24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

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FotoIvonne Acevedo

Durante la escasez de frijol, que vivió recientemente Nicaragua, volvió a cobrar relevancia pública la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas), una entidad descentralizada que jugó un rol clave en los años 80 en el tema del comercio interior, pero que naufragó en el proceso de privatización de los años 90.

En los años 80, nació Enabas para evitar la escasez y lograr un precio relativamente justo para los consumidores, como parte integral del Instituto de Comercio Exterior y conformado por 100 silos distribuidos en todo el país.

A partir de 1990 se inició la privatización de Enabas, donde casi todas las operaciones de comercialización de los granos básicos quedaron en manos del sector privado. Durante ese período no jugó un papel relevante como proveedor en los desastres naturales, ya que no contaba con la capacidad instalada para almacenar alimentos.

Hoy día gran parte de la infraestructura inicial se encuentra deteriorada y casi totalmente abandonada; su reactivación se percibe como el resultado de factores políticos más que a elementos estratégicos, ya que se ha considerado como institución ejecutora del programa “Hambre cero” y ha sido ligada a los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), creados recientemente.

Rol regulador



La función de Enabas es comprar una fracción de la cosecha y distribuirla después a precios razonables a la población. Esta función resultó fundamental en el mes de noviembre del año pasado, cuando el frijol alcanzó un récord nacional al cotizarse a C$ 20.00 la libra.

De acuerdo con el Dr. Gerardo Escudero, Representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura en Nicaragua (IICA), Enabas juega un papel importante en la poscosecha, principalmente para aglutinar oferta y lograr que los productores tengan poder de negociación, pero éste no es un organismo que actúe como un monopolio especializado sino que cumple un papel estratégico para resguardar la seguridad alimentaria nacional.

Según los datos disponibles, la capacidad de Enabas en el 2007 se incrementó en 80% en comparación con el año anterior, aumentando el inventario de frijol y maíz y los servicios de limpieza, secado y; almacenamiento de granos.

La infraestructura está compuesta por silos metálicos y bodegas, con capacidad de almacenamiento de 185,000 toneladas métricas de granos, sin embargo sólo el 29,4% de la misma está en relativas condiciones, mientras el resto está en mal estado.

En el 2007 el monto utilizado para trabajos de mantenimiento de las plantas y centros fue C$ 1,1 millones. Las prioridades han sido la reactivación de los sistemas de secado, transportadores y elevadores de granos y techos de bodega y oficinas. Actualmente se encuentran en funcionamiento 13 centros ubicados en occidente y centro del país.

La inversión total para lograr la reactivación total y eficiente de este organismo asciende a US$ 14 millones, los cuales US$ 3.53 millones son necesarios en el corto plazo para la compra de maquinaria y equipos para secado, almacenamiento y fumigación; y US$ 10 millones para iniciar un proceso de industrialización que contemple cuartos fríos y procesamiento de alimentos.

De forma inmediata, el acopio y abastecimiento de alimentos a precios módicos para la población es su principal reto, sin embargo esta institución no tiene suficiente capacidad financiera para comprar granos básicos, ni cuenta con la infraestructura para almacenar la producción.