocios que desestímulo la inversión privada y aumentó el desempleo y la percepción del riesgo país entre los proveedores externos de fondos.

El resultado fue una pérdida financiera consolidada de C$834 millones (40 millones de dólares), una reducción de la cartera de préstamos de C$2,000 millones (90 millones de dólares) y 116 mil clientes menos atendidos, principalmente mujeres, situación que se podría ver agravada durante el año 2010 con una reducción adicional de C$1,470 millones (70 millones de dólares) que afectaría a otros 100 mil usuarios que se quedarían sin crédito. Todo esto como efecto de la crisis, de las acciones del Movimiento de No Pago y de la recién aprobada “Ley Especial para el Establecimiento de Condiciones Básicas y de Garantías para la Renegociación de Adeudos entre las Instituciones Microfinancieras y Deudores en Mora”, conocida como Ley de Moratoria. Demás está insistir en las consecuencias negativas que tendrá para quienes pretende beneficiar, además de las violaciones al principio de la economía social de mercado.

Todo esto pone en riesgo la estabilidad de la industria microfinanciera, que con el esfuerzo conjunto de inversionistas, acreedores, cooperación externa e iniciativas nacionales se vino construyendo con el objetivo primordial de aliviar la pobreza e incorporar con equidad a los sectores marginados del país, sin costo para el presupuesto de la República. Es de esperarse también que el financiamiento a corto plazo para el próximo ciclo agrícola no colmará las expectativas, tal como lo han manifestado especialistas y autoridades del sector agropecuario, pues ya se estima un déficit de 150 millones de dólares que afectará a cerca de 100 mil familias.

La Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (ASOMIF), consciente de su responsabilidad social, ha decidido aplicar la llamada Ley de Moratoria a pesar de sus inconstitucionalidades, respetando los términos y condiciones de la misma aún cuando todavía no hubiese sido reglamentada. Con tal propósito ASOMIF hace un llamado a todos los deudores que al 30 de junio de 2009 se encontraban en mora y aún no hayan sido objeto de prórroga, reestructuración o refinanciamiento, para que se presenten en los próximos 30 días a manifestar su voluntad de acogerse a la Ley y atenderlos caso a caso según sus necesidades y capacidad de pago, como ha sido siempre la práctica de las instituciones microfinancieras.


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