24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoPatricia Obregón

Managua en nahuatl significa "donde hay una extensión de agua” en clara alusión al Lago Xolotlán. Se dice que el cronísta español Fernández de Oviedo, en los tiempos precolombinos la describía como una plaza indígena de gran hermosura, que se "estiraba"-extendía- "como una soga luenga" a lo largo de la costa del lago Xolotlán, hasta Tipitapa. Se proclamó villa en 1811 y subió al rango de ciudad en 1846.

La vista del Lago Xolotán con la majestuosidad del Volcán Momotombo en su costa este, es impresionante para quienes deciden recorrer los vestigios de lo que se pretendió fuera el centro turístico de Managua, proyecto malogrado desde 1926, al tomarse la fatal decisión de que el Lago recibiera las aguas servidas de Managua.

Una población hoy cercana al millón y medio de personas, se estima que genera cerca de 120,000 metros cúbicos por día de aguas negras, que continúan impactando el Xolotlán a través de 17 descargas directas, más el aporte de unas 120 industrias, especialmente maquilas, que descargan sus residuos líquidos con insuficiente tratamiento. Para rematar, se suman los desechos líquidos y sólidos que llegan desde la red de cauces de la capital.

Un sueño realizable



Afortunadamente esta situación de deterioro y degradación ambiental del Lago de Managua cambiará drásticamente, al entrar en funcionamiento la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, inaugurada en febrero de este año y considerada la más moderna de Centroamérica.

La Embajadora de la República Federal de Alemania, Betina Kern, entregó oficialmente el proyecto y puntualizó que la obra tiene un valor de US$50 millones, de los cuales su país aportó US$44 millones.

"Estamos cumpliendo con un área prioritaria en nuestra cooperación con Nicaragua, como es el tema ambiental", dijo la diplomática, quien además recordó que la construcción de la planta comenzó en 1996, pero el avance de la obra sufrió atrasos de dos años al inundarse los sitios de tratamiento por culpa del huracán "Mitch" en 1998.

De acuerdo con el informe del responsable de la coordinación de proyectos de la cooperación alemana, Marvin Chamorro, la planta tiene capacidad para procesar (filtrar) diariamente 120,000 metros cúbicos de aguas servidas.

Chamorro informó que el proyecto de tratamiento de las aguas servidas de la capital forma parte de un programa mayor denominado "Manejo de la Cuenca del Lago de Managua", cuyo valor se estima en US$83 millones, de los cuales US$30 millones los aporta el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), US$12 millones el Fondo Nórdico de Desarrollo y; ENACAL, con un aporte de US$8 millones.

Este Programa incluye: la rehabilitación y ampliación del sistema de alcantarillado sanitario; el saneamiento ambiental de la ribera del Lago; un plan de monitoreo y evaluación ambiental, y el pre-tratamiento de aguas negras industriales

Aparte de la construcción de la Planta de Tratamiento, la cooperación alemana incluye un contrato de gestión con un operador privado por cinco años, período que permitirá a los trabajadores de la planta apropiarse del manejo y funcionamiento de la misma. Igualmente se construyen seis naves de secado solar, que no estaban contempladas en el concepto original de construcción de la planta.

Aunque tomarse un baño en las aguas del Lago de Managua aún no es posible, gracias a estos primeros pasos, en un futuro no muy lejano se podrá disfrutar a plenitud del pontencial turístico y ambiental del Xolotlán.

El lago de Managua tiene una superficie de 1,016 kilómetros cuadrados y, junto al Gran Lago de Nicaragua se ubica entre los mayores reservorios de agua del continente, además del enorme potencial turístico.