26 de May de 2008 - Managua, Nicaragua


FotoNatalia Michell

En el año 2007 la carne bovina se ubicó como el segundo producto de exportación, alcanzando los US$ 179.6 millones de dólares, superado sólo por los US$ 188.3 millones que generó el café. Adicionalmente, la actividad ganadera incluye exportación de ganado en pie y de lácteos.

Crecimiento galopante



En el año 2000 el índice que mide el crecimiento del volumen de producción de la carne fue de 106 puntos, índice que en el año 2007 alcanzó 177.6 puntos. En el mismo período las extracciones de hato para matanza crecieron en 54.1% y las exportaciones FOB aumentaron en 244%. Asimismo, el financiamiento al sector se incrementó en 191% en el 2007.

Según Enrique Moncada, miembro de la Junta Directiva de Nuevo Carnic S.A, un matadero industrial, el crecimiento del sector se debe al aumento de los precios internacionales de la carne y la incursión en nuevos mercados como Taiwán, Puerto Rico y Venezuela.

Asimismo, destaca la “audacia” de pequeños y medianos ganaderos de criar en lugares que nunca antes se había hecho y que ahora son importantes zonas productivas, como Río Blanco, Molukuku, Siuna, Nueva Guinea, entre otros.

Moncada estima que actualmente Nicaragua cuenta con un hato de 4 millones de cabezas, el doble de lo que se tenía hace cinco años, y según cifras del Magfor, en el 2007 se extrajeron para matanza más de 55 mil cabezas.

Desde el hato hasta la carne


Foto

La cadena agroindustrial inicia en las fincas ganaderas. En Nicaragua, el 90% de los ganaderos explotan ganado para producir carne y leche, en donde, según el IICA, los pequeños productores reciben el 46% de sus ingresos de la carne, y a medida que aumentan las unidades de producción, puede llegar a aumentar a 58%. Cuando el ganado de crianza alcanza los 380 kgs. está listo para ser sacrificado en el matadero.

Sin embargo, hoy en día la alimentación del hato representa casi la mitad de los costos que muchos pequeños ganaderos no pueden cubrir. Asimismo, tampoco cuentan con medios de transporte para llegar al matadero. Esta situación los obliga a vender el ganado a intermediarios cuando éste alcanza los 300 kgs., a un precio de C$ 5,500 córdobas. Luego, los intermediarios lo engordan y venden a los mataderos, obteniendo un margen de ganancia superior al 15%.

En Nicaragua existen 4 mataderos industriales y 467 municipales. Los primeros son plantas que venden al mercado local y externo siguiendo normas higiénicas y de calidad por medio de análisis bacteriológicos y químicos que realizan en laboratorios del MAGFOR, análisis que según Moncada significan los mayores costos para el matadero. Los segundos (mataderos municipales) no cumplen normas de sanidad y venden para el mercado local, lo que implica que la carne que compra el consumidor local no cumple siempre las normas de higiene.

Al consumidor local se llega por medio de mayoristas que compran la carne caliente a 17 C$/lb a los mataderos, para luego distribuirlos a los mercados y ventas en pulperías, que venden el lomo grande a 50 C$/lb.

Según el SIECA, Nicaragua es el principal exportador de carne en Centroamérica, representando el 79% de la exportación de la región en el 2006. Para Moncada esto se debe tanto al crecimiento de la producción nacional como al detrimento de la producción en el resto de los países. Honduras y Guatemala están exportando el ganado en píe a México, ocasionando la disminución de sus hatos para carne, y Costa Rica está incursionando en el turismo por medio de fincas ecológicas.

Sin desarrollo sostenible



Para Moncada los principales problemas en la cadena agroindustrial de la carne son la falta de créditos y de asistencia técnica, factores que no permiten el aumento de la calidad y productividad del hato. Esta es la principal razón del crecimiento de la frontera agrícola en el país, ya que al no poseer los recursos para alimentar al ganado con cereales especializados, se utiliza solamente el pasto sin ser replantado.

Estudios de Nitlapan revelan que en las últimas cuatro décadas el incremento de la producción de carne y leche se debe en 78% al incremento del área y en 22% en aumentos en la productividad. Es decir, cualquier crecimiento del sector se logra a expensas de extensiones de tierra, previamente boscosas. Por tanto, el crecimiento experimentado por el sector es contraproducente a largo plazo, ya que está agotando los recursos naturales y desgastando la tierra, atentando contra el crecimiento de otros rubros potenciales en el país.

Otros problemas que aquejan al sector son el abigeato, los conflictos por la tenencia de la tierra y los caminos en mal estado, ya que con el crecimiento de la frontera agrícola el ganado llega maltratado a los mataderos.

Carne orgánica decayó


Foto

En el 2003, el IICA con fondos de la cooperación internacional realizó un esfuerzo por exportar carne orgánica, llegando a certificar alrededor de 100 fincas y 1 matadero industrial. No obstante, los bajos volúmenes de exportación y las limitaciones para asegurar la trazabilidad de todo el proceso, provocaron hace un poco más de un año que los fondos para el proyecto fueran retirados,

Pese a este tropiezo, hay sectores que consideran que la carne orgánica representa un nicho de mercado viable para el país, ya que hay una demanda internacional que crece 20% anual sobre todo en países desarrollados, obtiene precios mayores entre 15% y 20% del producto convencional y; ayudaría a frenar el avance de la frontera agrícola en el país.

La carne orgánica se diferencia de la industrial, ya que incluye el pastoreo directo como base de alimentación y sigue un proceso con un mínimo empleo de insumos. Al ganado no se le puede suministrar promotores de crecimientos, urea, subproductos de origen animal, estiércol, productos químico o genéticamente modificados, entre otros. Tampoco puede alimentarse de suelos que estén erosionados, que hayan sufrido rotaciones agrícolas continuas y sobrellevado sobre o subpastoreo. Asimismo, el animal requiere de tratamientos veterinarios y un transporte especial para no llegar golpeados a los mataderos.

Por tanto, aunque los pequeños productores en Nicaragua alimentan el hato principalmente con pasto, agua y sal más algunos otros componentes que añaden los productores intermediarios que compran el ganado para engordarlo y venderlo al matadero, existen otras normas que debe seguir el proceso de elaboración de carne orgánica para cumplir los estándares que la misma exige, pero que el país no puede otorgar por la erosión de los suelos, el deterioro de los caminos y la falta de conocimientos sobre técnicas a emplear.


Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado