22 de mayo de 2008 - Managua, Nicaragua


FotoNatalia Michell

Desde el año 2003, el dólar ha perdido su valor en 58% frente al euro, 26.4% frente a la libra esterlina, 118.5% frente al real de Brasil y; 16.7% frente al yuan chino. Hace 15 años imaginarse que el dólar caería a estas cifras probablemente le hubiera causado risa a un inversionista, sin embargo, hoy es una realidad.

Cabe preguntarse entonces cómo afectará la caída del dólar en un mundo donde la mayoría de las transacciones comerciales y financieras se realizan en esta moneda, y particularmente, en un país como el nuestro, altamente dolarizado y con fuertes lazos comerciales con Estados Unidos.

¿Por qué cae el dólar?



La caída del dólar obedece principalmente al déficit fiscal y comercial de Estados Unidos, que en el año 2007 representaron el 6.28% de su PIB. Aunque estos déficits existen desde los años setenta, la demanda mundial de dólares para realizar transacciones comerciales y financieras permitía sostenerlos, así como para mantener el valor del resto de monedas.

Sin embargo, el aumento de la oferta de dólares en el exterior por medio de los importadores estadounidenses, el incremento en el gasto público por la guerra de Irak, el aumento de los precios del crudo y la disminución de los impuestos en la administración Bush, han hecho insostenibles estos déficit, provocando la depreciación del dólar al financiarlos.

Esta depreciación inicial del dólar ha desencadenado más depreciación, ya que cuando esa moneda pierde su valor, los inversionistas disminuyen su demanda de dólares al preferir monedas más sólidas, tendencia que se está incrementando por la caída de las tasas de interés estadounidense y la inyección de liquidez por parte de la FED.

Impacto por regiones



En Europa la apreciación del euro perjudica sus términos de intercambio, es decir, que sus exportaciones se vuelven más caras para el resto del mundo y las importaciones entran más baratas. Según Standard & Poor’s, empresa analista de mercados financieros, una apreciación del 10% del euro disminuye en 1% las exportaciones y en 0,25% el PIB de Europa. Sin embargo, la entrada de bienes importados a precios más bajos permite mayor estabilidad en los precios domésticos aun con la subida de los precios de los alimentos y de las materias primas. Asimismo, un euro más caro disminuye la demanda turística europea.

En China, la competitividad que le habían otorgado los bajos precios de su mano de obra y un yuan barato, se verá aminorada por la caída del dólar. China también es más vulnerable ante la caída del dólar porque posee grandes inversiones en bonos del Estado norteamericano y el 72% de sus Reservas Internacionales (RIN) están en dólares.

Los impactos en Latinoamérica se agudizarán en los países que mantengan fuertes relaciones comerciales con Estados Unidos, también que dependan del envío de remesas en dólares, posean altos niveles de dolarización, importen materias primas y alimentos y; mantengan la mayoría de sus RIN en dólares.

Según el Instituto de Empresa de Madrid, México será el mayor perjudicado ya que el 80% de sus exportaciones se destinan a Estados Unidos. La buena noticia para Latinoamérica es la disminución de su deuda externa en dólares.

Estados Unidos se verá beneficiado al corto plazo ya que la caída del dólar hará más baratas sus exportaciones, incrementándolas y financiando su déficit comercial y fiscal. Sin embargo, los efectos negativos se sentirán en el mediano y largo plazo. Inicialmente aumentarán las presiones inflacionarias por el encarecimiento de las importaciones y por la impresión de dólares para cubrir sus déficits.
Asimismo, disminuirán los flujos de capital ya que sus instrumentos de deudas perderán su atractivo en el exterior. En el largo plazo se espera que la apreciación de las monedas en Europa y Asia ocasionen una contracción económica en estas regiones y la disminución de su demanda de importaciones, entre ellas, las de Estados Unidos.

A pesar que la caída del dólar afectará según las características de cada región, el aumento de los precios de las materias primas, entre ellos el petróleo, tocará a las puertas de todos los países, dado que como se tranzan en dólares, los exportadores tenderán a aumentar sus precios para contrarrestar las pérdidas que les ocasiona la caída del dólar.

¿Qué pasa en Nicaragua?


Foto

Aunque nominalmente el córdoba se devalúa al 5% anual con respecto al dólar, a partir del año 2004 el índice de tipo de cambio real ha caído en 12 puntos, 8 de los cuales cayeron del 2006 al 2007. La disminución de éste índice refleja una desmejora de la competitividad de nuestras exportaciones debido en parte a la apreciación del córdoba como consecuencia de la caída del dólar.

Las exportaciones a Estados Unidos, las cuales representaron el 28% del total en el 2007, se verán perjudicadas ante la apreciación del córdoba, ya que se encarecen con respecto a las del resto del mundo. Por tanto, es importante invertir en tecnología, infraestructura y capital humano para disminuir las perdidas en competitividad que la apreciación del córdoba ocasiona.

Por otro lado, la apreciación del córdoba causa que las importaciones desde Estados Unidos, 22.7% del total en el 2007, entren con precios menores, lo cual en un escenario de aumentos sostenidos de precios internacionales de las materias primas, el combustibles y los alimentos, podría significar un pequeño alivio para los consumidores de bienes finales y para los productores que utilizan bienes intermedios importados en sus procesos productivos.

Asimismo, en Nicaragua los depósitos en dólares en el 2007 representaron el 65% del total y recibió US$650 millones en remesas desde Estados Unidos, por tanto, una caída del dólar tocará los bolsillos de las familias receptoras de remesas y disminuirá las ganancias por intereses que los depositantes en dólares reciben.

Los ganadores de la caída del dólar serán los trabajadores que reciben sus salarios en córdobas, olvidados desde los años 90 con un régimen de tipo de cambio de devaluaciones diarias, en un país donde los precios automáticamente se indexan al dólar y los salarios se pagan en córdobas.
En términos macroeconómicos se espera que aumente el déficit comercial que en el 2006 representó el 79.2% del PIB real, y que disminuyan la deuda externa en dólares y las RIN, que equivalen al 85.4% y 47.1% del PIB real del 2006, respectivamente.

Para aprovechar la caída del dólar, Nicaragua debe diversificar sus mercados externos, apuntando a aquellos donde se estén apreciando sus monedas locales frente al dólar, ya que nuestros productos entran más barato. Estos podrían ser el europeo y asiático, regiones donde nuestras exportaciones incrementaron en 12% en el 2007.

RECUADRO 1
Relación compleja: China – EE.UU.



Un dólar fuerte y un yuan débil permitían a Estados Unidos y a China financiar sus economías.
Con la actual depreciación del dólar se espera que se aprecie el yuan, sin embargo, como éste es controlado por sus autoridades monetarias, el Banco Central de China decidió apreciarlo muy poco para mantener alto sus términos de intercambios.

Al no apreciar el yuan lo suficiente, se incrementa el déficit comercial de EE.UU ya que éste compra más caro y vende más barato a China, agudizando la caída del dólar.

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