19 de abril de 2007 - Managua, Nicaragua


FotoIvonne Acevedo



Nicaragua posee un sistema público contributivo con raíces en el sistema Bismarckiano y este sistema está en manos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

La seguridad social en nuestro país está conformada por: Enfermedad y Maternidad, Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y; Riesgos Profesionales.

Este modelo está estructurado a su vez por tres sistemas financieros: el sistema de reparto, que está destinado a la rama de salud, el de primas escalonadas de pensiones de vejez, invalidez y muerte y; finalmente, el sistema de capitales constitutivos para el seguro de riesgo profesional. El remanente de cada sistema financiero constituye las reservas técnicas del INSS.

Nuestro país enfrenta un sinnúmero de desafíos socioeconómicos que tienen un efecto directo en el modelo de seguridad social, por lo que experto vislumbran una “crisis” en el mediano plazo.

Referencias Históricas

Sistema “bismarckiano”, creado por el canciller alemán Otto Von Bismark en 1883, el cual brinda cobertura al asalariado formal en función de su historial laboral y rama productiva.

Sistema “beveridgiano”, llamado así por su creador, el inglés Sir William Beveridge en 1942, es un sistema de prestaciones que cubre a la totalidad de la población independientemente de su situación laboral, también llamado universal.

Seguridad social en Nicaragua frente a los sistemas modernos

En países desarrollados como Europa Central y Estados Unidos se implementaron sistemas de pensiones contributivas, pero con el paso del tiempo adoptaron sistemas no contributivos, los cuales no reemplazaron al anterior sino que lo complementaron.

Por otro lado, países como Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Holanda, Canadá entre otras, implementaron sistemas de tipo Beveridgiano, o de carácter universal, mediante los cuales se establecía un monto fijo que todo ciudadano recibiría después de determinada edad.

En el caso de este segundo grupo de países, la integración del sistema contributivo como complemento del universal se efectuó posteriormente. De igual manera, países en vías de desarrollo como Mauricio, Namibia, Botswana instauraron programas de sistemas no contributivos en 1976, 1990 y 1996 respectivamente.

Gran parte de los países latinoamericanos implementaron sistemas contributivos los cuales han realizado algunas reformas para que el sistema sea sostenible y para que se aumente la cobertura.

En el quinquenio 1993-1998, se llevaron a cabo reformas estructurales de los regímenes de jubilaciones y pensiones en ocho de las nueve naciones latinoamericanas que hasta la fecha las han realizado: Chile (mayo de 1981), Perú (junio de 1993), Colombia (abril de 1994), Argentina (julio de 1994), Uruguay (marzo de 1996), Bolivia (mayo de 1997), México (julio de 1997), El Salvador (abril de 1998) y Venezuela (enero de 2000).

Chile hace 25 años llevó a cabo la privatización del sistema de pensiones. Este modelo, ha sido exportado por organismos internacionales como el Banco Mundial, a casi 20 países, con algunas reformas particulares. Uno de los objetivos de implementar esta reforma en el programa de pensión fue que las inversiones estimularían el crecimiento económico generando mayor rentabilidad, y otorgarían pensiones más sustantivas que las que podía ofrecer el sistema de reparto, instaurado a partir de los años veinte en todos los países latinoamericanos.

A pesar del éxito económico del programa, el gobierno sigue gastando miles de millones de dólares en personas cuyas contribuciones no fueron lo bastante alta como para garantizar siquiera una pensión mínima. Muchos otros debido a que ganaban buena parte de sus ingresos en economías sumergidas, o en el mercado informal, han quedado sin pensión. Cabe destacar que casi el cincuenta por ciento de la PEA chilena está en el sector informal.

Evolución de la Seguridad Social en Nicaragua

1920: Primeros intentos de seguridad social en Nicaragua mediante tratado firmado por las naciones centroamericanas por medio del cual se adjudicaban el compromiso de promover la Seguridad Social.

1955: Creación del INSS.

1979: Se amplía el número de afiliados ya que los requisitos para ingresar se flexibilizaron agudizando los problemas financieros de la institución.

1980: Se establece un sistema de pensiones no contributivo. Además de los usuales pensionistas se cubren sectores no asegurados como niñez, indigentes, discapacitados, lisiados de guerra, entre otras.

1982: Se añaden al Seguro Social las atribuciones del Ministerio de Bienestar Social, por lo que se le adjudica el nombre de Instituto Nicaragüense de Seguridad Social y Bienestar (INSSBI).

1990: El número de afiliados disminuye considerablemente. Se separa el Bienestar social y desaparece el INSSBI.

1995: Seguro Social por decreto recobra su autonomía sin embargo sus reservas estaban agotadas.

1999: Nicaragua realiza una reforma para adoptar un nuevo modelo de seguridad social, asesorada por el BM y el BID, para pasar del sistema contributivo a un sistema de capitalización individual.

2000: Se aprueba la Ley 340 del Sistema Ahorro para Pensiones. En el año 2004 se suspende su implementación para dar paso a la de la Ley 539, la cual profundizaría la insostenibilidad financiera para el régimen de pensiones pues aumenta las prestaciones sociales y disminuye los requisitos para ser pensionado.


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