24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoPatricia Baeza*


Nicaragua posee valiosos recursos forestales que contribuyen de forma vital al desarrollo y bienestar nacional. En términos ecológicos, los bosques albergan la diversidad biológica, protegen las cuencas hidrográficas, y sustentan la vida silvestre.

En términos socioeconómicos, éstos generan ingresos como fuente de empleo y satisfacen necesidades básicas de las comunidades rurales, tales como alimentación, combustible y plantas medicinales, constituyendo además la base de importantes insumos para el sector primario y secundario.

La disponibilidad de información confiable acerca de los bosques y recursos forestales es una condición indispensable para elaborar políticas de desarrollo forestal claras, que tomen en cuenta todos esos aspectos, con miras a alcanzar el manejo forestal sostenible y un alto grado de desarrollo económico. Sin embargo la cobertura y calidad de la información forestal con que cuenta Nicaragua en la actualidad, son insuficientes para alimentar los procesos de toma de decisiones.

A fin de solventar este enorme vacío de información sobre el patrimonio forestal del país, el Instituto Nacional Forestal (INAFOR) inició, a partir de octubre del presente año, el levantamiento de datos del Primer Inventario Forestal de Nicaragua, contando para ello, con el apoyo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
El Inventario forma parte del componente forestal del Plan Nacional de Desarrollo PND- PRORURAL, implementado por el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR). El inventario tiene el cometido de establecer cuántos y cuáles recursos forestales existen en el país, a fin de “planificar el desarrollo sostenible del sector forestal, desarrollar sistemas agroforestales, aumentar la oferta de productos y servicios forestales en función de las demandas del mercado, para así generar empleos y divisas, aumentar la capacidad de generación de energía y mejorar las condiciones ambientales del país”.

Estas directrices nacionales de planificación corresponden a los lineamientos de desarrollo forestal sostenible acordados por las naciones del mundo, en la declaración de los Principios forestales proclamada durante la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992.

Dichos principios señalan que la “ordenación y el uso sostenibles de los bosques deberían ajustarse a las políticas y prioridades nacionales de desarrollo y basarse en directrices nacionales ecológicamente racionales. En la formulación de esas directrices deberían tenerse en cuenta, según procediera y si fueran aplicables, las metodologías y los criterios internacionalmente convenidos, pertinentes”.

Al dar inicio a las labores de levantamiento del Inventario Forestal Nacional, Nicaragua está cumpliendo con una necesidad nacional impostergable, ya que de continuar sin una política forestal sustentada en información confiable, relevante y científica, se ciernen sobre el país problemas ambientales, económicos y sociales en el corto y mediano plazo.

Los impactos económicos y sociales asociados al mal uso del patrimonio forestal, también recaen en el sector agrícola ya que la disminución de las precipitaciones, provocada por la deforestación, se traducen en una escasez de producción de granos básicos y de otros cultivos, propiciando así la inseguridad alimentaria.
Por otro lado, la eliminación del bosque destruye la belleza escénica que permite el aprovechamiento del ecoturismo, lo cual a su vez repercutiría negativamente en la competitividad de un sector cuya demanda va en creciente aumento, afectando así la potencial generación de una importante fuente de divisas para el país.

Finalmente, la falta de planes de aprovechamiento sostenible de los bosques provoca una fuerte pérdida de la biomasa que permite fijar el dióxido de carbono, incrementando así la emisión de los gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento del clima y de las aguas oceánicas, siendo este último el responsable de la alta incidencia de huracanes que provocan cuantiosas pérdidas en vidas humanas, vivienda e infraestructura vial y productiva.

*La autora es consultora de información y comunicación del INAFOR