22 de May de 2008 - Managua, Nicaragua


FotoIvonne Acevedo

Un incremento del 15% en el precio de los alimentos elevará la indigencia en los países latinoamericanos en casi tres puntos porcentuales, según un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). Es decir, el incremento de los precios provocaría que 15.7 millones más de latinoamericanos caigan en la indigencia. En el caso de la pobreza, los aumentos son parecidos ya que se estima que 10 millones de habitantes de la región pasarían a ser pobres.

Ante esta realidad, que por lo visto será el escenario de los próximos 10 años, especialistas y organismos internacionales han hecho llamamiento de alertas para que los gobiernos emprendan medidas que mitiguen el impacto sobre la población.

A nivel nacional, las repercusiones han sido tangibles ya que día a día la población se enfrenta a la pérdida de su poder adquisitivo. La inflación acumulada al mes de marzo es de 5 por ciento y es explicada en un 34% por el incremento en los precios de los productos alimenticios. Sin embargo, este escenario podría ser una oportunidad para revalorizar la agricultura en Nicaragua y aprovechar los precios internacionales para dinamizar el sector agropecuario, con el objetivo de garantizar alimentos a nivel interno y externo.

Panorama mundial



De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el índice de precios de los alimentos fue de 157 en 2007, lo que significó un incremento del 23 por ciento con respecto a 2006 y del 34 por ciento respecto a 2005.

Los lácteos, cereales y los aceites vegetales mostraron los incrementos más significativos, debido principalmente a la situación entre la oferta y la demanda, producto del incremento en la demanda de países como China e India, fenómenos climatológicos sobre las cosechas y; por el mayor uso de tierras cultivables en la producción de combustibles. En diciembre, el índice de precios de los alimentos promedió 184, el promedio mensual más alto registrado desde que se inició la elaboración del Índice en 1990.

Realidad origina la inventiva



Debido a las condiciones socioeconómicas actuales, resulta difícil imaginar en diez años a una Nicaragua desarrollada y con índices de pobreza inferiores a los existentes. Nicaragua es uno de los países del hemisferio con menor nivel de ingreso por habitante y, lamentablemente, uno de los pocos países que presenta rezago en el crecimiento en comparación con el resto de Latinoamérica.

Hay diversas opiniones sobre cuál es el rumbo que debe tomar el país, a qué sector apostar y hacia dónde canalizar esfuerzos y recursos. El turismo, la agricultura, el sector forestal y servicios, son algunas de las esferas en que analistas y especialistas perciben como pilares del desarrollo. Sin embargo, a causa del incremento global en el precio de los alimentos y de los commodities, el sector agropecuario es el que aparentemente tiene todas las condiciones para convertirse en el motor del desarrollo.

Por tanto, está abierto el debate sobre si Nicaragua debería aprovechar o no esta tendencia mundial, para implementar una estrategia de desarrollo agropecuario, basada en la transformación industrial.

Ante esto, el Dr. Marco Fernández, economista autor de la investigación “Estrategias de Políticas Públicas frente al incremento en el precio de los alimentos”, afirma que es difícil predecir la estructura de un país para un largo periodo, pero considera que para las próximas décadas, la agroindustria de alto valor agregado debería ser un motor de crecimiento nacional.

Esta afirmación se fundamenta en que el país tiene una base agropecuaria importante (a pesar de que la productividad de la tierra puede crecer aún más); tiene acceso al mercado global más importante del mundo a través de CAFTA; una posición geográfica privilegiada; y existe una cultura de producción agrícola en una buena parte de los empresarios del país.

En este aspecto el Dr. Gerardo Escudero, Represente del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura en Nicaragua (IICA), cree que es sugerente la tesis de impulsar en Nicaragua la agroindustria como uno de los principales motores, sin embargo opinó que éste no debería ser el único. En el corto plazo considera que se debe evaluar qué es lo que más conviene: si exportar productos en verde o productos transformados.

Para el Dr. Falguni Guharay, Coordinador Nacional del Sistema de Información Mesoamericana para la Agricultura Sostenible (SIMAS), en 15 o 20 años Nicaragua debería de estar como un país meramente forestal, ya que es mucho más rentable que cualquier otra actividad.

Sin rumbo definido


Foto

La Agroindustria es un sistema dinámico que implica la combinación de dos procesos productivos, el agrícola y el industrial, para transformar de manera rentable los productos provenientes del sector agrícola y forestal. El sistema de desarrollo agroindustrial conlleva a la integración vertical desde el campo hasta el consumidor final de todo el proceso de producción de alimentos u otros artículos de consumo basados en la agricultura.

Sin embargo, para los miles de micro, pequeños y medianos productores y productoras, el término de agro-industrialización es una utopía más que un futuro asequible, ya que a diario se enfrentan con problemas en su estructura productiva. Falta de financiamiento, intermediarios, difícil acceso a materias primas, son soóo algunas de las dificultades de la lista interminable que en sinnúmero de ocasiones han resaltado las y los productores de todas partes del país. Es hoy y no se percibe una visión clara y compartida de futuro, ni de los desafíos y cómo se les va a enfrentar.

En este aspecto, el Dr. Fernández avizora tres dificultades cuya resolución deben ser objeto de políticas públicas adecuadas: la inseguridad y los costos de la energía eléctrica, puertos marítimos eficientes y; un aumento importante en la percepción de seguridad jurídica para el inversionista nacional y extranjero.

Otro punto relevante que se debe considerar es la producción dispersa geográficamente que hace imposible consolidar container para exportar u ofertar interna y externamente en los mercados locales. Según el Dr. Escudero, hay que recolectar productos en todo el país para poder ofertar un volumen aceptable, lo que resulta altamente costoso.

Reitera que bajo este mecanismo, Nicaragua es el traspatio de abastecimiento del resto de países de Centroamérica, esto dista de ser un elemento exportador ya que se abastece a productores internacionales que dejan poco valor agregado a nivel nacional. Hay que transformar esta realidad bajo mecanismo de asociatividad que permitan lograr el volumen estandarizado de acuerdo a las medidas sanitarias y fitosanitarias.

Otro factor indispensable para lograr que una estrategia de agroindustrialización o de cualquier otro sector es la inversión en el capital humano. Los expertos consultados afirman que una política de agroindustrialización es impensable sin capacidad empresarial de los agentes involucrados. Con ello se pretende fomentar la especialización de los agentes para que sepan adaptarse a los constantes cambios del mundo actual. Si no hay personas que producen, que sepan manejar las fábricas, administrar e innovar, cualquier intento de desarrollo simplemente está destinado al fracaso.

Incremento en precios, ¿reversible?



Aunque la FAO prevé que la tendencia alcista en los precios de los alimentos se mantendrá en los próximos 10 años, un modelo de competitividad basado únicamente en precios no es la manera más adecuada para posicionarse en el mercado global. Ciertamente, ese ciclo debería ser considerado como una oportunidad para invertir en capital humano, tecnología e innovación.

Ese período, según el Dr. Fernández, debería de ser aprovechado para crear una base agroindustrial de alto valor agregado, que vaya más allá de la sola exportación de bienes primarios sin transformar. Enfatiza en que el acceso de productos elaborados a los mercados vecinos y a los mercados globales no es fácil y toma tiempo, pero vale la pena como lo demuestran los países productores de conservas y de vino.

Un término que debería de priorizarse es el de la multifuncionalidad de la agricultura. El Dr. Guharay recalca que en estos tiempos centrarse únicamente en la agricultura por los altos precios internacionales es un error, es decir, cambiar la concepción de la agricultura per se por una productora de alimentos, de agua, que protege la biodiversidad, brinda elementos culturales.

Por otro parte, el Dr. Escudero reafirma que el incremento de la demanda y precios de los alimentos es un aliciente para Nicaragua y, aunque estos factores no existieran, la Nación debería estar pensando en cómo reducir los costos unitarios de los productos con mayor calidad y sin menoscabo del medio ambiente.

Por tanto, la oferta competitiva no debe estar fundamentada en la expectativa de precios sino en inversión y tecnología para incrementar productividad y, además, estar preparados cuando el ciclo expansivo de los precios de los alimentos y de los commodities se revierta.

Agroindustria extensiva = fracaso rotundo



El peligro de implementar el desarrollo agroindustrial sobre el modelo agrícola actual implicaría acabar los últimos recursos naturales. La competitividad basada en sobreexplotar al ser humano y al medio ambiente es insostenible.

De acuerdo con datos provistos por la CEPAL, en Nicaragua para el 2005 el uso de la tierra para fines agrícolas alcanzó las 5,326 mil hectáreas donde el área cosechada de café, frijoles y maíz ha experimentado un crecimiento del 36, 370 y 154 por ciento respectivamente, en comparación con el año 1961.

Asimismo, para el año 1990 se registró que el 53.9% del territorio era superficie boscosa, valor que se ha reducido a 42.7 por ciento en el 2005.

De acuerdo con el Dr. Escudero, el modelo extensivo sobre el cual se basa el sector agropecuario, se caracteriza por abrir fronteras, sobreexplotar los recursos naturales, agotar las fuentes acuíferas, pagar salarios bajos y expoliar recursos humanos y naturales. Hoy día, se están valorizando más todos los productos que son amigables con el ambiente. Una opción que sugieren los especialistas consultados es que es necesaria la expansión de la frontera agrícola si se aumenta la productividad de los cultivos hasta llegar, al menos, a los niveles medios de los países más desarrollados.

Encadenamientos


Foto

En el caso de Nicaragua, los principales productos agroindustriales como el arroz, maní, carne y azúcar, presentan un alto índice de concentración en la oferta, por tanto son pocos los grandes productores que logran sacarle ventajas al desarrollo agroindustrial. Los datos del CETREX reflejan que las mismas 10 empresas que estaban en cierta manera posicionadas en el mercado internacional, son las que han permanecido en los primeros lugares, entre ellas se disputan los primeros lugares, pero ninguna otra empresa y/ productor ha logrado entrar en esta élite exportadora.

Casi el 90% de los productores son micro, pequeños y medianos que carecen de servicios de desarrollo empresarial, financiamiento, tecnología, infraestructura, canales adecuados de comercialización y habilidades organizativas. Por tanto, el reto está en lograr integrar a grandes, medianos, pequeños y micro productores y productoras de forma que no sean excluyentes entre sí, sino complementarios.

Para el Dr. Fernández este tema es crucial. La estrategia del país debería ser llevar los altos precios de los alimentos hacia altas rentabilidades de los cultivos que induzcan una mayor innovación y productividad del campo. La experiencia indica que en este proceso deben participar el mediano y el pequeño productor.

La innovación tendría además que ser apoyada con programas, políticas y financiamiento con metas de largo plazo, que surjan de una estrategia consensuada y permitan el fortalecimiento de todas las empresas, productores, y sectores.

El momentum de los altos precios podría estar abriendo hoy una oportunidad para el sector agroindustrial, pero lo que si nos ha enseñado este mundo globalizado es que el verdadero desarrollo se alcanza únicamente con la capacidad de adaptarse al cambio.


Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado