11 de June de 2011 - Managua, Nicaragua


FotoTania Díaz Rivas

“La Responsabilidad Social Empresarial es una cultura de negocios basada en principios éticos y firme cumplimiento de la ley, respetuosa de las personas, familias, comunidades y medio ambiente, que contribuye a la competitividad de las empresas, bienestar general y desarrollo sostenible del país.” (Centro para la acción de la Responsabilidad Social Empresaria, CentraRSE en Guatemala)

La Fundación Victoria, nace en mayo del año 2010, a partir de la experiencia educativa del Centro de Formación Técnica y Profesional de la Compañía Cervecera de Nicaragua (CCN), el cual surgió en el año 2002, con el enfoque de bachillerato, ya que existían grandes brechas en la formación básica de los colaboradores y con las nuevas tecnologías la Compañía Cervecera de Nicaragua empresa requería de colaboradores talentosos y capacitados, por lo que su visión fue capacitar a sus trabajadores existentes. A la fecha han formado a 348 técnicos medios.

El objetivo de la Fundación Victoria es promover y ejecutar programas de financiamiento de becas para estudiantes con un alto rendimiento académico, priorizando a los familiares y trabajadores de la CCN y a jóvenes de escasos recursos, ofreciéndoles la oportunidad de estudiar carreras de técnico medio en Mantenimiento Industrial y Técnico Medio en Administración con énfasis en Mercadeo y Ventas, ambos programas se encuentran acreditados por el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC).

El desarrollo de la RSE en Centroamérica



La Responsabilidad Social Empresarial (RSE), es un tema relativamente nuevo en la región centroamericana, en estos últimos años ha sido discutido ampliamente por empresarios, académicos y organizaciones de la región. Cada vez más las empresas centroamericanas son conscientes de la importancia de promover una conducta empresarial que vaya más allá de generar utilidades y que incorporen aspectos sociales y ambientales dentro de la estrategia del negocio, ya sea en busca de incrementar su productividad o como una herramienta de diferenciación, por lo que la RSE ha evolucionado de ser un enfoque filantrópico a un enfoque mucho más estratégico.

Por otra parte, las distintas organizaciones de RSE de los países de la región, se han unido en la Red Centroamericana de la RSE (CARSE), a través de la cual dirigen la implementación de prácticas socialmente responsables. Los resultados más importantes de la CARSE consisten en la homologación del concepto de RSE en Centroamérica y el desarrollo de los Indicadores de RSE para la región (IndicaRSE).

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La RED Centroamericana de RSE está conformada por: La Asociación Empresarial para el Desarrollo (AED en Costa Rica), Fundación Empresarial para la Acción Social (FUNDEMAS en El Salvador), Fundación Hondureña de Responsabilidad Social Empresarial (FUNDAHRSE), IntegraRSE en Panamá, Centro para la Acción de la Responsabilidad Social Empresarial (CentraRSE en Guatemala) y la Unión Nicaragüense para la Responsabilidad Social Empresarial (UniRSE).

IndicaRSE, herramienta de desarrollo



IndiCARSE, es el Sistema de Indicadores RSE para la región Centroamérica, los cuales surgieron en el año 2004, como una herramienta de auto-evaluación de la RSE: Este instrumento se basa principalmente en un cuestionario sencillo de respuestas cerradas, donde las empresas pueden medir sus políticas, procesos y prácticas responsables cada año.

Las empresas podrán utilizar esta herramienta para su mejoramiento continuo obteniendo dos tipos de resultados: 1) La situación general de la RSE dentro de la empresa. 2) Una evaluación comparativa con las empresas de cada país y de la región en su conjunto. Dado su carácter universal, IndicaRSE permite comparar resultados no sólo con las empresas de un mismo sector productivo, sino también con otras industrias.

Finalmente, el instrumento de IndiCARSE sirve como una guía de prácticas y acciones de RSE. El cuestionario tiene la función de ofrecer una herramienta de gestión y planeamiento de la RSE ya que busca modificar las conductas de los empresarios, enseñándoles no sólo a ser responsables como empresa en su país, sino también a nivel regional, definiendo así la identidad de la responsabilidad social empresarial en Centroamérica.

Por su parte, IndiCARSE PyMEs es la herramienta de autoevaluación en línea que ha homologado la Red Integración Centroamericana por la Responsabilidad Social Empesarial (IntegraRSE) para promover la mejora continua en las PyMEs de Centroamérica. Surgiendo en el 2010 esta herramienta adaptada a la realidad y especificada de las PyMEs, basándose en tres principios fundamentales: cumplimiento de la ley, decisiones éticas y competitividad y sostenibilidad empresarial.

Visión conjunta de la RSE en Centroamérica



La elaboración de un Sistema regional de medición de la Responsabilidad Social Empresarial expresa el compromiso que las organizaciones de RSE presentan respecto a la forma de concebir la responsabilidad social de la empresa en la región de Centroamérica.

Esta postura o concepción regional surge de las particularidades de nuestro sector productivo, bajo una serie de características propias en que opera la empresa centroamericana, ya que generalmente son pequeñas y medianas empresas, generadoras de empleos. Al respecto, el Director Ejecutivo de UNIRSE, Matthias Dietrich, durante el Programa Radial “El Observador Económico en vivo”, definió esta visión conjunta de la RSE como “Desarrollar la RSE como una nueva forma de hacer negocios y aportar al desarrollo de una sociedad equitativa, sustentable y solidaria a partir de las acciones responsables de las empresas”.

Según el informe de IndicaRSE del año 2008, la definición de un sistema regional de RSE para Centroamérica no establece condiciones ni “barreras de entrada”, ni pretende desechar las definiciones y acciones que cada centro de RSE nacional posee. Su principal objetivo es generar líneas orientadoras para guiar y precisar el camino o ruta por el cual una empresa asume su responsabilidad social.

La responsabilidad comienza por casa…



Al comenzar a poner en práctica la Responsabilidad Social Empresarial, existe un orden lógico y una secuencia óptima de intervención que va desde lo más cercano a la empresa hacia lo más lejano a ella (de lo interno a lo externo).

A nivel interno, la empresa debe asegurarse de que está cumpliendo con la ley y está teniendo una conducta ética guiada por los valores y la transparencia. Como siguiente paso, la compañía debe ser responsable con sus colaboradores y debe asegurarse que está desarrollando al máximo el potencial de su capital humano que es el que finalmente hace posible el negocio.

Para trascender a nivel interno, la empresa debe comenzar a trabajar con aquellos grupos de interés interesados más cercanos a la compañía y su entorno inmediato. Como primer paso, debe pensarse en la proyección a las familias de los colaboradores para luego pensar en las comunidades en donde se encuentran inmersas las empresas y finalmente en relación con el estado y sus instituciones

Ambas dimensiones son importantes, sin embargo, debe respetarse el orden de trabajar “de adentro hacia fuera”, ya que la dimensión interna es fundamental para darle credibilidad y sentido a la estrategia de RSE y a las inversiones sociales y ambientales que se realicen como parte de la dimensión externa.

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En relación a lo anterior, para ilustrar el orden en que debe abordarse la estrategia de RSE el Centro para la Acción de la Responsabilidad Social Empresarial (CentraRSE) en Guatemala, ha desarrollado una Pirámide de RSE, la cual incluye tanto la dimensión interna como la externa, se muestra a continuación:

Importancia de la RSE para las empresas y para el país



La RSE está asociada a muchos beneficios para la empresa. Entre lo más reconocidos, se sabe que la RSE contribuye, en la manera que estén en óptimas condiciones los colaboradores de la empresa, a tener mayor atracción y permanencia de talentos y mayor productividad. Contribuye también a mejorar la relación con los proveedores, desde la comunicación, los términos de intercambio, y muchos otros aspectos que determinan la forma en cómo trabajan con sus proveedores, también influyendo en la productividad. Las prácticas de RSE pueden conducir a mayor transparencia y una mejora integral de los bienes y productos ofrecidos a los clientes, por lo que una empresa que es socialmente responsable puede mejorar su imagen y atraer aun más clientes.

La RSE también trae beneficios para el país, a través de una visión de trabajar por el futuro (del entorno y al mismo tiempo de la empresa), es decir, de acciones que conduzcan a un equilibro, ambiental, económico y social, convirtiendo a la empresa en un actor protagonista del desarrollo sostenible, para generar un mayor impacto en el mediano y largo plazo, enfocándose en tres ejes fundamentales: el bienestar social, iniciando por los colaboradores de las empresas hasta llegar a las comunidades. La RSE se convierte en una ventaja competitiva para las empresas que la implementan correctamente, y finalmente esa implementación requiere de la incorporación de principios como la Eco-Eficiencia que van orientados a lograr un balance ambiental, al ser responsables con el medio ambiente.

De esta forma, es cada vez más evidente que la responsabilidad social empresarial es la herramienta por medio de la cual las empresas contribuyen al desarrollo sostenible los países a través de una conducta de mutuo beneficio.

Recuadro

Fundación Victoria



Con el propósito de conocer sobre el que hacer de la Fundación Victoria, El Observador Económico, converso con su Directora, Berta Quintanilla, quien señalo que el índice de retención estudiantil es de 95%, ya que cuentan con un programa de formación integral, a su vez, los estudiantes realizan pasantías y trabajos temporales en diversas empresas, incluyendo la CCN, con lo cual irán enriqueciendo su experiencia. Como parte del programa, los estudiantes preparan sus propios planes de negocio que pueden servir de base para el montaje de sus propios negocios. Una vez graduados, la Fundación les apoyará en la colocación laboral en empresas del sector industrial y de servicios.

Actualmente, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), por medio del programa Empresas y Empleo, estableció un convenio con la Fundación Victoria para impulsar la formación de capital humano a través de cursos técnicos en sectores de demanda laboral. El Programa se enfoca en tres ejes principales: desarrollo empresarial; desarrollo de capital humano; capacidad de comercio y clima de negocios, para lo cual contempla una inversión de más de US 11 millones de dólares en los próximos cuatro años, con el objetivo de brindar oportunidades de superación personal que posibiliten alcanzar autonomía económica, mejorar localidad de vida y bienestar familiar.

Por otra parte, referente a las perspectivas futuras, la Fundación se encuentra desarrollando un estudio de demanda proyectada, el cual consiste en entrevistas a empresas y entidades estatales, para tener una mayor visión de las necesidades de formación técnica que requiere el país, por lo que han considera ampliar el portafolio de carreteras técnicas, con el objetivo de contribuir al desarrollo integral de manera sostenible.


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