7 de junio de 2010 - Managua, Nicaragua


Alvaro Ríos Roca*

Cuando se dieron a conocer las dimensiones del descubrimiento de hidrocarburos costa afuera en el Presal en Brasil, el presidente Lula, tremendamente emocionado, manifestaba que “Dios era Brasilero”, en una clara alusión a las bondades de la creación sobre la geología de su país.

Concordando con el presidente Lula, mostraremos que si efectivamente “Dios es Brasilero”, pero esta vez con los abastecimientos diversos de gas natural con los que cuenta. Desafortunadamente, el precio del vital energético esta algo elevado en Brasil, dentro de un nuevo paradigma mundial en la industria del gas y; que ya empieza a generar muchos reclamos. Expliquemos porque.

Brasil tiene un vasto territorio, el cual tiene 30 cuencas sedimentarias costa afuera y costa adentro, con 7,500 Km2 potenciales en hidrocarburos, de los cuales únicamente 6% son conocidas y 5% están en exploración.

Brasil tiene reservas de gas costa adentro en la Amazonia en Urucú, que ya está abasteciendo la ciudad de Manaos. También tiene reservas y producción costa afuera en aguas someras y profundas en las cuencas ya mencionadas, así como en la Camada del Presal que esta también costa afuera.

De la mano del liderazgo y esfuerzo tecnológico de Petrobras y también del proceso de apertura al capital privado, las reservas y producción de gas están en franco aumento. La producción esta pronosticada a llegar a los 190 MMMCD en el año 2020. La demanda actual está alrededor de 55 MMMCD, cubriendo un 7 a 10% de la matriz energética.

Como “Dios es Brasilero”, Brasil también tiene gas natural que puede disponer de las cuencas en el Sur de Bolivia, donde existe reservas ya descubiertas y gran potencial por descubrir de gas convencional que es muy competitivo. Es un área con estructuras bastante definidas y donde puede haber hasta 70 a 80 TPC de reservas de gas. El gasoducto que articula los dos países, es un cordón umbilical que definitivamente habrá de soldar estos dos países energéticamente, mucho más allá del 2019.

En el reciente Gas Summit realizado en Rio de Janeiro, con mucho agrado pudimos observar una retoma de actividades comerciales por parte de YPFB para tratar de impulsar la relación energética con Brasil mas allá de los 30 MMMCD. Ese siempre debió ser el camino y Bolivia deberá trabajar muy duro para mostrar que si es un proveedor de confianza y competitivo en la región. Así es, ha suministrado ininterrumpidamente a Argentina por 26 años y ahora a Brasil por 11 años. Brasil por su parte cumple con los pagos a Bolivia. Un proyecto de integración exitoso.

Los sucesos tecnológicos de perforación horizontal y fracturación con agua y químicos para la producción de abundantes recursos mundiales de gas no convencional “shale gas” en USA y Canadá, indica que se está camino a un nuevo paradigma en esta industria.

Nuevamente, todo reafirma que si “Dios es Brasilero” porque este país tiene grandes recursos de shale oil y gas, que aún no han sido evaluados adecuadamente. Datos geológicos reportan que Brasil tiene los segundos recursos de shales (gas y petróleo) del mundo en las cuencas de Paranaiba, Amazonas, Paraná, Reconcavo, Barreirihnas, Sergipe-Alagoas y Solimoes. Los mismos, por supuesto deben ser explorados para ver su calidad, productividad, comercialidad y su viabilidad ambiental, especialmente en zonas sensibles como el Amazonas.

Y “Dios continua siendo Brasilero” permitiendo que Petrobras instale dos regasificadoras para importar GNL, que es otra fuente de suministro alternativo y donde los precios spot están entre 5 a 6MMUS$, y todo indica que estarán allí por lo menos por los próximo dos a tres años más.

Empero, mientras gran parte del mundo goza actualmente de precios bastante competitivos de gas, los mismos en Brasil están bastante altos y muchas veces muy por encima de los 10 a 11 US$/MMBTU para la industria y otros usos. Existen diversas instituciones industriales y gremiales que empiezan ya a hacer un justificado reclamo.

Brasil, con las diversas fuentes de abastecimiento que cuenta, puede muy bien abrir, diversificar y hacer competitivo el suministro del energético a ese país y regular la cadena de transporte, distribución y comercialización. Estamos convencidos: “Dios es Brasilero”
Actual Socio Director de Gas Energy y DI International. Fue Secretario Ejecutivo de OLADE y Ministro de Hidrocarburos de Bolivia.


Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado