24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoArnoldo J. Martínez


Una crisis es una situación que interrumpe o modifica la regularidad del curso de un proceso. Usualmente, las crisis surgen por cambios inesperados que provocan un estado de incertidumbre. En términos organizacionales, las crisis pueden surgir por factores externos, factores internos o una combinación de los mismos.

Sin embargo, cabe aclarar que las crisis, por muy impredecibles e inciertas que sean, no sólo representan amenazas. También representan oportunidades. Poder exitosamente enfrentar las amenazas y aprovechar las oportunidades que traen los tiempos de crisis depende de la actitud de los integrantes de la organización. Entre más receptiva y proactiva sea su actitud, existen más posibilidades de éxito para enfrentar, superar y aprovechar las crisis.

Al igual que los desastres naturales, es difícil pronosticar el surgimiento de una crisis. No obstante, las organizaciones sí pueden prepararse para manejar una crisis una vez que ésta surja. Comúnmente, los principales errores en el manejo de crisis son los siguientes:

•Incapacidad de anticipar eventos o situaciones que desencadenen una crisis;

•Incapacidad de conocer el grado de probabilidad y gravedad de una crisis potencial;

•Falta de coordinación y asignación de responsabilidades en el manejo de una crisis;

•Falta de claridad en torno a las acciones que deben tomarse para manejar una crisis.

Por ello recomiendo lo siguiente para que organizaciones puedan estar preparadas para el manejo de crisis:


Estar alerta: La mayoría de las crisis sorprenden a las organizaciones. Por ello es importante que sus integrantes estén atentos a factores que puedan alterar el curso de su organización.

Identificar crisis potenciales: Además de estar al tanto del entorno externo e interno, es necesario identificar situaciones o eventos actuales y futuros que podrían desencadenar en crisis. Después de identificarlos, estos deben ponderarse conforme a su probabilidad de ocurrencia y el impacto que pueda tener en la organización, para así determinar su relevancia. Entre más alta es la probabilidad y su impacto, más relevante es la crisis potencial.

Establecer un equipo de manejo de crisis: Para monitorear las crisis potenciales y manejarlas en caso de que surjan, es vital que la organización cuente con un equipo de trabajo interdisciplinario y con la capacidad de tomar decisiones. Este equipo debería estar conformado por lo menos por la gerencia general y los principales ejecutivos funcionales de la organización. Este equipo debería también contar con el apoyo de personas externas expertas en temas puntuales de relevancia.

Desarrollar un plan de manejo de crisis: Este equipo de trabajo debe contar con un plan de acción que le facilite actuar expedita y efectivamente ante los diferentes escenarios de crisis. Este plan debe contar con estrategias y tácticas específicas para cada tipo de crisis relevante, pero al mismo tiempo debe ser flexible en su implementación ya que las crisis no siempre son iguales y no siempre pueden atenderse de la misma manera.

Ahora bien, si las crisis son constantes, estas dejan de ser crisis y se convierten en situaciones permanentes que las organizaciones deben de tomar en cuenta como factores dados los cuales deben atenderse estratégica y operativamente en la vida diaria de la organización. No hay que confundir situaciones críticas con situaciones de crisis.