5 de septiembre de 2002 - Managua, Nicaragua


FotoLuz Elena Sequeira G.



La creación de la canasta básica fue el resultado de un consenso entre el gobierno, empresarios y sindicatos en los años ochenta, con el propósito de poder contar con un instrumento que sirviera como parámetro a la hora de negociar el salario mínimo de los trabajadores.

Se establecieron 53 productos, agrupados en tres grupos: alimentos, bienes y usos del hogar y vestuario. Los 53 productos que conforman la canasta básica fueron seleccionados de acuerdo a los requerimientos mínimos y la frecuencia de consumo de una familia compuesta por seis personas, cuatro adultos y dos niños.

La actual canasta básica es un tema que se debate desde diferentes perspectivas y sus críticos aseguran que las porciones de alimentos que en ella se establecen no contienen los requerimientos nutricionales necesarios para la dieta familiar.

¿Qué es una canasta básica?



Una canasta básica puede definirse como el conjunto de productos que cubren las necesidades nutricionales mínimas de la población, los cuales son seleccionados de acuerdo a su aporte calórico y frecuencia de consumo, expresados en cantidades que permiten satisfacer, por lo menos, las necesidades de un individuo promedio de una población de referencia.

En Nicaragua, la canasta básica corresponde a información derivada de la encuesta ingreso- gasto realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos INEC entre 1984/85. Desde entonces las instituciones del gobierno y los trabajadores la establecieron como parámetro de medición de los niveles de inflación y como mecanismos de aumento salarial.

Sin embargo, pese a que el INEC recientemente actualizó los niveles de ingresos y gastos de la población, mediante la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 1998-1999, la estructura de la canasta básica continua siendo la misma desde su formulación, sin considerar los cambios coyunturales que se han dado en los últimos años.

Entre los cambios significativos se encuentra la estabilidad y control inflacionario (en los ochenta los índices de inflación eran tan elevados que provocaron fuertes distorsiones en los precios internos), así como la liberalización del mercado con la apertura comercial (la comercialización de los productos se encontraban regulados por el Estado y la gran mayoría de la población ajustaba su ingreso con el consumo del paquete AFA) .


Estructura de la Canasta



La canasta básica se encuentra dividida en tres grupos: alimentos, bienes y uso del hogar y vestuarios y calzado. El grupo de alimentos es el que agrupa el mayor número de productos (23 productos que representan el 43.4 por ciento del total de productos), sin embargo, el grupo de bienes y uso del hogar es el que tiene un mayor peso dentro de la estructura de costo (59.48 por ciento del costo total), debido a los productos como el alquiler, la energía, y agua, principalmente, que se encuentran en dicha clasificación.

Al comparar la estructura de la canasta básica nicaragüense con otras canastas de la región, se observa que en otros países la canasta básica agrupa solamente productos alimenticios, como es el caso de Costa Rica, cuya canasta urbana cuenta con 44 productos. En el otro extremo, Guatemala desde hace aproximadamente dos décadas dejó de calcular la canasta básica para fines de negociación de los salarios mínimos.

Valor Nutricional



Según una investigación realizada por la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG), con el objetivo de conocer la calidad de dieta de las familias nicaragüenses, el consumo de nutrientes de las familias se cuantificó en base a una población estudiada.

En el área urbana la dieta familiar aporta el 72 por ciento del total de la energía recomendada. En cuanto a la calidad de la proteína (que es una proporción adecuada debe ser 60 por ciento de origen animal y un 40 por ciento de origen vegetal), se encontró un exceso de consumo de alimentos de origen vegetal que no garantiza un consumo de proteínas adecuado. Además, el consumo de vitamina A cubre el 61 por ciento de lo recomendado.

El área rural mostró un comportamiento diferente, al observarse un aporte energético por encima de lo recomendado, no obstante, al igual que en el área urbana, muestra un exceso de consumo de proteína de origen vegetal y un déficit de vitamina A, alcanzando una cobertura de tan sólo un 20 por ciento.

Otros usos de la canasta



La canasta básica además de ser un parámetro que facilita la negociación entre empleadores y trabajadores, se puede analizar desde la perspectiva nutricional de los ingresos netos de una familia.

En Nicaragua, sin embargo, para conocer el valor nutricional de los alimentos traducidos a córdobas se utiliza otra canasta, la canasta alimentaria, que fue estructurada por el Programa Alimentario Nicaragüense (PAN), cuyo promedio nacional es de 2,154.96 kilocalorías. Como se puede observar en el cuadro anterior, el consumo per cápita establecido en la canasta alimentaria (con el mínimo de nutrientes que debe ingerir una persona) es superior al establecido en la canasta básica oficial, que se utiliza para medir el poder adquisitivo de la población.

Si bien es cierto la canasta básica oficial abarca otros bienes y servicios necesarios para el diario vivir, esta no refleja el consumo mínimo de nutrientes que la población necesita para su desarrollo físico mental.

Impacto Socio Económico



Según información estadística, el poder adquisitivo de la población nicaragüense cada año es menor. El salario medio nacional, que representa el 71.55 por ciento de los ingresos de los hogares, no cubre en un cien por ciento el costo de la canasta básica. En cambio, en Costa Rica, el salario mínimo fijado por el Ministerio de

Trabajo y Seguridad Social cubre 7.34 veces el costo per cápita mensual de la canasta alimentaria.

El impacto de la desaceleración de la economía nacional se ve mayormente reflejado en los niveles de pobreza que presenta Nicaragua, donde según investigaciones realizadas por Fideg, el 47 por ciento de la población vive en extrema pobreza, el 29.6 por ciento son pobres y el 23.4 por ciento son no pobres.

Ante tal situación, analistas han señalado que si bien es cierto la estructura de la actual canasta corresponde a una canasta con porciones paupérrimas, el problema que enfrenta Nicaragua no es necesariamente reestructurarla o bien renegociar el salario mínimo, sino que ante todo es un problema de producción y productividad.

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