3 de diciembre de 2008 - Managua, Nicaragua


FotoIvonne Acevedo


En enero próximo, está prevista la instalación de los nuevos gobiernos municipales, electos el 9 de noviembre. Las nuevas autoridades, en los 146 municipios, trabajarán en condiciones óptimas, ya que por primera vez recibirán en transferencias municipales el equivalente al 9% de los ingresos tributarios.

Las transferencias municipales del 2009, a distribuirse entre 153 gobiernos locales, sumarán alrededor de C$ 2,333.1 millones, cifra equivalente al 9% de los ingresos tributarios del país. Esos recursos serán la clave para el éxito de los nuevos gobiernos municipales y de la ejecución de sus planes de desarrollo local.

A septiembre del corriente año, las transferencias municipales registraron una ejecución del 85.1%, del cual el 89.5% corresponde a gastos de capital, mientras que el Presupuesto General de la República reporta un grado de ejecución del 66.6%, del cual el 57.7% es de gasto de capital.

Las transferencias municipales han demostrado ser un mecanismo eficiente que pueden utilizar las nuevas administraciones para incidir en el desarrollo local de los territorios. Aunque todavía quedan muchos vacíos que resolver, éstas son un paso más hacia la descentralización, la inversión del gasto público y la erradicación de la pobreza.

El camino recorrido



De acuerdo con Gilberto Lindo, asesor técnico de la Asociación de los Municipios de Managua (AMUNIC), los municipios han mostrado ser ejecutores eficientes ya que no tienen un aparato burocrático tan rígido como las instituciones centrales y la cercanía en los territorios les facilita la ejecución de los proyectos.

Asimismo, las transferencias han permitido que los municipios tengan mayor autonomía y son un instrumento que las nuevas administraciones pueden utilizar para gestionar y juntarlas con recursos adicionales y mejorar su capacidad de ejecución.

Lindo afirma que la principal actividad que los municipios han desarrollado con las transferencias es el mantenimiento de caminos, construcción de calles y andenes. Asimismo, se han construido viviendas, centros de atención a las mujeres y fortalecimiento a los mismos municipios para mejorar la capacidad de ejecución.

En cuanto a la ejecución por municipios, los más pequeños registran un más rápido desempeño porque sus recursos son menores y, por tanto tienen menos proyectos, lo que les ayuda a tener una focalización más adecuada. Por otra parte, los municipios grandes tienen el reto de que las transferencias al no ser su principal fuente de recursos, las utilizan como contrapartida por lo que en algunos casos no cuadran los tiempos de desembolso de las transferencias y con los recursos que están apalancando, lo que en cierta forma retrasa la ejecución.

Algunos vacíos y retos



A pesar de los avances que se han logrado en los últimos años, todavía quedan retos concretos para los gobiernos municipales. Entre estos, Lindo recalca que los gobiernos locales deben adecuar sus gastos según los planes de desarrollo, ya que se ha detectado que no hay una clara lógica de los planes de desarrollo con los de inversión anual.

Las nuevas administraciones están heredando planes de desarrollo que tienen que someterse a un proceso de revisión para que la gestión sea congruente con las necesidades y, a la vez, se retomen los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) a nivel de los gobiernos locales.

Por otra parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) está solicitándole al Ministerio de Hacienda una propuesta que refleje cómo se va a enfrentar el incremento de las transferencias en el Presupuesto de la República, para que haya un equilibro en todos los rubros y el déficit sea sostenible.

En lo que respecta al marco legal, desde el año 2006 se ha propuesto la necesidad de reformar la Ley de Transferencias Presupuestarias a los Municipios, aprobaba en 2003, ya que una vez iniciada su aplicación se han observado vacíos en los criterios de asignación y en las restricciones que impone para el uso de los recursos.

Finalmente, las municipalidades están obligadas a elaborar un presupuesto plurianual, ya que es una exigencia por parte de los organismos del FMI y permite articular el proceso de planificación de la administración pública en el mediano plazo.

Sin embargo, Lindo afirma que en la práctica todavía no se aplican los presupuestos plurianuales, existen algunas experiencias de alcaldías que elaboran un presupuesto de la inversión para 4 años, pero en general éste es otro elemento que deben implementar todos los gobiernos municipales.


Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado