23 de enero de 2009 - Managua, Nicaragua


FotoIvonne Acevedo


A nivel internacional, la implementación de nuevas tecnologías y procesos de producción innovadores han originado cambios en el sector agrícola, ya que se han creado nuevas variedades de semillas para incrementar los rendimientos y mejorar la calidad. En Nicaragua, a partir de los últimos años, se ha expandido el uso de semillas certificadas, pero su empleo no ha sido suficientemente difundido entre los productores, dada la limitada disposición y uso de tecnologías modernas que permitan el incremento de la productividad.

A pesar de estas limitaciones, actualmente se está implementado un proceso de certificación de semillas en diversos rubros agrícolas, principalmente en granos básicos, con el objetivo de mejorar la calidad y pureza de la producción de semillas en el país.

Los eslabones de la cadena



De acuerdo con el Ing. Ricardo Valerio, Jefe del Departamento del Área de Certificación de Semillas de DGPSA, la certificación de semillas es un proceso que parte de la semilla genética (proveniente del mejorador), luego la básica, la registrada y finalmente la certificada. Para la producción de semilla certificada se parte de la categoría registrada.

Valerio señala que la semilla genética le corresponde producirla al fitogenetista o al centro de investigación. En el caso de Nicaragua, el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) es el ente mejorador del Estado, mientras que dentro del sector privado, la Asociación Nicaragüense de Arroceros (ANAR) cuenta con un centro de mejoramiento genético registrado.

Las variedades mejoradas son aquellas que tienen características particulares, es decir, que se adaptan a condiciones húmedas o a zonas secas, o que han sido mejoradas para resistir a plagas específicas. El INTA realiza un proceso de zonificación para adaptar las semillas según las necesidades de los territorios y, de esta manera obtienen las variedades mejoradas que posteriormente registran en el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR).
Foto

Para lograr la certificación se parte de una semilla registrada, para ello el productor tiene que estar inscrito en el MAGFOR. La semilla registrada es provista por el INTA y en el caso del arroz por ANAR. Actualmente hay 350 productores de semilla registrada, pero a la vez estos productores tienen alrededor de 1,000 multiplicadores.

El proceso de certificación consiste en la realización de inspecciones de campo para determinar la sanidad del cultivo, el desarrollo vegetativo y la contaminación genética. Una vez aprobada esta fase, se procede al procesamiento industrial y al control de calidad.

Con respecto a las ventajas que brindan la semilla certificada, Valerio comenta que con éstas los agricultores obtienen mayor productividad en relación con las razas criollas y garantizan una germinación homogénea por ser uniformes y estar clasificadas en tamaños. Asimismo, otra ventaja es que se encuentran libres de malezas y son sometidas a un tratamiento químico que evita la presencia de plagas y enfermedades. De esta manera, con el manejo adecuado, la semilla certificada se garantiza un incremento superior al 35% en la producción.

La dinámica del mercado



Los productores de semillas certificada son asociaciones, cooperativas y particulares. De acuerdo con datos de DGPSA, para el ciclo 2008/09 se espera un incremento en los quintales de producción con respecto al ciclo anterior en los rubros de sorgo, ajonjolí y maíz. Sin embargo, debido a fenómenos naturales que han ocasionado pérdidas en las cosechas de frijol y plagas en el arroz, estos rubros presentan una contracción con respecto al ciclo anterior.

De acuerdo con Valerio, actualmente Nicaragua es líder en la región Centroamericana en la producción de semillas de granos básicos, principalmente de maíz y frijol. El precio del quintal de frijol de semilla certificada se encuentra entre los US$85 -90; el de maíz y sorgo ronda los US$ 40-45 y; el arroz US$40, siendo estos precios mayores en un 30% en comparación con el resto de semillas.

La mayoria de los productores que están en el sistema le ofertan sus semillas al Programa Agroalimentario de Semillas Certificadas (PASC), implementado por el MAGFOR mediante una licitación, agrega Valerio.

José Ramón Rivas y Adolfo González, responsables de Seguimiento del ciclo agrícola y Seguimiento de semillas del MAGFOR, respectivamente, comentan que en el PASC como programa se hace uso de la semilla certificada para beneficiar a los productores nacionales. Actualmente el PASC atiende al 20% de los productores a nivel nacional que son beneficiados con el programa. Los requisitos para optar a ser beneficiario del programa son: tener de 1-5 manzanas, promover iniciativas de conservación del medio ambiente y; estar asociado a una cooperativa.

A nivel de Centroamérica se está trabajando con la Unión Aduanera para armonizar la producción de semillas en la región y así estandarizar los parámetros de semilla para que la certificación que se otorga en Nicaragua sea válida en el resto de los países.
Foto

Comportamiento disímil



En lo que respecta a los usuarios de semillas certificadas, existen experiencias diversas entre los productores. Rosario Gutiérrez, productora de la comunidad de El Timal en Tipitapa, comenta que vale la pena adquirir la semilla certificada ya que la variedad de maíz NB-6, por ejemplo, le ha dado buenos resultados al ser resistente a las plagas y proveer altos rendimientos.

Sin embargo, Pedro Báez, productor de la zona de Juigalpa que obtuvo semilla mejorada de maíz y sorgo, no logró cosecharla ya que éstas no germinaron. Don Pedro comenta que esta semilla no se adaptó a las características del suelo, situación que se ha repetido en otros miembros de su cooperativa.

Por otra parte, Dolores Ezequiel, representante de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), comenta que un grupo de mujeres del municipio del Crucero obtuvo semillas certificadas del MAGFOR de maíz, sorgo y frijol a US$ 67 por quintal, pero la semilla no maduró adecuadamente por lo que perdieron toda la cosecha y quedaron con la deuda que a la fecha no han cancelado.

Reduadro
Hacia la semilla certificada



Semilla genética: es la semillas original resultante del proceso de mejoramiento genético capaz de reproducir la identidad de un cultivar o variedad, producida por un fitomejorador.

Semilla Básica: se obtiene a partir de la semilla genética y es sometida al proceso de certificación.

Semilla registrada: obtenida a partir de la semilla genética y es sometida al proceso de certificación.

Semilla certificada: obtenida a partir de la semilla registrada, que cumple con los requisitos mínimos establecidos en el reglamento específico de la especie y que ha sido sometida al proceso de certificación.


Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado