3 de noviembre de 2008 - Managua, Nicaragua


FotoAdelmo Sandino


Nicaragua debe profundizar en las labores de conservación, manejo y mejoramiento de semillas, semillas criollas y forrajes tropicales

El mundo actual se debate entre la crisis de los altos precios de los alimentos y la seguridad alimentaria, sobre todo en los países pobres y en vías de desarrollo. Tal situación llevó a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en junio de este año, a la realización de una cumbre de emergencia de Estados para buscar soluciones a lo que ha sido catalogado como el mayor obstáculo para cumplir con las metas del milenio.

Los resultados de dicha cumbre, sin embargo, fueron muy criticados y se limitaron a planteamientos y acciones de largo plazo, inadecuadas para hacerle frente al problema de hoy que promete profundizarse. Una vez más la pregunta es: ¿Qué pueden hacer a lo interno los países en el aprovechamiento de sus propios recursos, en el contexto de la apertura comercial del DR-CAFTA?

Fitogenéticos: Comida para el futuro



Los Recursos Fitogenéticos (RFG), según la FAO, son cualquier material genético de origen vegetal de valor real o potencial para la alimentación y la agricultura. En el año 2004 entró en vigencia el Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos, del cual Nicaragua es signataria, como un plan global para la alimentación y la agricultura en los años venideros.

Los principios del tratado descansan en el aseguramiento de la disponibilidad constante de los RFG que los países necesitarán para alimentar a sus futuras generaciones, a través de la conservación de la diversidad genética.
Lo verdaderamente atractivo del tratado es que los países acuerdan establecer un sistema multilateral para facilitar el acceso a los RFG para la alimentación y la agricultura, y compartir los beneficios, mediante el intercambio de información, el acceso a tecnología y su transferencia, así como la creación de capacidades.

Además, el sistema multilateral aplicado a más de 64 cultivos y forrajes principales, establece la formulación de una estrategia de financiación para movilizar fondos para actividades, planes y programas de ayuda destinados, sobre todo, a los pequeños agricultores de países en desarrollo.

¿DR-CAFTA compromete nuestros RFG?



La negociación y aprobación del DR-CAFTA generó mucha preocupación en torno al tratamiento de los RFG que se acordaron en el tratado, especialmente lo referido al tema de patentes. Muchas preguntas salieron a flote como producto de la dinámica comercial y de inversión que contempla el tratado, protegida por Derechos de Propiedad Intelectual.

Entre las preocupaciones que se plantearon en su momento figuraban una serie de preguntas vinculadas a la posibilidad de que empresas transnacionales, que usando los mecanismos de protección de propiedad intelectual que les confiere el DR-CAFTA, puedan tomar variedades nacionales, introducirles cambios leves y apropiarse de ellas, dejando en desventaja a la industria nacional y más aún perjudicando a los pequeños agricultores al establecerse un monopolio de las variedades protegidas con la imposición de precios abusivos.

Según las cláusulas del tratado en su capitulo 15 (Derechos de Propiedad Intelectual), Nicaragua ratificará el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (Convenio UPOV 1991), mismo que deberá ratificar para el 1 de enero del 2010. Dicho Convenio, tiene por objeto promover la protección de los derechos de obtentor sobre las nuevas variedades vegetales mediante un derecho de propiedad intelectual. Es decir que sólo podrán ser objeto de patente las obtenciones vegetales y no las plantas y animales.

Esto está en conformidad con lo acordado en la Organización Mundial de Comercio (OMC) (Arto. 23-3 B), en donde se permite a los miembros excluir de patentabilidad las plantas y animales, excepto microorganismos y procedimientos esencialmente biológicos para la producción de plantas y animales. Sin embargo, los países otorgarán protección a todas las obtenciones vegetales a través de patentes, mediante un sistema eficaz sui generis o mediante una combinación de éstas.

El DR-CAFTA además establece, como parte de las patentes, que cada parte otorgará patentes para cualquier invención, sea de productos o de procedimientos, en todos los campos de la tecnología, siempre que la invención sea nueva, entrañe una actividad inventiva y sea susceptible de aplicación industrial (Arto. 15.9).

Se necesita la coordinación de actores



En opinión de la doctora Carolina Vega, directora del Departamento de Recursos Fitogenéticos de la Universidad Nacional Agraria (UNA), el tema de recursos filogenéticos es muy sensible y ha sido muy olvidado por las políticas nacionales e internacionales. Ningún país es autosuficiente en recursos fitogenéticos, todos dependen de la diversidad genética de cultivos de otros países y regiones. Por lo tanto, la cooperación internacional y el intercambio abierto de recursos genéticos son imprescindibles para la seguridad alimentaria.

En ese sentido, Vega considera que la coordinación de actores es vital para la consecución de los objetivos del tratado suscrito por Nicaragua. Del trabajo coordinado de las instancias gubernamentales, entre ellas, el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR), el Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA) y las Universidades, permitirá generar un esfuerzo de país para garantizar la conservación y explotación sostenible de los recursos fitogenéticos para la agricultura.

Faltan estudios de RFG


Foto

En Nicaragua aún no se han realizado estudios exhaustivos sobre semillas locales, ni del potencial del germoplasma nacional. Sin embargo, como parte del marco del proyecto Asistencia a los Países de América Latina para el Establecimiento de un Mecanismo Nacional de Intercambio de Información sobre los RFG para la Alimentación y la Agricultura (RFGAA), financiado por la FAO y por el gobierno español, se ha realizado el segundo informe de país de este tipo.

El informe tiene por objetivo tener un diagnóstico del estado de los recursos genéticos en Nicaragua dentro del plan de acción mundial del tratado de RFG, como parte de la agenda de trabajo de las instituciones competentes. Para la UNA, que mantiene desde hace 20 años un programa fitogenético, la elaboración de este informe es una oportunidad para generar una articulación de actores y la conformación de un comité ejecutivo para las decisiones de país alrededor del tema de RFG y de la agricultura.

El informe consta de cuatro grandes componentes en correspondencia a los cuatro ejes del plan de acción mundial: conservación y mejoramiento, la utilización de los RFG, las instituciones y la creación de capacidades.
El informe país, de ocho capítulos, se acompaña de una aplicación informática interactiva, que contiene información de la gestión de las instituciones que están trabajando las diferentes aéreas temáticas incluyendo especificaciones, entre ellas: zonas geográficas, cultivos, variedades, productores, etc. Además permite hacer comparaciones con indicadores internacionales para poder realizar valoraciones de los programas agrícolas actuales.

El informe significa un paso adelante para generar una independencia de semillas de las empresas transnacionales, en donde el gobierno puede tener un rol decisivo creando sus propios bancos de semillas mejoradas y criollas y proveer con éstas a miles de productores del país.

Fitomejoramiento para crecer



Para la doctora. Vega, en Nicaragua se necesita profundizar en las labores de conservación, manejo y mejoramiento de semillas, semillas criollas y forrajes tropicales (como frijol, arroz, yuca, frutas), protegiendo la diversidad genética, así como de sus parientes silvestres, combinando métodos de conservación, tanto in situ (o sea, en un hábitat exterior natural) como ex situ (en el ambiente controlado de un banco de germoplasma).

Cita como ejemplo que en Nicaragua hay aproximadamente 600 materiales de frutales disponibles para la agricultura, para lo cual hay que trabajar toda una estrategia de desarrollo de explotación de esos materiales en donde la aplicación de la biotecnología promete buenos resultados.

Vega considera que es imprescindible trabajar en las reservas de genes, principalmente las de características frente al cambio climático.

Gobierno en busca de la seguridad alimentaria



El Gobierno de turno se ha planteado en su Programa Nacional de Desarrollo Humano (PNDH) lograr la seguridad alimentaria de los nicaragüenses. Para ello ejecuta una serie de programas emblemáticos como Hambre cero, cuyo alcance y resultados es fuertemente criticado por instancias no gubernamentales, por su poca cobertura y manejo integral.

Asimismo, en opinión de decenas de productores y productoras de distintos municipios del país, recopiladas por el Observatorio de FIDEG, el impacto de estos programas es muy reducido al estar beneficiando a pocas familias campesinas, prevaleciendo los mecanismos de participación excluyentes y poco transparentes.

Recuadro
Futuro con urgentes respuestas de hoy



Según el último reporte de la FAO (septiembre 2008) sobre seguridad alimentaria, el alza de precios de los alimentos, combustibles y fertilizantes ha llevado a 75 millones de personas adicionales a una situación de hambre, con lo que la cifra de población desnutrida en el mundo en 2007 se eleva a 923 millones de personas.

Los elevados precios alimentarios han invertido la tendencia positiva para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir a la mitad la proporción de personas hambrientas en el mundo para 2015.

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