15 de February de 2005 - Managua, Nicaragua


FotoSonia Agurto y Alejandra Guido


Los hombres y mujeres nicaragüenses hasta hace algunos años se caracterizaban por un arraigo profundo hacia su país, su ciudad, su pueblo y hasta su barrio. Había orgullo no solamente de ser nicaragüense, sino de ser, por ejemplo, de la ciudad de Managua y del barrio Santo Domingo, San Antonio, San Sebastián, Campo Bruce, etc, patrón cultural que practicaban el resto de los habitantes oriundos de diferentes departamentos del país.

Por lo general, cuando los y las nicaragüenses salían del país lo hacían en calidad de turistas, estudiantes, comerciantes, pero casi siempre regresaban a su terruño. Este comportamiento fue trastocado por fuerte eventos provocados por fenómenos naturales y coyunturales, como el terremoto, la guerra de los ochenta y la crisis económica que se agudizó en los últimos años, obligando a miles de nicaragüenses a abandonar su país, su ciudad, su pueblo, su barrio, su familia y sus amigos. No es fortuito, que en Costa Rica, país que acoge a más de medio millón de nicaragüenses, éstos se hayan apropiado del parque “Las Mercedes”, cuando los domingo rebasan los límites del mismo, para encontrarse y buscar información o noticias de su país, su pueblo o su barrio.

Los datos que año tras año genera FIDEG a través de las encuestas que levanta con el apoyo decidido del Gobierno de Noruega, dan cuenta que entre agosto de 1995 y agosto del 2004, la mayor parte de los y las nicaragüenses que abandonaron el país lo hicieron entre el 2001 y 2002. De hecho, el 40.3% del total de nicaragüenses que han migrado lo hicieron en ese período, seguido del 2003 y 2004, cuando la migración alcanzó porcentajes del 29.6%


Los datos reflejan que en los dos últimos años hay un mayor flujo migratorio de mujeres, fenómeno que se torna preocupante en la medida de los efectos negativos que la ausencia de la madre provoca al interior de los hogares.

Zonas más impactados por la migración



De todos los rincones urbanos y rurales del país se está yendo la gente, a pesar que se habla mucho que la pobreza afecta más profundamente al sector rural de Nicaragua. Las cifras de FIDEG revelan que entre agosto del 2003 y agosto del 2004 el 51.3% de los y las migrantes provenían de las zonas urbanas y el 48.7% de las zonas rurales.

Aunque las zonas urbanas muestran una pequeña ventaja, se puede afirmar que ambas zonas son afectadas profundamente por la pobreza es decir, por la necesidad de sus habitantes de tener que abandonar el país para buscar oportunidades de generar ingresos.

Estas personas que abandonan el país, el 61% proviene de hogares con jefatura masculina y el 39% de hogares con jefatura femenina. Estos porcentajes varían de acuerdo a las zonas geográficas. De hecho, en las ciudades los migrantes que provienen de hogares con jefatura femenina son el 47.2% y en las zonas rurales el 29.7%.

Este dato viene a corroborar las cifras que FIDEG ha publicado y es que las abuelas están asumiendo el cuidado de una nueva generación, cuando sus hijas tienen que abandonar el hogar para ir en busca de ingresos para sostener a la familia, y es que las mujeres ven en sus madres las depositarias más confiables e incondicionales para delegarles el cuido de sus hijos e hijas.

Hacia dónde se dirigen



El lugar que los y las nicaragüenses han escogido para realizar sus sueños económicos a fin de sacar a su familia de la pobreza y no distanciarse mucho de ellos, es Costa Rica, país vecino que presenta condiciones económicas y sociales muy por encima de Nicaragua.

De hecho, el 69.9% de las personas que migraron el último año lo hicieron hacia ese país, seguido por otro país de Centroamérica (14.7%) y luego por los Estados Unidos (13.2%)

Hombres y mujeres muestras comportamientos similares en los lugares que tienen como destino,no obstante, aparece una nueva cifra reveladora si se observa la tendencia de los últimos cuatro años. Si bien es cierto, la migración hacia Costa Rica continúa siendo fuerte, aparecen nuevos nichos de migración en el resto de Centro América, especialmente Guatemala y son las mujeres las que muestran los mayores porcentajes de destino hacia este país. De hecho, entre el año 2000 y el 2004 el porcentaje de mujeres que viajan hacia Guatemala ha pasado del 10.6% al 20.3%.

Estas cifras mueven a preguntarnos si estos nuevos flujos migratorioshacia Guatemala no es parte de la migración disfrazada de “trata de blancas”, a través de la cual un número indeterminado de jovencitas son llevadas con engaños para esclavizarlas como prostitutas, situación que está siendo denunciada por diversas instituciones a través de foros y medios de comunicación y que ahora se ve reflejada en las encuestas que FIDEG está levantando.

Quiénes esperan a los migrantes



Los motivos que hacen que mujeres y hombres migrantes tengan un destino bien definido, está mayormente determinado a factores de apoyo y solidaridad. El motivo más fuerte para seleccionar el lugar de migración es la presencia de amigos y familiares en el país de destino, seguido por la cercanía física y la facilidad de que alguna persona le tenga un trabajo asegurado.

Las mujeres, según los resultados de las encuestas del FIDEG, se arriesgan menos que los hombres, de hecho el 44.7% migra cuando tiene un familiar o amigo, mientras los hombres lo hacen en un 39.5%.

Las razones que aducen las personas para migrar son en primer lugar la búsqueda de un empleo (66.9%), seguida de una decisión familiar (30.2%), los motivos relacionados con estudios, salud o conflictos personales son poco significativos.

Qué hacían los y las migrantes antes de partir



Nicaragua tiene pocos recursos para invertir en el desarrollo humano de su población, el presupuesto asignado a educación es reducido y polémico, sin embargo, la mayor parte de las personas que se van del país se dedicaban a estudiar antes de su partida.

De hecho, el 30.6% de las personas que migraron entre el 2003 y el 2004 eran estudiantes, cifra que muestra diferencias entre hombres y mujeres. Mientras los hombres que se dedicaban a estudiar eran el 27.6% de los migrantes, las mujeres alcanzan cifras del 34.2%.

Un grupo económico que está buscando nuevos horizontes son los obreros agropecuarios, quienes representan el 18.6% de los migrantes, siendo los hombres los que muestran los mayores porcentajes (31.7%.).

El sector informal está poniendo también su cuota de migrantes, ya que como lo han mostrado las cifras de FIDEG, este sector se encuentra sumamente saturado y trabajando en sectores de baja productividad y de sobrevivencia. Los datos muestran que el 18.3% de los migrantes provienen de este sector, siendo mayoría las mujeres (18.9%) .

Qué nivel educativo y edad tenían los migrantes


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El nivel educativo de los y las migrantes no se distancia mucho de la media del resto de los nicaragüense, quienes en porcentajes próximos al 50% apenas alcanzaron algún nivel de estudios primarios. El 49.1% de los migrantes muestran ese nivel educativo, seguido de los que alcanzaron algún nivel de secundaria (34.3%). Cabe señalar que los migrantes con educación universitaria son el 4.3%.

Las diferencias entre el nivel educativo de hombres y mujeres muestras brechas de género. Hay más mujeres migrantes con mayores niveles educativos que los hombres, lo que se muestra en más altos porcentajes en educación secundaria, universidad y especialmente en carreras técnicas.

Las cifras de FIDEG reflejan que más de la mitad de los migrantes tienen edades entre los 15 y los 24 años, es decir que se están yendo los jóvenes. Se puede afirmar, que las personas que mayormente se están yendo del país son jóvenes y que estaban estudiando y dejaron sus sueños para ir en busca de un empleo que no encuentran en su país.

Las remesas, la esperanza de los que se quedan



No todas las personas que salen del país envían dinero a sus familiares. Las cifras de FIDEG dan cuanta que del total de personas que migraron en el último período, solamente el 24.2% envían remesas a sus familiares. Es de destacar, que son las mujeres las que muestran mayoresporcentajes en el envío quienes alcanzan el 25.7% y los hombres el 22.6%.

Mucho se habla que las personas que envían remesas indican a sus familiares en qué debe gastarse el dinero que envían. Sin embargo, los datos de FIDEG dan cuenta que solamente el 12.9% de los y las migrantes reflejan este comportamiento. Es válido destacar que son las mujeres las que más especifican en qué gastar el dinero que envían. El 18.2% de las mujeres y el 8.2% de los hombres son los que sugieren a sus familias en qué deben de gastar dicho dinero.

Los alimentos tienen prioridad para el gasto de las remesas, siendo las mujeres las que muestran los mayores porcentajes (25%.), siguiendo el educación, salud, vivienda y gastos en recreación (cumpleaños, bautizos, muertes, etc).

Las diferencias de género entre las decisiones en el gasto de remesas entre hombres y mujeres está mayormente vinculado al envió de remesas para el pago de deudas y mejoramiento de las viviendas, siendo las mujeres las únicas que envían dinero para este fin, mientras los hombres indican un mayor gasto para la recreación y realización de gastos en cumpleaños, bautizos, promociones, etc, lo que muestra que cuando las mujeres van a trabajar al exterior, llevan un propósito bien definido para lo cual desean destinar el dinero que ganarán fuera del país.


Cuánto se envía


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Según las cifras entregadas por los hogares encuestados por FIDEG, el monto promedio anual en dólares enviado por los y las migrantes es de U$501. Los hombres muestran un monto promedio mayor (U$515.8) que las mujeres (U$485). Sin embargo, las mujeres reflejan un mayor monto máximo que los hombres.

El medio más utilizado para el envío de remesas son las empresas privadas (54.9%), seguido por amigos y familiares (18.3%).

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