24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoKattya Sedó



Son las cinco de la tarde alrededor del Parque Industrial Las Mercedes. Las congestiones en el tránsito se vuelven insoportables. Es hora de regresar a casa para más de 23,000 personas que laboran en esa zona franca. Con esto, también, la prueba que la industria de la maquila sí genera empleo en Nicaragua.

El crecimiento del sector de zonas francas ha sido uno de los más vertiginosos. El número de empresas creció de ocho, en 1992, a 44 en noviembre del 2001. El número de empleos directos se multiplicaron por 38, pasando de un mil tres en 1992, a 38 mil 792 a septiembre de 2001. Asimismo, las exportaciones se multiplicaron 78 veces, pasando de 2.9 millones de dólares, en 1992, a 230 millones, en el 2000, y se espera alcancen los 250 millones, a finales de 2001, representando aproximadamente un 30% de las exportaciones totales del país para este mismo año.

No obstante, los beneficios que realmente genera la industria a la economía aún son cuestionables. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido, en varias ocasiones, sobre la importancia de evaluar los costos y los beneficios que tienen para los países este tipo de industrias. Según esa organización, en los países en desarrollo no se dispone de todos los servicios necesarios para la buena marcha de zonas francas industriales y el papel que juega el gobierno en la creación de las condiciones adecuadas, que a la vez beneficien a las industrias locales, son consideradas de suma importancia.

¿Bendición o castigo?



Según datos de la OIT, en el mundo existen alrededor de dos mil zonas francas industriales, las que proporcionan empleo a 27 millones de personas.

Desde sus orígenes, a principios del siglo pasado, la industria de la maquila ha ido evolucionando y muchos países han fortalecido sus zonas francas industriales, intentando que las actividades no se limiten al simple ensamblado de elementos, si no más bien fomentar una manufactura integrada, que utilice tanto inversiones extranjeras como nacionales. Una opción más reciente ha sido el desarrollo de zonas especializadas, tales como los parques científicos y de alta tecnología.

Sin embargo, quedan sobre la mesa importantes cuestionamientos al impacto que tiene la industria maquiladora tradicional en el desarrollo de las economías nacionales. Según estudios de la OIT, las inversiones de maquila se han circunscrito a los sectores de electrónica, vestido y calzado. Los inversionistas, por lo general, limitan sus actividades a tareas simples en la elaboración industrial, por lo que la transferencia de tecnología y las calificaciones profesionales no tienen el impacto deseado.

La mayor parte de los empleos que se generan son poco remunerados y requieren escasa calificación.

En lo que se refiere a las divisas que generan, los estudios concluyen que es ínfima la cantidad que queda realmente en el país. Los inversionistas suelen importar todo lo que necesitan, consumiendo poco en el mercado local.

Por último, se cuestiona la volatilidad de estas inversiones, ya que los empresarios de este tipo de industrias frecuentemente se trasladan a los lugares que ofrecen los mejores beneficios.

Según la OIT, es importante sopesar los costos y beneficios de las Zonas Francas Industriales. Los gastos en infraestructura y los que genera la administración de las zonas son considerables para los gobiernos. A lo anterior hay que agregar las exenciones de impuestos y aranceles que los mismos conceden durante un cierto período. A cambio, se atraen inversiones, aumenta la renta, se obtienen divisas y se crean empleos. El concepto mismo de Zona Franca Industrial, con importaciones libres de impuestos ensamblados para la exportación, implica que necesariamente sus efectos en los países de acogida serán limitados, como de hecho ha ocurrido..., se describe en un documento de la OIT.

Coqueteando



En el caso de Nicaragua, las expectativas para el ingreso de nuevas empresas de zona franca están en el ambiente.

Se espera que el nuevo gobierno genere reglas del juego aun más claras y sencillas, lo cual estimularía la entrada de nuevos inversionistas, aseguró entrevista Gilberto Cuadra, director de la Zona Franca Saratoga.

Según datos de la Corporación de Zonas Francas, a septiembre de 2001, seis nuevas empresas operadoras de zona franca habían sido aprobadas. Estas se encargan de invertir, para luego alquilar sus locales a las empresas usuarias de zonas francas. De estas empresas operadoras, tres se encuentran en su etapa de construcción y montaje.

Adicionalmente, seis nuevas empresas usuarias de zonas francas se encontraban en proceso de instalación. Este tipo de empresas produce los bienes que luego serán exportados.

Por el momento, en el país la operadora más grande es la Corporación de Zonas Francas, estatal. Las otras zonas francas son privadas, entre las que se encuentran Index, Opinsa, Siglo XXI y Saratoga.

Ventajas



Las ventajas para el ingreso de empresas maquiladoras, con las que se promueve Nicaragua, están principalmente relacionadas con la abundancia de recursos humanos responsables y con una de las curvas de aprendizaje más cortas de la región. También se destaca la estabilidad y seguridad que ofrece el país. Se otorgan, además, una serie de beneficios fiscales, entre los que se ubican la exención del 100% del impuesto sobre la renta generado por las operaciones de las empresas. (Ver cuadro sobre los beneficios fiscales)

Sin duda alguna, la proximidad a los Estados Unidos y el beneficio de ser el único país que no tiene cuotas textileras para sus exportaciones al mercado norteamericano, pone a Nicaragua en la lista de los países en mejores condiciones para atraer este tipo de inversiones.

Estados Unidos es el país consume la mayor parte de la producción que se genera en las empresas de la zona franca en Nicaragua. En el año 2,000, 208 millones de dólares se dirigieron a ese mercado, mientras que 22 millones de dólares se destinaron al resto de Centroamérica.

¿A qué precio?



Las ventajas que actualmente promueve Nicaragua le podrían estar costando caro a otros países de la región. Una de las maneras que (el Presidente Enrique) Bolaños va a crear todos los empleos que ha prometido es robandolos a los guatemaltecos, ofreciendo las peores condiciones laborales en América Central, comentó una especialista internacional.

Se estima que más de cuatro mil empleos se estarían cerrando en Guatemala por el traslado de dos empresas maquiladoras a Nicaragua, lo que ha sido duramente criticado por los medios guatemaltecos. Y es que, al parecer, los obstáculos para la inversión en ese país son cada vez mayores, entre los que se citan aumentos salariales, así como el Impuesto a las Empresas Mercantiles y Agropecuarias.

Nicaragua tiene costos competitivos, comparados con el resto de la región. Las empresas ven a Nicaragua como un país oportuno para expandir o mover sus inversiones. En Guatemala, sabemos que las inversiones más grandes han sido coreanas que están muy interesadas en venir a Nicaragua. A inicios del próximo año un nuevo parque de capital coreano se va a desarrollar en Tipitapa. Esperamos que para fines de año estarán operando las primeras empresas. Se calcula que en su primera etapa estarían generando más de cinco mil empleos, comentó Gilberto Wong Secretario Ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas.

Cambios



A pesar que las oportunidades se han ampliado para Nicaragua, especialmente si se toma en cuenta el acuerdo tomado en Qatar, en la última reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) (ver artículo en esta edición), aún queda mucho trabajo pendiente. Realmente no estamos preparados para recibir una inmigración masiva de empresas de zonas francas, dijo Wong, quien aseguró que se requieren grandes inversiones, de las cuales muchas estarán en manos del sector privado.

Otro aspecto pendiente, según Carlos Zúñiga, Director Ejecutivo del Programa Nacional de Competitividad para Nicaragua, programa adscrito a la Vicepresidencia de la República, tiene que ver con la promoción de programas de certificación.

Se ha comenzado a hablar del WRAP (Worldwide Responsible Apparel Production) o Programa de Certificación para la Producción Mundial Responsable del Vestido, como se le conoce en castellano. Este programa ha sido ya difundido en países como México, Honduras y Costa Rica, y su objetivo es demostrar el compromiso de la industria de la aguja para establecer prácticas comerciales socialmente responsables y asegurar que sus labores se llevan a cabo bajo condiciones legales, éticas y humanas.

Finalmente, es importante desarrollar los vínculos entre las empresas maquiladoras internacionales y las empresas locales, a través de programas que cuenten con el respaldo del gobierno. Reportes de la OIT citan el ejemplo de una empresa fabricante de discos duros, la cual no pudo encontrar una empresa local capacitada para lavar la ropa de trabajo utilizada, de acuerdo con las especificaciones requeridas, y se vio obligada a enviarla a otro país para su limpieza.



Nuevas oportunidades y menos obstáculos



Mi hija quiso estudiar los sábados, pero no pudo, le dijeron que o estudia o trabaja, comentaba Gladis Manzanares, ex secretaria general de una de los sindicatos de las empresas de zona franca en Nicaragua. Su hija labora para una empresa maquiladora. A sus ojos, la falta de acceso a oportunidades de educación en este tipo de industrias, cuya mano de obra está principalmente conformada por jóvenes, es un grave obstáculo, considerando las largas horas de trabajo que requiere, incluyendo las horas extras que normalmente se necesitan.

Por su parte, los empresarios nacionales, coinciden en que aún existen obstáculos para la inversión tanto nacional como extranjera que son importantes de superar: Queremos que nuestro gobierno sea promotor de oportunidades. Se requieren tarifas industriales razonablemente competitivas y servicios eficientes. Que se origine la oportunidad de puerto en el Atlántico. Que existan colegios para los hijos de los inversionistas que sean bilingües, hay gente de estas zonas francas que no se han ido a León porque no existen colegios bilingües. Se requiere un sistema dual de educación, donde unos van a ser técnicos y otros profesionales. Es bueno que la educación técnica tenga la relevancia del caso. Que no sólo se esté pensando que Nicaragua es un vivero de profesionales. Es importante que halla de todo.., comentó Cuadra.


Los beneficios fiscales



De acuerdo con la Ley de Zonas Francas Industriales de Exportación, seis son los principales beneficios que se otorgan a las empresas operadoras de zonas francas en Nicaragua:

*Exención del 100% del Impuesto sobre la Renta generada por las operaciones de las empresas en la Zonas Francas.
*Exención total del pago de impuesto a la importación de maquinaria, equipo, herramientas, repuestos y otros implementos necesarios para su funcionamiento.
*Exención del pago de impuesto por constitución, transformación, fusión y reforma de la sociedad, así como el Impuesto de Timbres.
*Exención total de pago de impuestos sobre transmisión de bienes inmuebles afectos a las Zonas Francas.
*Exención total de impuestos indirectos, de ventas o selectivos de consumo.
*Exención total de impuestos municipales

Atención a las condiciones de trabajo



Investigaciones de diversa índole, relacionadas con las condiciones de trabajo en las empresas maquiladoras, apuntan a una serie de problemas que se enfrentan en estas industrias. Bajos salarios y beneficios limitados, largos días de trabajo, tareas repetitivas y perjudiciales para la salud, así como la supervisión directa e irrespetuosa de los derechos humanos, son algunos de los temas que se tratan constantemente.

Nicaragua, tampoco queda excluida de estos problemas. Según Gladis Manzanares, ex secretaria general de uno de estos sindicatos de zona franca, uno de los mayores problemas que se viven en las maquilas nicaragüenses, están relacionados con los obstáculos para la organización de los trabajadores. Según Manzanares, existen además una serie de problemas relacionados con el maltrato físico y verbal, falta de higiene y seguridad así como la falta de oportunidades para acceder a educación.

Los trabajadores desconocen la ley y los empresarios no quieren que los trabajadores se organicen porque exigen, comentó también Edwin García, dirigente sindical y ex secretario de asuntos laborales de una empresa de origen taiwanés, en la que laboraba como operador de máquinas. García, actualmente, se encuentra a la espera de un juicio por reintegro y, mientras tanto, ha estado estudiando derecho laboral.

Se necesita educar a los trabajadores, enseñarles sobre cuáles son sus derechos, sobre cuáles sus obligaciones y sobre lo que no deben hacer, aseguró García, quien fue despedido en octubre.

Según explicó, en la empresa en que laboraba no volvieron a contratar hombres como operadores de máquinas, ya que temen que estos induzcan a la organización.