24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoAdelmo Sandino

El alto costo de los combustibles, la reducción sustancial de los barcos disponibles por el efecto China y; la poca construcción de nuevos barcos por la escases y alto precio del hierro, son factores que a nivel internacional se conjugan para incrementar los costos en las tarifas de transporte marítimo.

En Nicaragua, a estos factores, se le suman las precarias condiciones de infraestructura portuaria que ocasionan incrementos sustanciales en el costo de exportación. ¿A qué se enfrenta el exportador nicaragüense?

Los puertos una vez más…



Tradicionalmente el país cuenta con un déficit de infraestructura portuaria que coloca a Nicaragua en la cola de la participación de nuestras propias exportaciones por los puertos nacionales, debido fundamentalmente a la ausencia de una salida en el Caribe.

En opinión del presidente de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), Virgilio Silva, el problema es serio para nuestro país y para nuestros exportadores porque se han encarecido los costos de transporte. Según estimaciones de la EPN, cada año se escapan a otros países 130 millones de dólares en concepto de transporte terrestre y marítimo, el equivalente al ¡2% del PIB!

El costo actual del transporte terrestre anda en más de 1.5 veces de lo que podría costar un flete hacia Monkey Point, asegura Silva, lugar donde se tiene planeado hacer un puerto moderno.

Los cálculos de la EPN dan cuenta que de existir dicho puerto, el costo del flete se aproximaría a los 500 dólares en promedio, a diferencia del uso exclusivo e inevitable que le dan muchos exportadores a Puerto Cortés, Honduras, pero a un costo mucho mayor que asciende a los 1,300 dólares el flete.
Desde la óptica del empresario

Richard Downing, gerente general de Seaboard Marine Nicaragua, una naviera internacional que cuenta con un 30% del mercado de carga para Nicaragua y que tiene presencia en Puerto Cortés Honduras y Puerto Limón Costa Rica, pone en perspectiva cuál es el costo para el exportador nicaragüense.

Según Downing, el mejor ejemplo es el caso de productos no diferenciables (como melón, sandias, etc.) que un comprador internacional paga al mismo precio. En ese caso, el flete de Nicaragua es mucho mayor que el resto de Centroamérica, un 50% más debido al combustible. Downing atribuye la causa a que en otros países del Istmo como Honduras, el combustible es subsidiado y en Nicaragua no existe tal política o una sustituta.

Silva reconoce que la infraestructura para productos perecederos es ineficiente, pero asegura que están trabajando en dar soluciones. Afirma que el año pasado se realizaron inversiones por 6 millones de dólares para el manejo de productos del mar (mariscos) en el aeropuerto nacional y que ahora se cuenta con una terminal especializada.

Adicionalmente, reveló que la EPN ha convenido con la naviera Maersk Line, la colocación de un sistema integrado de refrigeración de 30 esperas para furgones refrigerados. En Puerto Corinto se cuenta con 26 esperas, pero la demanda es el doble.

Puertos en competencia



Según datos de la Comisión Centroamericana de Transporte Marítimo (COCATRAM), en Centroamérica existen 40 puertos de servicio internacional. De estos 17 superan volúmenes mayores a un 1 millón de toneladas por año. Todos ellos compiten por ganar a más clientes.

Para Downing, Cortés es un puerto sumamente eficiente: llegan numerosas naves, la administración está realizando expansiones del puerto y está presente la aduana de Estados Unidos. Entonces los contenedores ya van pre-certificados y el proceso para ingresar la frontera es más ágil, opina.

Sin embargo, la EPN a través de un reciente diagnóstico de tarifas en todos los puertos de Centroamérica, determinó que Nicaragua posee la tarifa más baja, un 30% más barata que los puertos homólogos. Según Silva, esto se debe al pago de servicios portuarios que finalmente incrementan los costos totales.

Un alto costo de oportunidad



De acuerdo a las proyecciones de la EPN, que se basan en estadísticas de hace 15 años, si se emprendiera un puerto de aguas profundas en el Caribe, multipropósito, que preste las condiciones para recibir barcos refrigerados, roll-on roll-of y de carga de contenedores, el país podr’ia ahorrar unos 150 millones de dólares por año.

El flete marítimo también se abarataría porque los buques que vienen a traer productos al Pacífico ya no pasarían por el Canal de Panamá, porque cada buque que llega le toma de 12 a 17 días. El recorrido sería más corto y el flete terrestre sería más barato y seguro.

Por el momento Silva aseguró que la EPN está trabajando para incentivar a los exportadores a que utilicen el Puerto El Rama, porque el servicio que están prestando es eficiente y cumple con las condiciones portuarias de equipo y personal para brindar al cliente un servicio confiable. Comentó por ejemplo que los exportadores están llevando café en pequeña escala a Puerto El Rama, así como productos perecederos y aseguró que están realizando esfuerzos por capturar los 1.000 contenedores de tubérculos que salen de Nueva Guinea y que se encuentra escasamente a 100 kms. de Puerto el Rama. En cambio salen por Puerto Limón, Costa Rica.

Sin embargo, para Downing y su empresa, entrar por el Puerto del Rama genera muchos costos, ya que se requeriría un barco más pequeño y con menos capacidad al que le llevará un mayor tiempo (dos días mínimos) para llegar, atracar, descargar y luego regresar siempre y cuando esté el dragado adecuado. “Es un desvío muy tardado para nosotros”, asegura. A la vez manifiesta que si en Nicaragua existiera un puerto de aguas profundas en el Caribe, seria un gran incentivo, pues su flota en mediodía, atracaría, descargaría y continuaría su ruta.

Además, Downing considera que significaría un ahorro sustancial, debido a que Honduras es menos seguro que Nicaragua. “Nosotros custodiamos la carga en todo su camino a Puerto Cortés, lo que significa un costo adicional para lo exportadores nicaragüenses”.

RECUADRO
Buenas perspectivas


• Según datos del 2007, facilitados por la EPN, el volumen de carga se incrementó en un 20% y la llegada de buques en un 12%; para este año se espera un crecimiento similar de las exportaciones.