19 de diciembre de 2007 - Managua, Nicaragua


FotoJuan Ignacio Martínez


En los últimos meses, Managua ha experimentado un frenético desfile de artistas internacionales de todo calibre. Una de las firmas que ha incursionado en esta nueva moda es Showpro, empresa panameña dedicada a la realización de eventos masivos de entretenimiento y de mercadeo especializado.

Un día antes del concierto del grupo estadounidense The Black eyed Peas, uno de los eventos más grandes organizados en Managua, El Observador Económico se sentó con Alfredo Arias, Gerente General de Showpro, para hablar de lo que significa incursionar a un mercado nuevo como Nicaragua, las dificultades y las expectativas para el negocio. En ese sentido, todo parece indicar que detrás del escenario, no todo es glamour y emoción.

******

¿Qué tal han recibido a Showpro en Nicaragua?

A nivel de entretenimiento, Nicaragua está en pañales, el país no está listo para recibir esta magnitud de eventos. Aquí los promotores no son bien visto y eso es normal cuando se inician este tipo de operaciones y se requieren muchos factores para salir de esa etapa. Por ejemplo, es importante que el Estado reconozca que el negocio es bueno para el país.

Acá se suele confundir a la empresa que patrocina un evento con la que lo organiza, es decir, el promotor. ¿Eso es común?

Los promotores que trabajan acá tienden a no arriesgarse. Lo que se ha hecho es venderle el show al patrocinador para que éste asuma el riesgo y regale los ticketes y ¿cuántas veces al año te pueden comprar un show de esta magnitud?, ¿tres, cuatro o cinco?.

Ese no es el caso de empresas legítimas en este negocio, para quienes el riesgo es una parte natural. Nosotros traemos una disciplina diferente, que es la que verdaderamente puede perdurar en este negocio, pero la gente no lo comprende y el público simplemente no está acostumbrado a ella.

¿En los otros países no existe esa relación que se ha forjado acá entre promotor y patrocinador?

Existe siempre una excelente relación, pero no se trata de regalar los boletos. El patrocinador se dedica a mercadear su marca y el promotor se dedica a vender entradas. En un momento se encuentran en una misma línea, buscando la manera de co-existir para el beneficio mutuo, pero el patrocinador nunca se convierte en promotor, que es lo que ha pasado aquí.

Entonces ¿cuál debería de ser la dinámica?

Aquí tu tienes afuera de los conciertos a 300 revendedores vendiendo ticketes "GRATIS" . En todos los países hay reventa, pero no de la manera que funciona aquí…

Si yo le doy a un patrocinador, por ejemplo, 450 entradas de cortesía, que es una locura ya de por sí, ¿cómo tú me explicas que 100 de esos ticketes que le di a la empresa terminan en manos de dos personas que las están vendiendo afuera del estadio? ¿Esa persona se ganó los 100 ticketes?

Y aun peor, la DGI te quiere cobrar el 15% del IVA sobre esos ticketes de cortesía. ¿En que país del mundo te cobran impuestos sobre ticketes que no has vendido? … no existe en la ley fiscal una figura de que las cortesías hay que pagarlas, pero como no existe, alguien especuló con que había que hacerlo. Pero, ¿por qué tengo que pagar IVA sobre algo que estoy regalando y si no estoy recibiendo nada a cambio?

¿Y se lo cobran al promotor?

Es lo más triste del caso… yo pago el 15% sobre las entradas de cortesía que el revendedor de afuera está vendiendo y que le regalaron los patrocinadores y él no está pagando el 15% si no yo…. y ni la policía ni la DGI hacen algo al respecto. Yo, por mi negocio, tengo la posibilidad de entrar y salir, pero ¿qué me dices de las empresas que tienen inversiones fijas?

¿Qué otras de dificultades han tenido para montar estos eventos en Managua?

Aquí no hay seguridad jurídica para un productor. Todos los días te salen con una regla nueva, un invento diferente, una imposición distinta. En los últimos dos meses nosotros lo hemos estado viviendo… que si el estadio cambió de administración… que si el precio es este o es otro… que si la alcaldía te cobra el 3%... Las autoridades tienen que entender que éste es un negocio que se maneja formalmente en todo el mundo y que hay empresas muy grandes involucradas. Es un negocio que le brinda muchísimos frutos al país donde se desarrolla en términos de plazas de trabajo, de entrada de dinero, de imagen para el país.

Tu tono me da la impresión como que Nicaragua está en una especie de período de prueba..

No tanto un período de prueba, porque no tenemos ninguna duda que si no hubiéramos encontrado tantos obstáculos, quizá la conversación sería diferente. Estamos en un período de definir si queremos seguir haciendo negocios en un país donde al entretenimiento le falta muchísimo por crecer… o si simplemente queremos entrar y salir y venderle un show a un patrocinador y que él asuma todo el riesgo.
Como plaza Nicaragua tiene potencial…pero hemos estado buscando alternativas para continuar trayendo talento al país bajo una óptica diferente, porque aquí no están listos para lograr lo que se ha logrado en Panamá y en otros países.

El público nicaragüense obviamente no tiene el poder adquisitivo de otros países en la región. ¿Es esto alguna limitante para estos proyectos?

No necesariamente. En Panamá es donde vendemos el promedio de ticket más caro de la región, porque nosotros no vamos a lugares masivos, sino que vamos a sitios más pequeños, pero vendemos un ticket más costoso. Acá estamos trabajando con precios bastante accesibles.

¿Y esto es sostenible?

Yo considero que en Managua hay entre 10 mil y 15 mil personas que pudieran asistir a un evento de esta magnitud una vez al mes, sin duda alguna. Lo que sucede es que hay demasiada incertidumbre de que si el evento va a tener las condiciones de seguridad indicadas. Es por eso que algunas veces la gente que puede asistir se abstiene de hacerlo, porque sienten que los eventos son mal organizados.

Si, en Nicaragua se puede esperar que dos de cada tres eventos terminen en caos....

El público de Nicaragua no tiene la cultura de ir a un estadio o ir a un concierto y manejarse bajo las exigencias de seguridad normales. Hemos hecho conciertos en que se tumban las vayas…se tiran objetos al aire. Obviamente hay gente a la que no le interesa participar en este tipo de actividades porque no quiere llegar a pasar un mal rato. ¿Quién se quiere estar preocupando porque le quiebren la cabeza con una botella? El entretenimiento en vivo tiene que ser una experiencia natural…relajada.

Obviamente las condiciones que ofrece Nicaragua también son muy limitadas, por ejemplo no hay infraestructura adecuada …

No hay. Son espacios improvisados que se utilizan para este tipo de eventos. Estamos yendo al estadio nacional que aparenta ser el recinto más indicado para hacer un concierto de esta magnitud. Aun y con su debilidad y atributos.

¿Qué pasará cuando este movimiento tome momentum?

Va a seguir funcionando con dos ó tres empresas que vengan de afuera. Pero , acá lo que se tiene que hacer es arreglar la casa para que puedan nacer promotores locales. El problema que hay acá es que las empresas patrocinadoras por un lado han aportado muchísimo al mundo del entretenimiento, pero por otro han distorsionado el concepto de cómo funciona el entretenimiento en vivo… y mientras eso no se corrija, yo veo difícil que acá puedan nacer promotores serios.

¿Cómo ha afectado el tema de la piratería a la industria?

En parte es una de las razones por las que hay una gran oportunidad de entretenimiento en vivo, porque los artistas se han volteado a presentaciones en vivo y tratan de maximizar sus ingresos a través de las presentaciones más que en la venta de discos.


Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado