1 de junio de 2009 - Managua, Nicaragua


FotoAdelmo Sandino

Entrevista con Humberto Arbulú, Representante Residente del Fondo Monetario Internacional en Nicaragua.



Desde su oficina muy próxima a la presidencia del Banco Central, el Señor Humberto Arbulú compartió con El Observador Económico parte de su experiencia como Representante Residente del Fondo en Nicaragua. Próximamente el Señor Arbulú se retira oficialmente, luego de cinco años de representar en el país a uno de los organismos más influyentes a nivel internacional. Entre sus planes futuros figuran escribir un libro sobre Nicaragua que podría ser publicado en 2011 para posteriormente tomar su jubilación, que pudiera ser también en tierra del güegüense.

En lo que sigue un resumen de la entrevista.



En esta nueva etapa y de los últimos periodos de gobiernos en donde se ha logrado mantener la estabilidad macroeconómica, ¿qué estaría faltando para reducir la pobreza?

Primero tenemos que tener en cuenta lo siguiente: la estabilidad macro es difícil de lograr, pero es muy fácil de perder. Dada la afectación de la crisis global que afecta a todos los países, el primer esfuerzo que tienen que hacer Nicaragua en el diseño de su política, en mi opinión, es evitar que se deterioren los avances macroeconómicos. Esa es la primera preocupación en este momento. Tener un programa bien financiado y proteger sus reservas. Y nuevamente generar los recursos para implementar los gastos sociales para enfrentar la pobreza.

En segundo lugar, el problema a resolver es cómo orientar los gastos sociales. En experiencias de otros países donde el gasto, financiado por el gobierno, ha funcionado muy bien, generalmente han significado transferencias directas de dinero a cambio del compromiso de las familias de cumplir con ciertos objetivos. Por ejemplo, en Brasil y Chile a cambio de darles un cupón de dinero las familias pobres, estas se comprometen a que sus hijos asistan a las escuelas, que sean vacunados oportunamente, entre otros.

Eso es lo que hasta ahora, la experiencia parece indicar es lo mejor. Más que necesariamente tener que agrandar el gasto público en educación. Claro, si hay la posibilidad esto se debe de hacer. Pero si hay dificultades, el anterior sistema parece ser el mejor camino a seguir.

Generalmente los acuerdos de los gobiernos con el FMI han sido muy criticados por muchos sectores hasta el punto que el FMI se ha vuelto impopular en muchos países. Nicaragua no es la excepción. Incluso el primer mandatario antes de ser candidato a la presidencia y cuando ya iniciaba su gobierno en reiteradas ocasiones afirmó que iba “liberar a Nicaragua del FMI”. ¿Temió alguna vez Humberto Arbulú que el gobierno de Nicaragua rompiera sus compromisos con el Fondo?

Estoy de acuerdo que el Fondo tiene un problema de imagen y creo que parte de ese problema reside en que el Fondo no ha explicado debidamente sus políticas. Por un lado, tal vez no le ha dado tanta importancia a ese aspecto. Y por otro lado, el fondo ha sido muy claro es que es importante que el país sea propietario del programa. Entonces el fondo ha pensado que si nosotros salíamos al público a explicar el programa se les quitaría propiedad a los gobiernos, siendo entonces éstos los que debían hacerlo.

Por lo menos la teoría decía que los países están más dispuestos a cumplir con los programas cuando sienten que el programa de es de ellos. Pero ocurre que las autoridades muchas veces no querían explicar los programas sobre todo porque nadie (gobiernos) va feliz a pedirle un programa al Fondo, como nadie va feliz a la sala de urgencia de un hospital.

De tal manera que las autoridades preferían no explicar mucho esos programas porque eran programas complicados que contenían un cierto ajuste inevitable.
Pero también había una cosa cultural en el Fondo. Cuando yo entre al fondo nosotros teníamos prohibido hablar con los periodistas. El único que podía hablar era el jefe de la misión y para poder dar entrevistas necesitaba tener a su lado a un representante de nuestro departamento de relaciones exteriores. Entonces, en ese mundo para qué correr el riesgo? Además había una aureola una figura en los funcionarios que eran concebidos como casi fantasmas que llegaban a los países armaban devaluaciones o aumentos de la tasa de interés e inmediatamente se iban.

Pero el fondo ha comenzado a comprender y a cambiar. Notara que ahora somos más públicos, nos dan cursos, nos tratan de formar, tampoco es que nos empujan mucho hablar. A mí me ha pasado en Nicaragua que digo una cosa y publican otra, no de mala fé si no que son conceptos.

La cultura del Fondo no es una cultura que oriente y que facilite este tipo de explicaciones. Yo creo lo contrario, siempre con orientación, si uno puede explicar algo que lo haga. Siempre que voy a dar alguna declaración yo le pido autorización al Presidente del Banco Central.

¿Qué es lo más difícil de acordar en las negociaciones entre el FMI y el Gobierno de Nicaragua tomando en cuenta el gobierno anterior y el actual con diferentes enfoques?

En años anteriores los números indican que los traspasos de gobiernos dejaron la situación desestabilizada. De tal manera que el nuevo gobierno tenía que hacer algún ajuste y convocar al Fondo, desgastando su capital político. Pero sin embargo, en el año 2006 la situación cambio: la inflación cayendo, el producto creciendo, las reservas aumentando, etc. Por donde se vea fue la primera vez que se entregó una situación estabilizada.

El nuevo gobierno lo que hizo fue fortalecer todavía más la situación macro. Con el nuevo gobierno, a pesar de la crisis energética y de alimentos, mantuvo todo el esquema macro 2007 hasta septiembre 2008 en su lugar. Lo que quiero decir, sin querer opinar de política, yo no sé de política, pero esto a mi me ha demostrado que independientemente del color político de un gobierno la estabilidad macroeconómica se puede mantener.

Como usted ha dicho el presidente no comulgaba con los evangelios del Fondo. Y probablemente no lo hace, pero si se da cuenta que la estabilidad macroeconómica beneficia al pobre. Porque la inflación a quien ataca es al pobre. Me parece, personalmente, que el presidente se da cuenta de la importancia de la estabilidad macroeconómica.

Yo siempre lo menciono en Washington con mis colegas. Yo les digo fíjense que lo que esta pasando en Nicaragua es lo típico que pasa en otros países. El gobierno de turno puede tener diferentes enfoques sobre cómo luchar contra la pobreza: si se debe de hacer con los cupones que mencione o si se debe de hacer con el programa hambre cero, pero lo que no se discute es la necesidad de mantener la estabilidad macro. La estabilidad macro no tiene color político.

Yo recuero algunos candidatos en la campaña presidencial que decían que en este país no se puede avanzar en el gasto social por el programa con el fondo. Bueno yo quisiera que después de dos años y medio que alguno de los funcionarios públicos me dijera que hay algo que no se pudo hacer por el programa con el Fondo. Nadie lo dice. También es cierto que nos gustaría que se avance más en el gasto social pero a veces no es posible.

Usted fungió en el pasado como Gerente del Banco Central en Perú y conoce mucho de bancos centrales; en ese sentido, ¿considera que el BCN es lo suficientemente independiente para llevar a cabo una política monetaria efectiva?

Yo creo que sí, pero podría serlo más. El Banco Central en Nicaragua tiene una característica crucial y que es característica de otros Bancos Centrales independientes en el mundo: por ley no puede darle crédito al gobierno. Ese es el gran candado que no ha permitido que funcione la maquinita.

En estos días el Banco Central acaba de terminar alguna reforma de la ley de bancos centrales. Es una ley elaborada por el Banco Central, que nosotros hasta este momento no conocemos. Pero si nos han dicho que consolida aun más la independencia del Banco Central.

Cuando trabajaba en el Banco Central del Perú, en ese entonces no era totalmente independiente, le sugerí al presidente, quien además fue un gran profesor para mi, luego de ver lo que sucedía en otros países, del por qué no hacíamos una ley que le diera más independencia al Banco Central tal y como lo habían hecho en Chile, la mejor ley en ese momento, entonces el presidente me dijo que no hay ninguna ley que pueda reemplazar a la ética de las personas.
Si tú quieres hacer de tu Banco Central un banco independiente tú lo haces cuando tienes a un presidente con una personalidad que lo hace independiente.

Unos meses antes que muriera volvimos a tocar el tema y me dijo que había cambiado de opinión: las instituciones son más importantes que las personas, es bueno tener una ley; ya teníamos una ley para entonces.

En Nicaragua se está haciendo una nueva ley, pero además el doctor Rosales tiene la personalidad para hacer del Banco Central un banco independiente. La garantía de independencia del Banco Central de Nicaragua es el doctor Rosales como lo fue en su momento el doctor Roberto Incer, aunque desconozco la ley de los años 60, pero ciertamente era un banco independiente, reconocido en Latinoamérica.

Sin embargo, se ha cuestionado mucho la selección de la actual nueva junta directiva y esto forma parte de parámetros de independencia a nivel internacional.

Yo no sé cómo se está enfocando la nueva ley y como se está tratando ese tema. En el Perú, no digo que sea lo mejor, los directores que son nombrados por el congreso tienen que pasar una especie de examen público como en Estados Unidos, Chile y muchos países. Los funcionarios nombrados tienen no solamente que tener el currículo correspondiente, pasan una especie de examen en la con sumisión correspondiente en el congreso.

Debería el Banco Central, como parte de una tendencia internacional e incluso como recomendaciones del Fondo en otros países, liberalizar el tipo de cambio?

Ese es un asunto que está estudiando el Banco Central. Su función principal es proteger al país de la inflación. Para ello, existen una serie de alternativas. Para terminar la hiperinflación el traspaso al esquema de tipo de cambio actual permitió anclar la inflación. El problema con esa ancla es que una vez que baja la inflación hay que ver cuál es el nivel de ese tipo de cambio y si hay algún cambio estructural y si debería devaluarse.

Los países en su mayoría se están moviendo a los esquema de metas de inflación (Inflation Targeting), logrando bajar la inflación (ahora tenemos que ver qué va a pasar con la crisis). Estos países para implementar ese sistema dejan que fluctué el tipo de cambio. Esto ha llevado a mucha gente a decir que este mecanismo permite bajar la inflación.

El Banco Central lo que está haciendo es estudiar si el sistema actual, que tanto beneficio le ha dado a Nicaragua, se está comenzando a agotar o no. La percepción que yo tengo es que no hay ningún apuro en cambiar eso, hay que revisar la parte fiscal.

¿Cómo ve el futuro económico de Nicaragua?

Yo he trabajado en el Fondo 25 años y trabaje 10 años en el Banco Central del Perú, y siempre por formación me sentía más cómodo hablando del futuro que del pasado, por que más o menos sabía cómo iban las cosas. Pero ahora con la crisis, yo creo que hay que ser muy cauteloso para hablar del futuro.

Lo único que le podría decir es que para Nicaragua es fundamental seguir contando con dos cosas: los recurso externos, incluyendo el BID y el Banco Mundial, y contando con el apoyo del Fondo. Y no lo digo por ser funcionario, si al fin y al cabo ya me estoy yendo. Pero el apoyo del Fondo pareciera que le da mayor confianza al inversionista y al depositante y eso no es otra cosa que una tasa de interés baja, así como las presiones que pudiera haber en el tipo de cambio, que pudieran estar sin el apoyo del Fondo.

Yo creo que existe la tranquilidad necesaria. Pero para que haya el programa tiene que estar el respaldo de la comunidad internacional.

En lo que resta de su mandato, el gobierno no tiene que invertar la piedra filosofal, únicamente necesita seguir manteniéndose la estabilidad macro. Y para el Fondo seguir protegiéndola de la crisis internacional.

No podemos protegerla de la crisis interna, pero de la crisis internacional el Fondo tiene la obligación de ayudar a países pobres como Nicaragua y nos estamos moviendo en ese sentido con la reciente aprobación de los países del G-20. En ese sentido se están estudiando otros instrumentos como tener una especie de Stand By concesional y que estos recursos estén disponibles para cuando la crisis impacte y que él países pueda usarlos inmediatamente sin necesidad que vengan misiones. Porque sabemos que es algo transitorio.

Se necesita una nueva asociación, el gobierno trabajando en el mantenimiento de la estabilidad, la cooperación internacional dando recursos y el Fondo dando su apoyo que debe de incluir estos recurso especiales.


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