19 de March de 2008 - Managua, Nicaragua


FotoAdelmo Sandino

* Productoras de frijol, en Nueva Guinea, enfrentan solas un sinnúmero de retos y limitaciones



La producción de granos básicos se ha convertido en un tema primordial y de interés nacional, no sólo por la resonancia que tienen los altos precios a nivel internacional, sino porque ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del gobierno y de los productores, frente a episodios de incrementos acelerados en alimentos tan vitales para nuestra frágil seguridad alimentaria, tal y como ocurrió recientemente con el frijol nacional.

Bajo este escenario, un grupo de mujeres productoras, representantes de cooperativas afiliadas a FEMUPROCAN de Nueva Guinea, compartieron con El Observatorio sus problemáticas y desafíos, permitiéndonos conocer las principales dificultades que enfrentan pequeños productores y productoras en Nicaragua.

Nueva Guinea es un municipio cuya principal actividad económica es la agropecuaria, siendo la producción agrícola la de mayor importancia y donde más del 60% de la PEA es agropecuaria, según datos del PND (2004).

En este municipio se encuentran organizadas, un grupo de mujeres productoras de granos básicos, afiliadas a la Federación Agropecuaria de Cooperativas de Mujeres Productoras del Campo de Nicaragua (Femuprocan), quienes se dedican con muchas dificultades a la producción de frijol rojo, maíz y yuca.

El Observatorio logró identificar dos obstáculos importantes que impiden un mejor desempeño de su actividad productiva. Uno de ellos es la ausencia de redes o alianzas para obtener mejores precios en los distintos eslabones de comercialización, así como el uso de técnicas de producción básicas.

En materia de comercialización, las productoras alegan que hace unos años, instituciones tan disímiles como el INTA, UCA, Auxilio Mundial y LAFISE, eran sus principales intermediarios. Sin embargo, los requisitos y exigencias, el precio bajo de compra, los procesos de selección del productor, el discontinuo apoyo a la compra y venta de cultivos y; el incumplimiento de los plazos de pago, ocasionaron que recurran a intermediarios locales en la actualidad. Y aunque pagan de contado y no son muy exigentes con la calidad del producto, ciertamente esto constituye un desincentivo a la producción.

Pero, según comentó Modesta González, productora y líder gremial de Femuprocan-Nueva Guinea, “estamos dispuestas a trabajar más para lograr producir con mayor calidad, siempre y cuando los compradores reconozcan nuestro esfuerzo”.

Lo anterior sugiere que estas mujeres organizadas se ubican en una cadena de valor tradicional, en la cual no se distingue una relación de negociación para este proceso, recurriendo a compradores temporales y en otros casos, a intermediarios de estos productos.

A pesar de esta situación, es importante notar que desde el punto de vista organizativo, existe una organización elemental, pero cuentan con fortalezas como las capacitaciones, para fomentar el aprendizaje, la innovación, y el intercambio de experiencias.

En ese sentido, un paso importante que han dado estas productoras es asociarse a través de Femuprocan, institución de la que pueden beneficiarse de asistencia y capacitaciones y en menor medida con programas de crédito, a través de las distintas gestiones que realiza el organismo a nivel nacional.

En cuanto a préstamos, las productoras acuden primordialmente a las microfinancieras, siendo sus principales oferentes en la región Prodesa, Findesa, Afodenic, Auxilio Mundial y Fundación José Niebrowski. Sin embargo, los montos que les brindan son bajos y las exigencias o requisitos son difíciles de llenar.

Pero el problema de fondo, generalmente, está relacionado a la poca garantía que presentan al prestatario, siendo el principal activo de interés la tierra o la propiedad, misma que debe de estar legalizada para calificar como cliente.

En el caso de las productoras de Nueva Guinea, muchas de las cuales presentan problemas de propiedad, para superar esta limitación, basta con que una de las integrantes de la cooperativa tenga tierras y usando su título como garantía, el monto que la micro-financiera le brinda lo dividen entre las integrantes, como una expresión de solidaridad y confianza entre sus miembros.

Desde el punto de vista productivo, las épocas en que cultivan sus productos (fundamentalmente frijol rojo) son en los periodos de Primera y Postrera, haciendo uso de tecnologías básicas, aunque con un enfoque de manejo integrado de plagas, lo que se convierte en una ventaja de comercialización desaprovechada.

Pero una de las limitantes recientes en este proceso, que las productoras nos revelaron durante las capacitaciones del Observatorio, es la ausencia de semillas criollas en el mercado, por lo que tienen que recurrir a la compra de semilla certificada que en algunos casos ha presentado desventajas, porque su período de germinación es muy extenso.

Otro problema vinculante que enfrentan las productoras de Nueva Guinea, son los bajos rendimientos agrícolas y la falta de terrenos aptos para cultivos, ya que no todas las productoras poseen tierras para el cultivo de frijol, por lo que tienen que recurrir a alquilar terreros, aumentando así los costos de producir.

En la actualidad, ninguna de las productoras recibe asesoramiento técnico para la producción. Los rendimientos (bajos) que obtienen de las tierras son básicamente los que se consiguen bajo su supervisión y a esto agregan los efectos negativos provocados por el cambio climático.

¿Y los mercados?



Desde el ámbito comercial, se enfrentan a limitados mercados. Un puesto de venta prioritario es el mercado local de Nueva Guinea; en el segundo eslabón se encuentran los intermediarios; en tercer lugar las empresas empacadoras y exportadoras de granos básicos; y finalmente, de manera indirecta, Costa Rica a través de intermediarios.

Lo anterior refleja que las productoras de Nueva Guinea no están recibiendo los beneficios de una comercialización más directa. Y en esto está influyendo, la poca capacidad de negociación con los intermediarios, el desconocimiento de mercados y sus requisitos para acceder a los mismos, así como la incapacidad de lograr mayores volúmenes de producción debido a los bajos rendimientos.

Alternativas contempladas



Dentro de las alternativas de solución, las productoras de Nueva Guinea han considerado generar mecanismos para poder comercializar directamente los productos, lo que requerirá en última instancia del apoyo de instituciones especializadas en el tema, para acompañar el esfuerzo en la búsqueda de un canal apropiado de comercialización.

En ese sentido, actualmente están formando una red todas las representaciones regionales de Femuprocan y sus contrapartes en el extranjero para identificar mercados.

Por otro lado, las productoras están esperando ser beneficiadas con la reciente creación del Banco de Fomento, ya que el programa gubernamental insigne de “Usura Cero” aún no llega a sus localidades.

Otro aspecto que están considerando es la creación de un centro de acopio, donde puedan almacenar la producción en busca de aprovechar los precios altos. Esta se ha constituido en una demanda primaria por parte de las productoras, misma que se ha visto fomentada por los nulos beneficios que recibieron de los recientes precios del frijol.

En ese sentido, también es importante que las productoras conozcan la manera de identificar aquellos aspectos relacionado a la comercializacion y ventanas de mercado, como fechas de mayor demanda del producto, precios locales y precios internacionales, potenciales distribuidores y otros, para poder anticipar el momento adecuado de siembra, cosecha y comercialización.

Frijol con grandes oportunidades



Según las estadísticas de la FAO, los principales países productores de fríjol en el ámbito centroamericano son: Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y en menor medida destacan Panamá y Belice. No obstante en relación a los rendimientos productivos, Nicaragua es uno de los países con los rendimientos más bajos a nivel regional.

Pese a esa limitacion, Nicaragua, ocupa un lugar preferencial en las exportaciones de este rubro, ya que es uno de los principales países exportadores en la región, siendo sus mercados principales El Salvador y Costa Rica.

A lo anterior podemos agregar que en el contexto del DR-CAFTA, el frijol tiene acceso libre de arancel y no está sujeto a cuotas de importación por parte del mercado estadounidense; y según la guía práctica para la exportación a Estados Unidos, elaborado por el IICA, el Frijol Rojo y Negro poseen grandes oportunidades comerciales en el llamado “mercado nostálgico”.

Sin embargo para el aprovechamiento de los mercados externos, los pequeños productores y productoras, como las de Nueva Guinea, necesitan conocer una serie de aspectos que van desde el manejo agro técnico del frijol hasta el conocimiento de los estándares y requisitos de ingresos a mercados más exigentes.


Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado