24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoAlvaro Ríos Roca*

Es muy importante resaltar ciertos aspectos de la reciente reunión de Presidentes de Suramérica, tendiente a consolidar UNASUR. En una coyuntura ideológica, política y económica bastante complicada y con varios roces entre los países de Suramérica, seguir impulsando esta iniciativa es muestra de madurez de los gobiernos y voluntad política integradora.

Muchos aducirán que lo que se acordó son sólo generalidades o banalidades, pero no tratar de impulsar y avanzar en un bloque integrador suramericano, con visión de largo plazo, seria mucho más criticable aún.

En materia energética, creo que no es el momento más adecuado, propicio ni oportuno. Sinceramente, cada país anda en un sálvese quien pueda, en busca de seguridad de abastecimiento energético y mirando la forma de cómo paliar individualmente los altos precios de la energía.

Lo que viene aconteciendo en materia de gas natural, es una muestra de la desconfianza y las divergencias que existen entre los países, situación que está llevando a que se postergue el desarrollo de la infraestructura de transporte de gas, y más bien se opte por el mundialmente apetecido gas natural licuado (LNG). Estamos siendo participes de cómo todo el contorno continental de Suramérica, se está llenando de plantas de regasificacion y licuefacción, para recibir gas natural de ultramar y enviar gas afuera de la región.

Debe quedar claro que esta situación no beneficia económicamente en nada a los países de Suramérica, y más bien tiene radiantes de felicidad a constructores internacionales y astilleros del mundo, para la dotación de estas plantas y de barcos metaneros respectivamente. Un gran fiasco económico a todo nivel en virtud del elevado costo por la ida y venida del gas, en vez de optar por formas de más bajos costos de transporte a través de gasoductos. Así están las cosas y en materia eléctrica la situación no es muy diferente y las interconexiones y proyectos eléctricos son mas bien de carácter emergencia y de autoabastecimiento, y no acciones regionales planificadas, tendientes a una integración energética.

Hemos redundado en muchas oportunidades que una verdadera integración energética, “es el desarrollo de políticas energéticas comunes, la unión de mercados energéticos relevantes, el libre tránsito de los mismos y el desarrollo de marcos legales aplicables, tal cual Suramérica fuera una sola nación, de manera que se generen las inversiones óptimas, económicas y oportunas”. UNASUR anda muy apartado de este principio o concepto y creo que tratar de proponer avances en la temática energética, resultará en un boomerang en el corto y mediano plazo.

Hay muchas otras áreas donde políticas comunes son mucho más fáciles de consensuar, implementar o impulsar, incluso sobre lo ya avanzado y que irían allanando el camino para futura integración económica y energética en el muy largo plazo. Una de ellas es sin duda la integración migratoria.

Diez años atrás era probablemente impensable que un ciudadano boliviano, como el que escribe esta presente entrega, portando únicamente su cédula de identidad, podría ingresar a una gran parte de los países de Suramérica. Esta es un área donde se puede avanzar aún más para lograr una fluida y mucho más dinámica movilidad de los habitantes de la región.

Hablamos de una simple cédula de identidad, sin tener que pasar por utilizar los tediosos y costosos pasaportes y mucho peor, el tener que recurrir a la obtención de visas para transitar entre países vecinos. ¿Será posible instar a las Cancillerías de los países de Sur América para trabajar en una determinación vinculante para que todos los ciudadanos podamos circular en los países portando únicamente una cédula de identidad?. Si esto se logra y se mantiene por un tiempo, ¿no seria lógico y necesario el pensar en establecer un solo sistema de identificación regional para todos los ciudadanos de la América del Sur?

Hace mucho que los europeos se han dado cuenta que poniendo obstáculos y barreras al tema migratorio, solo se consigue frenar el desarrollo.

* Ex Secretario Ejecutivo de OLADE y ex Ministro de Hidrocarburos de Bolivia.