28 de julio de 2006 - Managua, Nicaragua


FotoJuan Ramón Roque

El último Índice Global de Competitividad 2005 – 2006, coloca a Nicaragua en la posición no. 96 de 117 países alrededor del mundo y en la región, en la posición no. 17 de 21 países de Latinoamericana y el Caribe, solamente por encima de Honduras en Centroamérica y a nivel regional, por encima de Bolivia, Paraguay y Guyana. Por su parte, “el milagro Chileno” muestra su superioridad sobre sus demás vecinos de la región con un amplio margen de distancia (27 posiciones), de su homólogo sudamericano Argentina, quien ocupa el segundo lugar dentro de la región latinoamericana, seguido por Costa Rica, Colombia y Brasil. Chile, al colocarse en el lugar no. 27 del Índice de Competitividad Mundial (Ver Tabla 1), continúa beneficiándose de una combinación de una gestión macroeconómica e instituciones públicas competentes, las cuales han alcanzado niveles de la Unión Europea en transparencia y eficiencia: sólo 8 de los 25 miembros de la UE tienen mejores desempeños en el área de instituciones públicas.

El informe, que tiene como objetivo fundamental evaluar el potencial de las economías del mundo para alcanzar un crecimiento económico sostenido en el mediano y largo plazo, continúa viendo a Nicaragua como un país no competitivo en el ámbito mundial, apenas subiendo un puesto en la escalada pero, manteniendo la misma tendencia observada en los informes anteriores (2002 – 2003; 2004 – 2005) donde se evaluaron a 101 y 104 países y donde sus posiciones fueron 94 y 97, respectivamente.

Las aseveraciones que se hacen en el actual informe se basan en los resultados obtenidos después de una revisión de los principales determinantes de la competitividad para el crecimiento económico y el desarrollo, definiendo competitividad según el informe, como “el conjunto de factores, políticas e instituciones que determinan el nivel de productividad de los países y que, por eso, determinan el nivel de prosperidad que pueden ser alcanzados por una economía.” Dichos determinantes son denominados como los 9 pilares de la competitividad. Estos son los siguientes: Macroeconomía, Instituciones, Infraestructura, Salud y Educación primaria, Educación superior y capacitación, Mercados eficientes, Disposición de tecnología, Negocios sofisticados e Innovación. Estos pilares son unidades de medida que utilizan, tanto información dura que proviene de fuentes públicas (como la inflación, el acceso a Internet y las tasas de inserción escolar) así como, información que proviene de los estudios de opinión del Foro Económico Mundial.

Cada uno de estos pilares juega un rol crítico en la conducción de la competitividad nacional: los cuatro primeros se concentran fundamentalmente en ser los pilares que conducen los factores de la economía; los tres subsiguientes son los claves para conducir hacia la eficiencia; y los restantes, son los claves para determinar que tan innovadoras son las economías de cada país. Sin embargo, la importancia relativa de cada uno de los pilares depende de la particularidad que cada país presente en su estado de desarrollo.

En Latinoamérica, el informe observa un retroceso en términos de competitividad en la mayoría de los países, especialmente Centroamérica. Los retrocesos son más notables en Sudamérica al hacer una comparación entre los informes actual y pasado, en Ecuador y Paraguay, que caen 13 posiciones, y Brasil, que cae 8 posiciones, mientras que Colombia es el único caso destacado que avanza 7 posiciones.

¿A que se debe esta situación y cuál su solución?



En declaraciones del economista en Jefe del Foro Económico Mundial, el Sr. Augusto López-Claros, los países latinoamericanos que muestran esta tendencia de ser los menos competitivas del mundo (dentro de ellos Nicaragua) necesitan llevar a cabo mejoras, por lo menos en tres áreas: Primero, en la gerencia de las finanzas públicas, las cuales por una mala gestión han llevado a los gobiernos a contener el gasto público y acumular niveles altos de deuda pública, limitando así una mejora en la educación, la infraestructura y la salud pública, que son factores esenciales para incrementar la productividad y la competitividad de las personas.

Segundo, mejorar los niveles de transparencia y eficacia en el uso de los recursos públicos, ya que algunos indicadores muestran que en el ambiente institucional, la eficacia del sistema judicial se ve afectada por una corrupción y una cultura profundamente arraigada de la burocracia que crea un ambiente regulador pesado.

Tercero y último, que es necesario levantar los niveles de educación y de capacitación para seguir el sendero que otras regiones del mundo han tomado. Propone de no olvidar que para el laureado premio Nobel de Economía, el Sr. Amartya Sen, “la educación es el mecanismo principal para autorizar a la gente a ser participantes activos en el proceso de desarrollo.”
Foto

Nicaragua se encuentra en un grupo no muy selecto



El informe expresa que los países tienen diferentes niveles de desarrollo económico y que por lo tanto, sus requerimientos para alcanzar otro peldaño varían de acuerdo con las particularidades de cada nación. Sin embargo, el Informe permite estratificar diferentes escenarios de desarrollo, a partir de la evaluación de sus pilares de competitividad. En ellos se puede notar que el escenario en el cual se encuentra Nicaragua no es el de los más selectos.

Nicaragua se encuentra en un grupo donde los países compiten sobre la base de precios bajos. Ellos venden mercancías o simples productos, tomando la ventaja del bajo costo de la mano de obra y lo barato que resultan ser los recursos naturales. En este “escenario de desarrollo” los ingredientes básicos para la competitividad incluyen instituciones fuertes, adecuada infraestructura, un ambiente macroeconómico estable y unos niveles suficientes de salud y educación primaria.

Dentro de este grupo también se encuentran Bolivia, Guyana, Honduras y Paraguay.

¿Y los otros países de la Región CA?



Por su parte, El Salvador junto con Guatemala, se encuentran en un escenario de “transición” en donde son países que necesitan de los requerimientos básicos, pero ya no de forma crítica como el primer grupo, sino que se van incorporando en un proceso de transición en su desarrollo, donde es importante tomar en cuenta otros factores que mejoren la eficiencia de sus economías, hablando específicamente de productos de calidad (al contrario de productos de bajo precio), sino aquellos que conduzcan a la competitividad que depende más de la eficiencia de los bienes, del trabajo y de los mercados financieros. Además de el impulso de programas de educación y capacitación que preparen a la fuerza de trabajo para una mayor producción moderna, con acceso y uso a la última tecnología, y a grandes mercados que conduzcan a que las compañías exploten las economías de escala. Dentro de este grupo se encuentran también Colombia, Republica Dominicana, Ecuador y Perú.

Mientras que Costa Rica y Panamá, se encuentran en un definido segundo escenario de desarrollo, donde los países no pueden competir simplemente siendo eficientes. Ahora, las compañías deben competir pensando en la innovación, produciendo nuevos y mejores productos con valor agregado y usando los más sofisticados procesos de producción. En este grupo se encuentran también Argentina, Chile, Brasil, Jamaica, México, Uruguay y Venezuela.

Por último, en otras partes del mundo, dentro de los países que han alcanzado las tres diferentes áreas de requerimientos básicos, mejoradores de eficiencia y factores de innovación se encuentran: Austria, Finlandia, Honk Kong, Japón, Singapur y Estados Unidos.
Foto

mostrar comentarios [1]

Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado