24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoNatalia Michell


La pequeñez de su territorio y escases de recursos hacen de Japón un país dependiente de materias primas como café, carne, tabaco y productos marinos que países como Nicaragua le pueden suministrar. Por ello, lo más importante para Japón es mantener lazos pacíficos y disminuir las asimetrías entre los países, intentando trabajar bajo esquemas particulares de cooperación.

La cooperación japonesa inició en Nicaragua en los años noventa con la llegada de voluntarios japoneses, y posteriormente se empezó a trabajar proyectos más amplios de cooperación técnica. La institución encargada de ejecutar esta ayuda es la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).

Según el Presupuesto General de la Repúblicas, los recursos provenientes de la cooperación japonesa ascendieron a US$23.9 millones en el año 2007, US$57 mil más que en el 2006. Todos los recursos vienen en forma de donaciones, sin embargo, Kiyofumi Nakauchi, representante de JICA en Nicaragua, comenta que en un futuro se espera implementar recursos en forma de préstamos, a través de una alianza con el Banco de Cooperación Internacional de Japón.

Nakauchi explica que actualmente no es prudente que Nicaragua reciba cooperación en forma de préstamos por dos razones: una de ellas es que Japón condonó a Nicaragua, mediante la iniciativa HIPC, un préstamo por US$130 millones desembolsado en 1994 para el programa de estabilización económica. Otra razón es que Nicaragua debe mejorar sus indicadores macroeconómicos, que demuestren más fortaleza en su capacidad de pago como país.

En nuestro país, JICA ha trabajado seis áreas primordiales: desarrollo rural, salud, educación, mitigación de desastres, transporte e infraestructura y; gobernabilidad. Nakauchi refiere que se enfocaron en esas áreas, luego que cinco años atrás, lograran alinear y armonizar prioridades con el resto de cooperantes.

Asimismo, JICA trabaja por medio de dos modalidades: la cooperación técnica y la cooperación financiera no reembolsable. La primera modalidad, donde JICA posee mayor experiencia, consiste en proyectos de 3 a 5 años que ofrecen ayuda en la planificación, ejecución y evaluación del proyecto, proveyendo de herramientas técnicas en capital humano y equipos para su realización.

La segunda modalidad consiste en proyectos concentrados en bienes tangibles como infraestructura económica y envío de equipo y maquinaria. Durante el periodo 2005-2007, Japón ha destinado US$20 millones para la construcción y mejoramiento de escuelas, US$11 millones para construcción de hospitales y; US$5.5 millones para construcción de puentes y caminos.

Para JICA la capacitación e intercambio de experiencias es primordial en el proceso de cooperación, razón por la que sus proyectos incluyen el envío de expertos y voluntarios japoneses y el otorgamiento de becas a nicaragüenses, para que realicen sus estudios superiores en Japón.

Asimismo, Nakauchi enfatiza que seleccionan las mejores ideas de proyectos de todas las solicitudes que JICA recibe de las instituciones del Estado, y luego de ser aprobadas, trabajan en conjunto con la contraparte nicaragüense para asesorarlos en la construcción del presupuesto y su ejecución.