24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

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FotoGilda Sánchez, Tania Díaz


•Nicaragua está dando signos esperanzadores en la reducción de la pobreza extrema, según datos de la Encuesta de Hogares para medir la pobreza en Nicaragua 2009-2010 de FIDEG.

En un país como Nicaragua, donde la incidencia de la pobreza ha sido históricamente alta (46% en 2005) y sus efectos se observan en el diario vivir de sus habitantes, es sumamente importante conocer si a lo largo del tiempo se han propiciado incrementos en el bienestar de las personas, y si existe una tendencia al mejoramiento continuo de sus condiciones de vida; es decir, si los logros alcanzados son sostenibles o son efectos coyunturales, con el fin ultimo de orientar las políticas económicas y sociales a una pertinente lucha contra la pobreza y búsqueda del desarrollo.

Este asunto toma relevancia en el contexto actual, estando a 4 años de la finalización del periodo de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (culmina en 2015). Por lo cual, EL OBSERVADOR ECONÓMICO entrevistó al Lic. Enrique Alaníz, Jefe de Investigación de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG) y coordinador de la Encuesta de Hogares para medir la Pobreza en Nicaragua, realizada por FIDEG, con el fin de conocer las condiciones de pobreza nacional para los años 2009 y 2010.

¿En qué consiste este estudio de condiciones de pobreza elaborado por FIDEG?



El estudio se basa en realizar una medición de la pobreza utilizando el método de línea de pobreza para definir o clasificar a la población en pobre extremo, pobre no extremo y no pobre utilizando el consumo como una medida de bienestar. Para hacer esta medición necesitamos ir a levantar la información a los hogares -lo deseable sería visitar todos los hogares del país; sin embargo, no se puede hacer- por lo que seleccionamos una muestra de 1,700 hogares tanto del área urbana como de la zona rural de todo el país, ubicados en 93 municipios, y le damos seguimiento a estos mismos hogares año con año para poder tener comparabilidad en el tiempo. Es decir, nuestra encuesta es de tipo panel.

¿Cuál ha sido la metodología utilizada para su realización?



La metodología consiste en el levantamiento de una encuesta a través de las visitas a los hogares y se les hace una serie de preguntas, lo que permite captar el consumo total del hogar. Por ejemplo investigamos sobre el consumo de alimentos, para lo cual consideramos 81 productos. El instrumento contiene ciertos indicadores, tales como: forma de cómo obtienen los alimentos, --si comprados o no-, también tomamos en cuenta el valor de uso de la vivienda, gasto en salud, en educación, bienes y servicios, el valor del equipamiento del hogar, teniendo como referencia 29 bienes domésticos. Valoramos todos esos consumos y los agregamos en un solo dato.

Posteriormente, los datos anteriores se comparan con la línea de pobreza extrema, que se mantiene constante en 93 centavos de dólar por persona al día y lo comparamos la línea de pobreza general que también se encuentra fija a 1.88 centavos de dólar por persona al día. Generalmente, todos los hogares cuyo consumo per cápita está por debajo de estas líneas se clasifican como pobres extremos o generales según sea el caso.

¿Cómo ha evolucionado la pobreza entre 2005 y 2009?



La pobreza extrema se redujo alrededor de 7 puntos porcentuales respecto al 2005. Cuando realizamos la medición en el 2009 también hubo una reducción en la pobreza general, aunque de menor magnitud, de alrededor de 2 puntos porcentuales. En el 2010 FIDEG realizó nuevamente el mismo ejercicio de visitar a los 1,700 hogares, el resultado obtenido es que la pobreza extrema continua reduciéndose hasta situarse al 9% a nivel nacional y la pobreza general a 44.5%.

¿Cuáles han sido los elementos más destacados en estas variaciones?



Las percepciones de los hogares, nos indican que estas reducciones están ligadas a un incremento de sus ingresos, ya sea proveniente de un negocio familiar, de su salario o de una finca. Aproximadamente el 70% de los ocupados en el área rural se dedican a las actividades agropecuarias. Es importante mencionar que es en el área rural donde estamos percibiendo una mayor reducción de la pobreza, lo cual podría atribuirse a factores exógenos, tales como: el incremento en los precios de los commodities, lo que está provocando un auge de la actividad agropecuaria y podría ser esto lo que está influyendo en mayores ingresos de las familias en la zona rural.

¿De no mantenerse el nivel de los precios de las materias primas, cuál sería la situación que se presentaría?



Sin duda la reducción que estamos viendo se revertiría, porque hay un vínculo muy estrecho entre los precios y los ingresos de estas familias. Si quisiéramos que estos resultados fueran sostenibles en el tiempo sería necesario que la estabilidad macroeconómica se mantenga e invertir en aspectos de largo plazo y mas estructurales.

¿Cuáles son las problemáticas en las que más se ha avanzado? ¿Cuáles son los elementos en los que no hay gran mejoría?



Según los Resultados de la Encuesta en educación se han presentado ciertos avances en la tasa de matrícula de primaria, ya que pasó de 86% en el 2009 al 87% en el 2010, sin embargo, esto no es suficiente para alcanzar la meta de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, asociada a este indicador debe de ser del 100% para el año 2015.

Asimismo, el indicador de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), ha mostrado mejorías, debido a que se redujo el indicador de dependencia económica y también el de vivienda inadecuada.

No obstante, uno de los aspectos en los cuales no estamos bien es en el empleo, ya que los niveles de informalidad han aumentado. Es decir, se han creado puestos de trabajo pero este empleo es temporal o de condiciones precarias.

¿Qué tan probable es lograr el ODM de Reducir la pobreza extrema y el hambre?



Actualmente las cifras nos están indicando que es muy probable reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre; sin embargo, esa reducción no parece ser estructural. Por ejemplo: si dentro de 2 años los precios de los alimentos caen, pudiera ser que estas tendencias que estamos viendo se reviertan. O al mismo tiempo si la economía no crece a una tasa que sea lo suficiente para crear puestos de trabajos formales, que logren acaparar la presente presión de gente que se está incorporando al mercado laboral tampoco vamos a encontrar sostenibilidad.

¿Qué tipo de políticas se deberían implementar para que los avances en la reducción de la pobreza sean sostenibles?



Invertir en capital humano, mejorar la educación y las capacidades de la población. Ya que infinidades de estudios demuestran que al mejorar la educación se incrementa la productividad, lo que le permite a los trabajadores acceder a empleos mejor remunerados. También hay que promover las políticas que favorezcan la inversión, priorizar las actividades intensivas en mano de obra, porque al final lo que queremos es que la población labore de manera formal.

¿Habrá una nueva etapa de las encuestas de Hogares para Medir la Pobreza en Nicaragua?



Claro que sí. El proyecto que tenemos firmado con la comunidad donante es por tres años. FIDEG ya ha entregado dos encuestas: la del 2009 y 2010. En agosto y septiembre del presente año haremos la tercera ronda y los resultados estarán disponibles en el primer semestre del próximo año.

El objetivo, es darle seguimiento a los mismos hogares durante los tres años del estudio, lo cual permite conocer como transitan los hogares de un año a otro, hacia las distintas condiciones de pobreza. Por ejemplo, notamos que hay una buena cantidad de hogares que hizo una transición positiva pero claro hay otros que hicieron una transición negativa, no obstante el efecto neto fue positivo y esta es la particularidad de este tipo de metodología.