24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoIvonne Acevedo y Juan R. Roque

Entre un ambiente de regocijo, alegrías compartidas y la sensación común de que el progreso económico sería tangible en poco tiempo, el Primero de abril del año 2006 entró oficialmente en vigencia el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTA – DR), para Nicaragua y Honduras, respectivamente. De esa forma, ambas naciones se unieron a El Salvador, el primer país de Centroamérica que puso en marcha el tratado comercial.

El gobierno de entonces celebró junto con el sector privado, por las posibilidades de apertura comercial y económica al mercado de consumo más grande del mundo, así como el incremento de las fuentes de empleo, producto de una esperada mayor inversión nacional y extranjera.

Lo notable de aquel entonces es que la ratificación del llamado “puente al progreso” dejaba entrever las divisiones virtuales de nuestra nación. El gobierno no logró prender los intereses de los distintos grupos heterogéneos de empresarios y productores nacionales, pero sobre todo, se enrumbó ciegamente a la firma de un tratado que exige competitividad a sus signatarios e impone plazos para eliminar todo tipo de barreras arancelarias posibles para llegar un mercado abierto. Si bien, para algunos la aprobación del CAFTA – DR significaba una gran oportunidad de incrementar sus ganancias, para la gran mayoría de pequeños y medianos productores era una amenaza latente.

El escenario de hoy



Bajo el principio de que la política económica y comercial de un país debe apuntar hacia la diversificación de sus mercados externos, el cambio de gobierno a principios del 2007 impuso un esquema de pensamiento distinto e implicó también un giro a la política comercial y de apertura económica que llevaba Nicaragua, es decir, se dio la transición de un gobierno que compartía los intereses de la política comercial de Washington, a otro que negociaba acuerdos y mercados solidarios con Caracas.

Asimismo, un gobierno con una estrategia de comunicación hermética en donde, hasta este momento, no existe ningún pronunciamiento del Estado o ente público, que haga mención al impacto de un año con el CAFTA – DR.

En la edición No. 166 de esta publicación con el título “CAFTA-DR entró en vigencia…Nicaragua dividida” se abordó el panorama y las percepciones con las cuales los nicaragüenses se incorporaban a este tratado. En esta edición evaluamos los resultados a un año de haber entrado en vigencia, quiénes han sido los más favorecidos y quiénes han sido los perjudicados.

Avances en materia comercial



En los últimos años, Nicaragua se ha caracterizado por implementar una estrategia de apertura comercial con el objetivo de dinamizar la economía mediante el aumento del comercio externo y la atracción de la inversión extranjera. Sin embargo, los resultados no han sido los esperados, ya que Nicaragua es un país netamente importador con poca oferta exportable y problemas de competitividad. En su mayoría los productos que exporta Nicaragua son commodities, por lo que siempre son vulnerables y sensibles a fluctuaciones de los precios internacionales, como el café y el azúcar por ejemplo.

Después de la ratificación y puesta en vigencia del CAFTA-DR se han llevado acabo avances importantes con los países de Centroamérica en la consecución de la unión aduanera, armonizándose un 94 por ciento del universo arancelario y la automatización y ampliación de aduanas.

Para el año 2006, las exportaciones alcanzaron US$ 1,369.1 millones de dólares incluyendo las exportaciones de las zonas francas, mientras que las importaciones fueron de US$ 3,019.15 millones de dólares, acentuando el desequilibrio comercial como resultado de un crecimiento más fuerte de las importaciones con respecto a las exportaciones.

El aumento de las exportaciones fue causado tanto por la recuperación de los precios internacionales de los principales productos de exportación, así como por el dinamismo de las exportaciones de las zonas francas, especialmente de la maquila textil. Es así que la apertura de la economía (exportaciones + importaciones / PIB) para el año 2006 fue de 0.70.

Estados Unidos y Centroamérica han sido los principales socios comerciales del país. En el año 2006, las cifras del Banco Central (BCN) indican que el 66% de las exportaciones de Nicaragua se dirigían a Estados Unidos y al resto de Centroamérica, mientras que el 20% y 24% de las importaciones provenían de Estados Unidos y de la región, respectivamente. Por lo tanto, con el TLC se firmaron acuerdos para ampliar y liberalizar el comercio bilateral entre Nicaragua y Estados Unidos por medio de una reducción de aranceles y ampliación de las cuotas de acceso a los mercados, consolidando la relación natural que existía entre los países de la región y el país norteamericano. Las relaciones comerciales entre EE.UU. y la región han aumentado por lo que una desaceleración del crecimiento económico de la potencia mundial tendrá repercusiones directas sobre la actividad económica de los países centroamericanos.

Del total de exportaciones totales de Nicaragua por país destino, el mercado de Estados Unidos ha mantenido una proporción superior al 30% en los últimos 5 años, pero la participación que tiene este mercado y país destino, ha pasado de ser un 36.2% en el 2002 a un 32.4% en el 2006. Es decir, la participación en términos de exportaciones totales hacia Estados Unidos ha disminuido. (Ver gráfico 1).

Este comportamiento se explica en que Nicaragua ha empezado a diversificar sus mercados de exportación y ha aumentado el monto de sus ventas en el exterior. Asimismo, se observa que la participación de los productos enviados hacia la Unión Europea ha crecido en los últimos años pasando de 11.2% en el 2002 a 14.9% en el 2006. Por otro lado, las exportaciones a México no son tan significativas y la participación en este mercado ha sido inferior al 5% en los últimos siete años a pesar del TLC que se firmó hace diez años.

Por otro lado, el balance comercial entre la región Centroamericana y Estados Unidos es deficitario. En el 2006 las exportaciones a Estados Unidos se incrementaron en un 33% y las importaciones en 18%. Análogamente, las exportaciones para el primer trimestre del año 2007 han variado en un 31% en comparación con el período anterior y las importaciones en un 19%. (Ver gráfico 2)

De los 20 principales productos de exportación de Nicaragua 16 se comercian en Estados Unidos, resaltando el café, la carne bovina, oro, mariscos y azúcar entre otras. Por otra parte, de las principales importaciones del país Nicaragua compra a Estados Unidos: materia prima, bienes de consumo duraderos y no duraderos, bienes intermedios, materiales para construcción, petróleo, etc.

Sectores favorecidos



Con la negociación del régimen arancel-cuota algunos productos nicaragüenses resultaron de cierta manera favorecidos, tal es el caso del azúcar, el maní, la carne bovina y el queso. En casos como el de la carne bovina y el maní, los incrementos graduales de las cuotas de acceso al mercado en Estados Unidos le permitirán a los exportadores de esos productos disfrutar de una cuota ilimitada a partir del quinceavo año de operación del tratado.

Uno de los sectores en donde se espera que el impacto sea más positivo y visible es el de la carne bovina debido a la importancia de estas exportaciones. Pero para aprovechar las cuotas en su totalidad se necesita aumentar la capacidad productiva y la competitividad, pues existen países como Honduras, que tiene una cuota semejante y sus productores representan una fuerte competencia para los nacionales.

Según el esquema de aprovechamiento de los contingentes arancelarios al 31 de Diciembre del 2006 y a inicios del año 2007, los productos que mejor han aprovechado las cuotas son el azúcar, los lácteos y el queso. Para el período Enero-Abril del corriente año, los contingentes mejor utilizados han sido el del azúcar y queso, pero si se observa el comportamiento del año anterior es que la mayoría de estos sean cubiertos a cabalidad. (Ver tabla 1)

Un estudio elaborado por la CEPAL , en donde se realizaron simulaciones para cuantificar el impacto del TLC en distintos sectores económicos, resaltó que los sectores más afectados por la desgravación arancelaria podrían ser la pesca, la mayoría de las ramas industriales orientadas al mercado doméstico y la construcción, mientras que los sectores agroexportadores tradicionales (café y carne bovina) y la Zona Franca estarían dentro de los beneficiados de la desgravación arancelaria en Nicaragua.

Desempeño de la industria cárnica: tercer producto de exportación



Nicaragua es el principal exportador de carne bovina de la región seguido por Costa Rica y Honduras. Para Enero del 2007 el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR) contabilizó un incremento en la producción real de carne deshuesada del 4.4%, lo que equivale a 18.68 millones de libras.

Un estudio realizado por Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) señala que para la producción de carne bovina el hato ganadero nacional es de 2.6 millones de cabezas aproximadamente, del cual se extraen en promedio anual de 350 mil cabezas. La extracción de ese hato se distribuye en matanza industrial y la matanza artesanal. Las exportaciones de ganado en pie oscilan entre los 11 y 21% de la extracción total.

En Nicaragua existen 467 mataderos municipales y rastros rurales que se dedican a la matanza artesanal y están localizados en los pueblos y comunidades en todo el país. Se caracterizan por abastecer al mercado local y no cumplir con normas fitosanitarias. Por otro lado, en todo el país, únicamente hay 3 mataderos industriales, Industrial Comercial San Martín, Nuevo Carric, Macesa, siendo los únicos autorizados para exportar a Estados Unidos y cuya producción está destinada a cubrir las demandas internacionales.

El 70% del sacrificio de reses para la producción de carne deshuesada se dio en los mataderos industriales. Mientras que el 76.3% de la carne deshuesada que se contabilizó a Enero del 2007, equivalente a 14.25 millones de libras de producción fue procesada por los tres mataderos industriales y el restante 23.7% en los mataderos municipales, para satisfacción del consumo nacional interno.

“El puente al progreso”: accesible para pocos



Con respecto al CAFTA - DR, las inversiones y las exportaciones se dinamizaron. Sin embargo, el país todavía presenta ciertas deficiencias para hacerle frente al libre comercio, entre las que sobresalen: la falta de productividad de los principales sectores productivos, incipiente infraestructura vial y portuaria (El Observador Económico, Ed. 177), etc. Según datos de CETREX, el 70% de las exportaciones nacionales recayeron en 50 empresas exportadoras, las cuales generaron US$ 840 millones de dólares.

El ranking de las 10 empresas exportadoras en los últimos dos años y el inicio del presente año con base en el monto del valor de las exportaciones FOB indican que las mismas 10 empresas que estaban en cierta manera posicionadas en el mercado internacional son las que han permanecido en los primeros lugares, generando divisas y aprovechando las bondades del libre mercado. Los productos que exportan estas empresas son azúcar, carne, lácteos, café y maní, que son los productos que se espera tengan mayor crecimiento y dinamismo por el CAFTA-DR.

Tanto el azúcar como la carne gozan de cuotas relativamente favorables dentro del tratado, pero las exportaciones únicamente recaen sobre empresas con alta concentración de capital por lo que los principales beneficios del tratado de libre comercio recaen sobre los productores de estos rubros. Las principales exportaciones hacia Estados Unidos se presentan en le gráfico 3.

Por otro lado el café, es el principal producto de exportación y a pesar de la disminución de la producción el monto exportado ha aumentado debido a los altos precios internacionales. En lo que respecta al oro, la empresa Tritón Minera, ocupa el 11º lugar en el ranking y la producción de oro se ha visto favorecida por las fluctuaciones de los precios internacionales mostrando una variación porcentual de 113.4% en comparación con el período anterior.

La producción de granos básicos podría ser la más desfavorecida con la desgravación arancelaria, en gran parte debido a la baja productividad que presenta ese sector para abastecer al mercado interno y al externo. Para competir con el resto de productores, tanto centroamericanos como internacionales, necesita de una transformación tecnológica y fortalecer las capacidades productivas del país para aumentar los rendimientos y consolidar una estrategia exportadora que permita la participación de pequeños y medianos productores.

¿Y el resto?



Hasta este momento las cuotas de acceso al mercado estadounidense han favorecido a cuatro productos (azúcar, maní, carne bovina, y lácteos) además de los productos tradicionales de exportación. La producción certificada de estos bienes recae sobre las empresas más poderosas y de mayor capital del país, pues en su mayoría estas son las que tienen autorización para exportar, están dotadas tecnología y tienen certificación para penetrar nuevos mercados o posicionarse en aquellos en donde ya tenían acceso.

Sin embargo, en Nicaragua el 90% de los productores son micro, pequeños y medianos y no cuentan con los recursos para mejorar sus procesos productivos. Para lograr potenciar el desarrollo de las Mipymes se necesitan de servicios de desarrollo empresarial, financiamiento, tecnología, infraestructura, canales adecuados de comercialización y habilidades organizativas.

Un paso importante es que todos conozcan el TLC y que sepan que oportunidades les ofrece para así potenciar sus fortalezas en función de aquellas habilidades distintivas que les permitan sacarle provecho, pero la Encuesta de Hogares de FIDEG del 2006 muestra resultados desalentadores pues solamente el 56.9% de los cuentapropistas encuestados han escuchado mencionar al CAFTA-DR.

Muchos creían que el CAFTA-DR era la solución para la problemática del país pero éste no es la cura que logrará el crecimiento económico, es únicamente una herramienta que sí se utiliza adecuadamente puede tener efectos positivos sobre todos los agentes económicos y por lo tanto en la economía nacional.