19 de abril de 2007 - Managua, Nicaragua


FotoRegina Lacayo Oyanguren*

La economía mundial actual evidencia que el conocimiento científico y tecnológico, y la innovación, son factores claves para un crecimiento económico sostenible. Gran parte de las ventajas competitivas que los países ostentan hoy en día deriva del aprovechamiento del conocimiento científico convertido en tecnología y aplicado en el plano empresarial a desarrollar nuevos productos o nuevos servicios, a través de la gestión de procesos de innovación tecnológica, de comercialización, y organizativa.

La globalización mundial pone de manifiesto la urgente necesidad de que las organizaciones empresariales que producen bienes y servicios para el mercado doméstico o internacional, reconozcan el valor estratégico de la innovación y la incorporen en su gestión empresarial como un instrumento o herramienta que forme parte de su cultura corporativa.

Es importante que la empresa nicaragüense, en especial la MIPYME (micro, pequeña y mediana empresa), reconozca que factores claves como: Productividad, competitividad, mercadeo eficiente y eficiencia organizativa, dependen cada vez más de implementar mecanismos idóneos que permitan pasar de la etapa de generación del conocimiento (Ciencia y Tecnología), o de la importación y asimilación del mismo, a la etapa de su aplicación práctica mediante los procesos de innovación.

Efectuar el tránsito de la Ciencia y Tecnología, o de la Investigación y Desarrollo (I+D), a la innovación empresarial, hoy día constituye uno de los retos más importantes que enfrentan los países en desarrollo. Para Nicaragua esto debe ser un esfuerzo integral que involucre a sectores y actores estratégicos. Por ello, la Universidad, con sus centros de investigación y desarrollo, y el Gobierno, con sus limitadas posibilidades de financiamiento y asistencia técnica, aisladamente no podrían lograr el crecimiento económico sostenible del país. Se requiere también del proceso productivo empresarial, incluyendo a las MIPYMES, a fin de participar exitosamente en mercados cada vez más competitivos.

Con base en esta aseveración y en el Informe de la Comisión de Ciencia y Tecnología de las Naciones Unidas para el Proyecto del Milenio (Report of the Task Force on Science, Technology and Innovation- United Nations Millenium Project, 2004) , comentamos a continuación cómo la ciencia, la tecnología y la innovación pueden contribuir al desarrollo sostenible de nuestro país:

1. Cambio de Enfoque



La mayoría de los países reconocen la importancia de la Ciencia y la Tecnología como herramientas para el crecimiento económico, pero muchos de los países en desarrollo se enfocan exclusivamente en la generación del conocimiento en apoyo a la investigación básica. Un enfoque pragmático para Nicaragua, debe concebir la inversión en Ciencia y Tecnología, a través de la Investigación y Desarrollo (I+D), no como un fin en sí misma, sino por su contribución a la producción de bienes y servicios en mayor cantidad y calidad, a reducir la pobreza a través del aumento del empleo, y en general, a elevar el nivel de vida de la población.

El Manual de Frascati, que contiene la metodología para medir las actividades científicas y tecnológicas con la información estadística sobre I+D, señala que: “Las actividades de innovación tecnológica son el conjunto de etapas científicas, tecnológicas, organizativas, financieras y comerciales, incluyendo las inversiones en nuevo conocimiento, que llevan o que intentan llevar a la implementación de productos y procesos nuevos o mejorados. La I+D no es más que una de estas actividades y puede ser llevada a cabo en diferentes fases del proceso de innovación, siendo utilizada no sólo como la fuente de ideas creadoras sino también para resolver los problemas que pueden surgir en cualquier fase hasta su culminación”.

Por lo tanto, realmente es necesario un cambio de enfoque, que implique concentrar la atención en tecnologías existentes que al emplearse de manera generalizada mediante procesos de innovación, puedan tener un impacto relevante en la economía nicaragüense.

El gobierno puede jugar un rol fundamental en este cambio de enfoque, contribuyendo a construir y desarrollar las habilidades científicas y técnicas de la población.

2. Servicios de Infraestructura Básica



Los servicios de infraestructura son las facilidades físicas básicas compartidas, necesarias para que una comunidad o sociedad funcione eficientemente. Los costos de los servicios de infraestructura en Nicaragua son relevantes dentro de la estructura de costos de las empresas y tienen un efecto directo en la competitividad y productividad de la producción y de otros factores indirectos. Uno de los problemas que impide la reducción de la pobreza, es precisamente la ausencia o existencia inadecuada de servicios de infraestructura: Transporte, agua, energía eléctrica, telecomunicaciones, saneamiento.

Nicaragua debe adoptar estrategias para mejorar su infraestructura de servicios básicos, de tal manera que el nivel adecuado de los mismos promueva el desarrollo tecnológico necesario para lograr un crecimiento económico sostenido: Sin una adecuada infraestructura de servicios básicos no es posible desarrollar mayores aplicaciones de tecnología.

3. Educación en Ciencia y Tecnología



El factor común de éxito de los países asiáticos ha sido el apoyo de sus gobiernos a la educación y a la construcción de una identidad nacional.

La educación científica en los niveles de primaria, secundaria y terciaria es vital para crear o desarrollar una sociedad innovadora.

Hasta hace muy poco tiempo es que se percibe el rol esencial que juega la educación superior en ciencia y tecnología en el desarrollo de un país. Los institutos vocacionales y politécnicos de los países en vías de desarrollo son muy importantes y se recomienda ayudar a más número de jóvenes para que alcancen la educación superior, atendiendo las barreras de acceso al nivel secundario.

Muchos países en desarrollo han cometido el error de no darle suficiente importancia al entrenamiento de técnicos y tecnólogos, así como a los artesanos, que son la cuna de muchas de las pequeñas y medianas empresas.

Hoy en día la mayoría de los pensum y currículum de las universidades en países en desarrollo han quedado obsoletos. Una nueva visión del rol de las universidades está emergiendo al ponerse de manifiesto la necesidad de una mayor vinculación de los entes académicos, con las empresas y la comunidad. El reto radica en transformar las universidades e institutos técnicos, y eventualmente en crear nuevos centros académicos que se enfoquen primordialmente en promover incubadoras de empresas y el desarrollo comunitario.

También en Nicaragua las universidades y centros de investigación deben vincularse profundamente al sector productivo y a la sociedad. Es necesario reformar los sistemas de educación superior que funcionan bajo esquemas académicos tradicionales, para que el rol de estas entidades sea más relevante a los efectos de poder enfrentar mejor los retos del crecimiento económico y el desarrollo social que requiere el país.

4. Vincular la C y T con las Empresas



El crecimiento económico es un proceso a través del cual el conocimiento se transforma en bienes y servicios de calidad, que satisfacen necesidades humanas. Las empresas son el medio a través del cual el conocimiento científico y tecnológico se aplica de manera práctica a través de los procesos productivos, y se transforma en bienes y servicios de mayor cuantía o de mejor calidad, lo cual contribuye a la transformación económica y social.

Uno de los principales retos de los países en desarrollo, y por supuesto de Nicaragua, es crear vínculos entre los entes que generan el conocimiento y las empresas que lo aplican en forma práctica, es decir, productiva.

5.Incorporar la CyT en las estrategias económicas



En un mundo cada vez más globalizado se requiere cambios en las políticas nacionales para incorporar la ciencia y la tecnología en el diseño de las estrategias económicas, a efecto de lograr: 1) El empleo de tecnología existente, utilizando la estrategia de “seguir de cerca y rápido” utilizando las TIC (tecnologías de la información) de lo que está disponible en el resto del mundo; 2) Atraer la Inversión Extranjera Directa con capacidad tecnológica y buscar como promover su vinculación con otras empresas en la cadena; 3) “Up grade” de la capacidad tecnológica existente en el sector empresarial; 4) Identificar nichos de mercado e incorporarse a la cadena; 5) Promover alianzas tecnológicas internacionales, 6) Utilizar metodología de prospectiva tecnológica en los diversos sectores.

Entre los variados instrumentos fiscales y políticas que se pueden implementar para estimular la innovación tecnológica en las empresas y dinamizar los vínculos entre los actores, podemos señalar: 1) Promover la propiedad intelectual; 2) promover la cooperación internacional en la transferencia de tecnología; 3) promover co-financiamiento para innovación tecnológica, fondos de capital de riesgo para la innovación tecnológica; 4) fomentar la creación y desarrollo de pequeñas y medianas empresas; 5) promover centros de desarrollo de empresas e incubadoras tecnológicas; 6) implementar parques tecnológicos; 7) potenciar los vínculos tecnológicos con empresas de zonas francas; 8) utilizar las compras del estado para promover la innovación tecnológica; 9) promover las exportaciones apoyando empresas innovadoras; y 10) fortalecer los sistemas de calidad y fortalecer los prestadores de servicios nacionales, incluyendo metrología, pruebas de ensayo, control de calidad y certificaciones de calidad.

6. Fortalecer los Sistemas Nacionales de Innovación



Las políticas de ciencia y tecnología de un gobierno juegan un rol crítico en la transformación económica. En este contexto es necesario que las recomendaciones científicas lleguen a los que toman decisiones. Por ello es importante que el Consejo de Ciencia y Tecnológica sea conformado con participantes idóneos, para que sea un órgano capaz de proveer asesoría científica a las máximas autoridades del país.

Lo aconsejable es que este Consejo incorpore a los actores claves de todo el sistema, y cuente con su propio presupuesto operativo. Debe ser un órgano que desarrolle su propia credibilidad y debe realizar ejercicios de prospectiva tecnológica con regularidad, identificando los problemas prioritarios de impacto social y económico en el país.

A pesar de que Nicaragua cuenta con un Consejo de Ciencia y Tecnología (CONICYT), con funciones determinadas por Decreto Presidencial para promover la Ciencia y Tecnología, y con su propio presupuesto operativo, esta entidad ha carecido de una visión y vinculación útil para ayudar a resolver los problemas del crecimiento y desarrollo concretos a nivel productivo. Por más amplia que sea su representatividad de miembros, carece de una vinculación adecuada con las instancias que definen las políticas económicas de este país, por lo que no ha podido desarrollar propuestas inteligentes para la gestión de políticas, programas y proyectos que incorporen la Ciencia, Tecnología e Innovación para la solución de los problemas que enfrentamos todos los nicaragüenses, a diario. Por tal razón, el CONICYT no ha logrado ningún impacto en temas tan importantes como la energía, la contaminación ambiental, la deforestación, la inadecuada infraestructura económica, los bajos niveles de productividad en el sector agropecuario, la falta de valor agregado en nuestros productos de exportación así como la baja competitividad de nuestro país.

Por otra parte, el Proyecto de Apoyo a la Innovación Tecnológica (PAIT), como proyecto piloto del MIFIC tenía el mandato de contribuir a sentar las bases para un Sistema Nacional de Innovación en Nicaragua. A pesar de los resultados favorables registrado por este proyecto en su aplicación piloto a más de 100 PYMES, no fue posible incorporar al CONICYT como estaba previsto inicialmente, en un proceso de fortalecimiento institucional dentro del marco de políticas y funciones del MIFIC. Los cambios de ubicación del CONICYT dentro de la organización estatal podrían explicar en parte su escasa influencia en el ámbito de su funcionalidad: Efectivamente, dicha entidad que desde su creación estaba adscrita al MIFIC fue trasladada durante el gobierno anterior a la Vicepresidencia, luego de nuevo como entidad adscrita al MIFIC, y a finales del tercer trimestre de 2006 volvió nuevamente a la Vicepresidencia, como parte del Consejo Nacional de Educación.

Lo cierto es que Nicaragua necesita con urgencia formular, discutir y consensuar con todos los sectores estratégicos, una Política de Ciencia, Tecnología e Innovación, con su correspondiente Plan Estratégico, y eventualmente aprobarla e implementarla. Dicha Política debería proponerse alcanzar tres objetivos mediante la incorporación del conocimiento, para resolver problemas sociales y productivos fundamentales del país: 1) Cumplir las metas del Milenio incorporando soluciones innovadoras a los problemas de agua, luz, alcantarillado, etc; 2) Incrementar la productividad de las empresas del sector agropecuario mediante asistencia técnica, semillas mejoradas, riego por goteo, así como otras soluciones innovadoras; y 3) Incrementar la productividad y diversificación de productos con mayor valor agregado de empresas del sector industrial.

*La autora es Coordinadora del Proyecto de Apoyo a la Innovación Tecnológica en Nicaragua (PAIT), que se ejecuta desde el MIFIC.

mostrar comentarios [1]

Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado