24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

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FotoAdelmo Sandino

Entrevista con Florencia Castro-Leal, Economista Jefe del Banco Mundial en Nicaragua

Florencia Castro-Leal, de origen mexicano, especialista en pobreza y con 10 años de experiencia en Nicaragua, brindó sus apreciaciones a El Observador Económico sobre dos preguntas fundamentales: ¿qué tan pobres somos realmente? y ¿por qué seguimos siendo pobres?. Para Castro-Leal no somos tan pobres como hace 10 años pero aun nos falta mucho por recorrer. Además, la especialista nos da pautas sobre la nueva estrategia del Banco Mundial y del Gobierno de Nicaragua en la lucha contra la pobreza y los nuevos mecanismos para medir el éxito de las mismas. Aunque el Banco Mundial y el Gobierno empiezan a tomar rumbos diferentes, su final sigue siendo el mismo: sacar a Nicaragua de la pobreza.

El año pasado, el Gobierno de Nicaragua hizo públicas las estadísticas de pobreza en base a la EMNV 2005. Estas cifras no coinciden con las estadísticas del BM de 46% para pobreza y 15% para extrema pobreza. ¿Cuáles son los fundamentos detrás de estas diferencias?

Si efectivamente el nuevo Gobierno de Nicaragua través del INIDE, recientemente hizo publico sus propios datos de pobreza. La pobreza según el INIDE para 2005 sería del 48% y la extrema pobreza del 17%.

Lo que ocurrió fue que el Gobierno “revisó hacia arriba” el consumo mínimo de calorías sobre la que se construye la línea de pobreza lo que indudablemente incrementa las tasas de pobreza. Ahora el gobierno quiere medir la pobreza por el ingreso y tradicionalmente en el país, durante las Encuestas de Medición del Nivel de Vida (1993; 1998 y 2001), se media la pobreza por el método del consumo.

De esta manera, el Gobierno impulsa enfoques “alternativos” para monitorear la pobreza como es el enfoque del ingreso que a juicio de muchos expertos presenta desventajas respecto al enfoque del consumo.

Para nosotros la comparabilidad es muy importante porque nuestro objetivo es tener un monitoreo continuo y consistente de la pobreza a lo largo del tiempo y saber así, si la pobreza disminuyó o no.
Con los datos del INIDE no se puede saber esto por que están implementando una metodología diferente y por tanto los datos no son comparables.

Independientemente del origen de las estadísticas, seguimos siendo tan pobres como hace diez o más años ¿Cuáles son las razones fundamentales por las que Nicaragua no ha logrado reducir la pobreza?

Nicaragua no es tan pobre como hace diez años. La información que hemos venido analizando de las encuestas del nivel de vida nos indica que ha habido una mejora en las condiciones de vida en Nicaragua.

Hay varias evidencias que usamos, no solo las encuestas de nivel de vida, sino los censos y estudios cualitativos. Incluso el nivel de ingreso que lo mide el Banco Central, el ingreso nacional, se ha incrementado también. Lo que pasa claro es una economía pequeña y es un nivel de ingreso bajo.
Hay evidencias de mejoría en los niveles de vida a través de los indicadores de necesidades básicas durante el periodo 1995-2005, usando ya sea el Censo o la EMNV. Todos los cuatro indicadores han mejorado, como hacinamiento (personas por habitación), acceso a agua, calidad de la vivienda, y niños matriculados en la escuela. Es improbable que estas mejoras hayan ocurrido mientras declinaba el gasto en consumo, lo que sugiere la importancia de la medición de la pobreza de una manera multidimensional y comprensiva.

La pobreza es siempre una cuestión relativa. Si has mejorado tu nivel de vida pero tus expectativas a futuro no son buenas tu respuesta será que no estás en mejores condiciones que en el pasado.
Hemos hecho un estudio no cuantitativo que se llama “Voces de Nicaragua”. Es un trabajo muy interesante por que se hacen grupos de discusión de jóvenes y líderes de la comunidad. Las respuestas varían de acuerdo de la zona. Existen zonas donde hay personas que han expresado que sus niveles de vida han mejorado producto de los recursos que reciben de familiares que han migrado. Pero si se trata de áreas que han sido afectadas por un desastre natural reciente, entonces aun cuando hayan recibido programas compensatorios del gobierno sienten que su nivel de vida no se ha incrementado.

La pobreza ha disminuido de la mitad de la población en 1993 al 46% en 2005. No es mucho, pero es estadísticamente significativo. Aunque se puede seguir diciendo que la mitad de la población en Nicaragua es pobre. Pero la pobreza extrema se ha disminuido aún más. Ha pasado del 20% al 15%.
Este es un hallazgo más importante que otro. La pobreza extrema nos dice de personas que ni siquiera pueden cumplir sus requisitos alimenticios básicos. La línea de pobreza extrema se define, en términos monetarios, como la cantidad con la que un individuo puede compra el requisito mínimo calórico. Pero si este individuo dedicara todos sus recursos a comprar comida entonces éste sería su nivel de vida. Pero en realidad la gente en pobreza extrema tienen consumo de alimentos menores a los requisitos mínimos, indicando que están en estado de desnutrición.

La brecha de la pobreza ha disminuido sustancialmente y lo ha hecho mayormente en áreas rurales. Esto significa que ahora los pobres extremos se están acercando más a la línea de pobreza, el nivel de ingreso se ha incrementado pero no lo suficiente para poder saltar la línea de pobreza, siendo clasificados como pobres.

Ahora, tomando en cuenta estos resultados, el incremento de los precios de los alimentos significan una enorme oportunidad para Nicaragua. Ojala que se concreticen los apoyos al sector agrícolas con programas de semillas y de apoyos de insumos agrícolas para que Nicaragua pueda exportar a otros países.

20% de la población rural en Nicaragua son productores netos. 1 de cada 5 es un productor neto y la mayoría está en pobreza. En áreas rurales la pobreza es de 2/3. Entonces esta situación los puede beneficiar enormemente; de hecho esto se llama los términos del intercambio del campo ciudad. Por primera vez en muchísimos años estos están a favor del campo. Claro, no todos pierden, hay ganadores como perdedores. Los ganadores son los que producen alimentos.

Entonces dadas las buenas expectativas a futuro podemos decir que Nicaragua no es tan pobre como hace diez años.

Pero, ¿entonces por qué Nicaragua no ha logrado reducir la pobreza?

El subdesarrollo es una condición que es difícil superar. Es como un niño desnutrido. Necesita una serie de factores para poder llegar a un nivel de nutrición adecuada. Digamos que Estados Unidos ha estado creciendo al 3% pero su nivel per cápita es de 20,000 dólares. Entonces la multiplicación de estos factores da 600 dólares. Eso crece el nivel de vida de los estadounidenses por año. Ahora si Nicaragua crece al 5% y realizamos la misma aritmética, significa que los nicaragüenses incrementan sus ingresos en 50 dólares por año. Entonces la brecha se incrementa. Esos son los resultados y lecciones que nos da el comparar a Nicaragua con otros países.

Incluso puede ser que Estados Unidos estuviera en recesión y que creciera solo en 2%. Pero sus ingresos se incrementarían en 400 dólares. Aun serian 8 veces superior al de Nicaragua. Otro ejemplo. China ha estado creciendo al 10% anual en los últimos 15 años. En 10 años han multiplicado sus ingresos y han disminuido su pobreza tremendamente. Entonces por eso también la pobreza en términos relativos con otros países centroamericanos.

Como especialista en pobreza y que he trabajado en Nicaragua desde hace más de 10 años, puede decir que existen dos factores fundamentales que impiden que Nicaragua salga de la pobreza. La educación. Los niveles educativos son muy bajos. En el campo hay un promedio de 2 a 3 años. En la ciudad es de 5 años. No se llega a terminar la primaria. Son muchos los factores que se asocian con la baja educación.
La educación para las mujeres puede cambiar un país pobre. Empiezan a tener hijos más tarde y eso para su salud es fundamental. Una adolescente que tiene hijos deja de estudiar y por lo tanto tiene menores posibilidades de tener menores ingresos.

Cuando se observa los resultados de las estadísticas de demografía y salud hay un dato interesante. Las mujeres adolescentes, que tiene generalmente una educación básica, tienden ha tener más hijos y de manera seguida, entonces la salud de la mujer que representan el 51% de la población nicaragüense se ve disminuida. Nuevamente la falta de educación está presente en esta problemática, con la incapacidad que sus hijos adquieran educación futura. Hijos de mujeres universitarias muy probablemente serán, en el futuro, universitarios también. Hijos de mujeres analfabetas muy probablemente serán analfabetos. Entonces en esas condiciones se esta condenando a la pobreza.
Definitivamente el sector educación necesita más recursos. Hay varios esfuerzos, como la capacitación de maestros, merienda escolar que es un gran incentivo para que los niños acudan al colegio. Pero los recursos son escasos. No se ha invertido en la capacitación a los maestros. Las políticas se han limitado a aumentarles el salario. Se tiene que invertir parte de los recursos para capacitarlos.

El otro talón de Aquiles es la inversión. Como extranjera y lo que he escuchado de la cooperación es que este país tiene tanto potencial. Pero si no se invierte no se puede obtener la rentabilidad necesaria. La institucionalidad y la gobernabilidad son muy volátiles. Un inversionista ante esto invierte en otros países con mejores niveles de institucionalidad y mejor clima de negocios. La institucionalidad la debemos entender desde la seguridad jurídica hasta el gobierno y el sector público como facilitadores. Pero en Nicaragua esta situación es invertida.

El clima de inversiones se ha desgastado y esto lo vemos con mucha preocupación. El crecimiento económico esta directamente vinculado a la inversión entonces se debe de atraer inversión. Para incrementar al empleo. En el estudio de “Voces de Nicaragua” la gente demanda mayor empleo, el cual es casi un derecho humano. La gente abarrota las embajadas pidiendo permiso para ir a trabajar. El ingreso que ha recibido Nicaragua en los últimos años ha sido gracias a la migración, lamentablemente esta tiene consecuencias sociales graves. Se desarticulan las familias, a veces los migrantes no regresan, y en los hogares se quedan los niños y ancianos. Y las remesas no se invierten solo se consumen.

El Gobierno de Nicaragua, recientemente hizo público su propio Plan Nacional de Desarrollo, ¿en qué se basa este Plan y en qué se diferencia de los anteriores Planes de Gobiernos? ¿Cómo planea el gobierno echar andar este proyecto? ¿Cuenta con el respaldo técnico del Banco Mundial y de la comunidad donante?

Creemos que primeramente el PNDH tiene que ser consultado y en segundo lugar es necesario aterrizar más el plan: ¿cuál es el presupuesto destinado a cada una de las nuevas acciones que se proponen? Porque en el plan se establece en términos generales cual serán las políticas que se les dará continuidad (respecto al plan anterior) unas de las cuales ya están plasmadas en el programa económico y financiero que se firmó y que apoya el FMI, la parte macroeconómica.

De las nuevas políticas algunas de ellas ya están en marcha. Por ejemplo algunas de ellas son el programa Hambre Cero, Usura Cero, el nuevo banco de fomento, gratuidad de los servicios públicos y otros.

¿Ha respaldado el Banco Mundial la realización de este plan?

El Banco Mundial no ha realizado un respaldo técnico en cuanto a asesoría para elaborar el plan porque no hemos tenido acceso a una versión anterior. Pero nosotros tenemos nuestra estrategia de país que se presentó el año pasado, en donde se tienen planteados proyectos de agua, transporte y de competitividad y asistencia técnica para el sector publico. De hecho eso responde a la petición del gobierno. Desde mi punto de vista el gobierno ha elegido bien en pedirle al banco que se concentre en estas áreas por que el Banco Mundial ha tenido una ventaja comparativa respecto a otros cooperantes.

Nuestro plan contempla programados recursos por aproximadamente unos 40 ó 50 millones de dólares por año. En cuanto a competitividad, se trata de seguir apoyando aéreas que antes se le llamaban cadenas productivas, clúster, y que ahora se le llaman polos de desarrollo. Se trata de que el MIFIC tenga mayor liderazgo y de desarrollo de proyectos específicos como incentivos a la producción.

En un medio de comunicación usted aseguró que el BM va a continuar con sus estudios de pobreza en el país. ¿En qué se basarán los nuevos estudios? ¿Existen proyectos para realizar una nueva medición de la pobreza? De ser el caso, ¿se continuará con el formato LSMS de las MECOVI anteriores o con la metodología gubernamental?

En nuestra estrategia de país tenemos contemplado seguir el estudio de pobreza. Probablemente estaremos dando a conocer nuevas cifras de pobreza en el 2009. Siempre nos reservamos la posibilidad de poder continuar utilizando metodologías que han sido probadas por muchos países y que tienen en respaldo técnico de la comunidad científica de economistas (best practice). En el sitio web del Banco Mundial se tienen los poverty assesment que realizamos en todos los países con los que el banco tiene acuerdos. Se hacen encuestas de medición de vida. Tenemos todo un equipo especializado.

Ahora el gobierno quiere medir la pobreza por el ingreso. Pero son diferentes perspectivas. Esta metodología la tiene que complementar con otros estudios. Fue un premio Nobel de economía que determinó que es el consumo es lo que más se ajusta al bienestar.

El Banco Mundial puede que apoye la recolección de la información. El INIDE dice que si tienen recursos van a realizar la recolección. Pero el Banco Mundial está revisando el marco legal del INIDE para decidir si vamos a trabajar con el Gobierno. Las cifras siempre son fundamentales. En Nicaragua hay una cantidad enorme de estadísticas recolectadas pero no ha habido una estrategia que permita una recolección apropiada y priorizada de las estadísticas.