24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoAdelmo Sandino

Hay dos noticias buenas y una mala. Las buenas noticias son: 1) De los residuos de café se puede extraer biocombustible, 2) De esos mismos residudos, se produce biogás que se utiliza para cocinar y así, evitar la deforestación. ¿La mala noticia?. Que la producción cafetalera nicaragüense es tan baja que no permitiría explorar la primera opción, sino sólo a nivel artesanal.

La publicación de un reciente estudio, en el que se propone la producción de biodiesel a partir de la extracción de aceite en los residuos resultantes de la preparación del café, concluye que dicha extracción puede realizarse a bajo costo y es competitiva en comparación con otros tipos de procesos posibles, como la producción de aceite de palma y de soya. El estudio a cargo de investigadores de la Universidad de Nevada (EE.UU.).

Según el estudio, la aplicación del proceso seria ideal para países productores de café, en donde cada año son descartados y enviados a vertederos cientos de toneladas de granos. Procesar estos granos, así como los residuos del café, para generar aceite y convertirlo posteriormente en biodiesel para su uso en automóviles y otros, sería una buena estrategia económica.

Pero (siempre hay un pero), el especialista del IICA Nicaragua en Biocombustibles, Ing. Roberto Rondón, considera que en Nicaragua no existe la capacidad para generar grandes cantidades de desechos de café y a partir de éstos biodiesel, debido a que el consumo interno es muy bajo y además se necesitarían realizar grandes inversiones en maquinaria y equipo, tales como las que a nivel internacional utiliza la cadena de café Starbucks.
Sin embargo, la opción más viable es de forma artesanal, en pequeños volúmenes, pero habría que valuar su rentabilidad, sostiene el especialista.

Biogás, otra historia



En cambio la generación de biogás es una tecnología que según Rondón se practica desde hace tiempo. El biogás (gas metano) es un sustituyo del gas propano y butano que es utilizado para cocinar y para genera luz en los hogares rurales. De generalizarse su producción, especialmente en el área rural, vendría a reducir significativamente el daño que se le está ocasionando a los bosques, para produir leña.

Existen ejemplos exitosos en generación de biogás en muchas fincas en el norte del país. Una de ellas es La Finca Las Amonias, en el Hotel Selva Negra. El proceso, según Rondón, consiste en utilizar el agua miel que se extrae del proceso de beneficiado húmedo del café, el cual en lugar de verterlo al rio, provocando la muerte de peces y contaminando el agua, se recolecta y es enviada a un biodigestor sellado, produciéndose gas de forma natural, el que se utiliza para cocinar.

Actualmente esta tecnología está más al alcance de los productores, debido a que hace sólo 20 años atrás, los biodigestores eran unos sistemas muy costosos por sus materiales de construcción. Pero, los chinos inventaron un sistema que se usa en Nicaragua y que consiste en especies de bolsas plásticas, donde se introduce el agua miel y en poco tiempo produce biogás.

En principio toda finca que produce café y que tiene un beneficio húmedo puede producir biogás, de acuerdo con el especialista. Hay muchas fincas en la zona cafetalera que realizan este proceso, es algo que está en aumento. Fácilmente 20% ó 30% de las fincas ya deben de tener sus biodigestores. Es la única manera para no contaminar el rio. El residuo que sobra es agua liquida y abono orgánico que puede ser reutilizado.

En Nicaragua se producen anualmente cerca de dos millones de quintales de café. De acuerdo a las estadísticas de la Organización Internacional del Café, Nicaragua se ubica en el decimo cuarto lugar en producción del rojito de una de lista de 50 países.

Según el último Censo Nacional Agropecuario -CENAGRO III-- existen unas 43 mil fincas que cultivan un área de 186 mil manzanas de café. Esto representa el 26% de las fincas en Nicaragua y el 15% del área total cultivada en el país respectivamente.

El IICA se encuentra supervisando el Proyecto de Rehabilitación de la Caficultura en Nicaragua, un proyecto financiado por el Fondo Común de Productos Básicos y la Organización internacional del Café y; el ejecutor es el Ministerio de Fomento Industria y Comercio (MIFIC), para la construcción de 1,500 beneficios húmedos que sean ambientalmente sostenibles. Al momento se han construido 200 en las localidades de Matagalpa, Jinotega y Nueva Segovia.