24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoAdelmo Sandino

Entrevista con el Dr.Jeffry A. Frieden, profesor de la Universidad de Harvard

El Observador Económico conversó en una entrevista extensa sobre el contexto mundial con el profesor Jeffry A. Frieden, Doctor en Economía, quien actualmente enseña política internacional de las relaciones monetarias y financieras en el departamento de Gobierno de la Universidad de Harvard.

El Profesor Frieden llegó al país por invitación de USAID y el proyecto ProCafta y durante su estadía brindó una conferencia magistral sobre el Presente y Futuro del Tratado CAFTA-DR, a la que asistieron como invitados especiales importantes figuras del gobierno, del sector privado y de la cooperación. Además, sostuvo encuentros con algunos medios de comunicación, entre éstos, El Observador Económico

Doctor Frieden, el plan de estímulo económico que presentó en febrero pasado el gobierno de Estados Unidos de América por un monto de hasta 787 billones de dólares, incluía una clausula “Compre Estadounidense” (“Buy American”) que inmediatamente provocó una reacción critica de países como Brasil y China. ¿Se viene una ola proteccionista en el mundo?

Yo creo que siempre en una situación como la actual existe la amenaza proteccionista. ¿Y esto por qué? Cada país tiene condiciones difíciles y presiones políticas fuertísimas para enfrentar la crisis. Esas presiones son fundamentalmente nacionales, no vienen del exterior. La prioridad de cualquier gobierno responsable es responder a las reivindicaciones de su pueblo.

Ahora bien, el problema es que aunque se entiendan los incentivos de responder a las presiones políticas domésticas, hay siempre, especialmente en crisis globales como esta, la posibilidad de que una respuesta nacionalista imponga costos o haga daño a los vecinos, o como le llamaron en la década de los años 30 “Beggar thy neighbour” (política de empobrecer al vecino). En esa época hubo políticas cambiarias o monetarias, comerciales, financieras y fiscales que dañaron al vecino.

Lo que se ha visto durante las discusiones del plan de estímulo fiscal en Estados Unidos es que los contribuyentes norteamericanos no deseaban que los gastos se dirigieran a estimular la economía francesa, alemana, la canadiense, mexicana o nicaragüense, por ejemplo; las demandas apuntaban a que los gastos del gobierno norteamericano fueran a estimular la economía nacional, que es un planteamiento comprensible, en el sentido que los esfuerzos gubernamentales de gastos pueden inducir a otras economías a no actuar con sus propios planes, es decir a aumentar impuestos y gastos, por el simple hecho que ya Estados Unidos lo estaría haciendo estimulando esas economías.

Los gobernantes norteamericanos manifestaron su rabia contra países que pensaron que no estaban haciendo lo suficiente para estimular sus propias economías. Por ejemplo, Alemania es un país que depende del mercado externo y con el estimulo norteamericano se esperaba que las exportaciones alemanas iba a aumentar, lo que daba paso a que los gobernantes alemanes no presentaran un plan de estimulo del tamaño de Estados Unidos, debido a que nosotros ya lo estábamos haciendo. Esto provoco una cierta ira en Estados Unidos por cuanto el esfuerzo fiscal (plan de estimulo económico) iba a ser aprovechado por otros países.

Sin embargo, Estados Unidos no escapa de sus compromisos multilaterales…

Por un lado se entienden los incentivos sociales, políticos y económicos que los gobiernos aplican en beneficio de su pueblo y su economía. Por otro lado, los daños que pueden causar políticas nacionalistas son enormes. En los años 30 vimos una espiral para bajo de políticas puramente nacionales, orientadas hacia el interior, que dañaron a los vecinos y que llevan a una especie de guerras comerciales, guerras cambiarias, guerras financieras, guerras fiscales, un colapso completo de la cooperación internacional. Afortunadamente todavía no vemos actualmente ese tipo de problemas.

Pero mi temor, y la de muchos economistas, es que clausulas como la plasmada en el plan de estimulo norteamericano puedan causar una reacciones de otros países, reacciones proteccionista que después se multipliquen.

En este caso, la administración misma dijo, contrariamente con la postura del congreso, que entendía que la clausura era inconsistente con los compromisos del país frente a las instituciones internacionales y una serie de tratados (inclusive CAFTA-DR), y logró que el congreso incluyera una frase que establece que la administración presidente puede ignorar esa parte de la legislación en caso de necesidad nacional. Se entendió por tanto que la administración no va a usar la clausura “Compre Estadounidense”.

Lo que hay que reconocer es que cualquier país está sujeto a importantes presiones políticas para responder a la crisis y muchas las respuestas son políticas que le hacen daño al vecino, aunque también muchas de ellas no son intencionales.

Yo creo que, el problema principal no es tanto incentivar a las empresas internas, es comprensible, sino mas bien una coordinación de esas políticas a nivel internacional para evitar que se genera una respuesta conflictiva entre países.

Por ejemplo, muchos países exportadores, por motivos que se entienden, manejan sus tipos de cambio para efectuar una devaluación. Y esa es una política típica en tiempos de crisis. Durante una crisis, un país especialmente como la China que depende mucho de sus exportaciones para crecer, debe de devaluar su moneda para estimular su producción nacional. Pero el problema es que si el gobierno chino devalúa su moneda generaría aun más presión sobre los productores norteamericanos que ya enfrentan mucha concurrencia de la china y aumentan las presiones proteccionistas en Estados Unidos.

Según ha expresado en reiteradas ocasiones lo que llevo en realidad a la Gran Depresión de los años 30 fue la falta de cooperación internacional. En unos días se llevará acabo en el Reino Unido la cumbre del G-20 ¿Qué puede esperar el Mundo de esta reunión?

Hasta la fecha se ha hablado mucho de cooperación, pero se ha hecho casi nada. Lo que tenemos es una situación en donde los gobiernos aparentemente están consientes de la necesidad de una respuesta coordinada, cooperativa a la crisis. Pero en la acción no se ve casi nada. Incluso a nivel de la Unión Europea, donde sus países guardan una serie de políticas comunes, como la creación del banco central europeo, lo que se observa hasta la fecha es casi totalmente respuestas nacionales.

Yo creo que para enfrentar de manera efectiva la crisis, se necesita una cooperación mucho más coordinada en acciones más que en discursos y retórica. ¿Que tipo de acciones se pudieran hacer?

Primero, una coordinación de los estímulos fiscales, especialmente de los países europeos, norteamericanos y Japón. Después de casi un año de crisis hasta la fecha todas las respuestas fiscales han sido puramente domésticas; no ha habido ninguna tentativa de coordinar los estímulos fiscales. Este es un problema, porque se sabe que si un país maneja un estimulo fiscal y el vecino no lo hace lo que acontece es un incremento de las exportaciones del país que no hizo el estimulo en detrimento del país que si lo hizo al incrementar sus importaciones.

Segundo, una coordinación en el campo monetario y cambiario. Hemos visto que, de manera sorprendente para muchos, en los últimos meses el dólar ha aumentado considerablemente. De cierta forma no es una buena noticia. Una manera de responder a este tipo de crisis es la estabilidad cambiaria.

El dólar fuerte es problemático para Estados Unidos porque significa que es un desestimulo para las exportaciones en un momento en que la producción nacional se encuentra en una baja continua y profunda. Entonces se necesita restablecer una estabilidad cambiaria que ya no existe.

¿Existen algunos antecedentes de coordinación de políticas internacionales de tales magnitudes?

Si efectivamente existen antecedentes. Uno muy poco conocido es de los años 30. La Gran Depresión inicio en el 29 y se extendió por 5 años. Ya en el 34 ó 35 la situación estaba empezando a mejorar y el mundo industrial se estaba dividiendo en dos partes. Por un lado, los países que habían optado por la autarquía, entendido como la autosuficiencia como los países bajistas, nazistas y la Unión Soviética. Por otro lado, había países que habían optado por una línea democrática más abierta. De tal manera que había en el 34 una serie de iniciativas en el campo comercial y monetario para restablecer una cooperación entre los países democráticos.

En el 36 hubo un acuerdo tripartita entre Estados Unidos, Reino Unido y Francia para estabilizar sus monedas, estableciendo un fondo de intervención común para mantener una estabilidad monetaria y cambiara. En pocos meses se integraron Holanda, Bélgica y eventualmente países escandinavos. De manera que del 36 y comienzos de la Segunda Guerra Mundial había un acuerdo para mantener la estabilidad cambiaria.

Mucha gente ve en este acuerdo los cimientos del sistema de Breetton Woods, porque fueron estos mismos países los que establecieron el sistema entre el 43 y 44 que mantuvo un sistema de tipos de cambios fijos estables. El punto es que durante el periodo más grave de la economía internacional hubo un acuerdo monetario cambiario que resultó exitoso.

Segundo antecedente fue el mismo Breetton Woods, también en un periodo muy difícil, después de la Segunda Guerra Mundial y de los años 60 cuando muchos países presentaron problemas monetarios y fiscales.

Y un tercer antecedentes lo encontramos en la experiencia europea de los años 80, antes del nacimiento del Euro, con el establecimiento del sistema monetario europeo especialmente en un periodo en el que Europa enfrentó elevados niveles de desempleo y en algunos países altas tasas de inflación.
Luego del colapso del Breetton Woods los europeos resolvieron que no querían sufrir otra vez de la inestabilidad cambiaria porque era muy alto el costo que pagaban en una zona donde prevalecían los lazos comerciales y financieros muy estrechos.

De estas experiencias creo que la lección es que ahora hay una alta sensibilidad ante los costos de una inestabilidad cambiaria. Lo más probable es que surja un acuerdo cooperativo para estabilizar los tipos de cambio para evitar una profundización de la crisis.

Doctor Frieden hace ya unos años el profesor Jagdish Bhagwati también de la Universidad de Columbia, propuso al mundo que los procesos de integración vía acuerdos preferenciales bilaterales como los Tratados de Libre Comercio, generaban distorsiones comerciales importantes en el comercio internacional y contradecían el principio de liberalización económica que propone el esquema multilateralista que persigue la OMC. ¿Que esquema es más eficiente?

Yo entiendo el punto de vista del profesor Bhagwati que dice que lo mejor seria una acuerdo multilateral, global, de todos los países del mundo, para incentivar las negociaciones sobre la liberalización del comercio internacional y él ve en el minilateralismo, el regionalismo comercial (de tratados preferenciales, discriminatorios), como se le llama, una oposición al multilateralismo que propone la OMC.

Pero yo no lo veo así. Hay un artículo famoso de Robert Lawrence de Harvard que se hace la pregunta que si esos tratados de libre comercio (tratados preferenciales) como NAFTA, CAFTA, etc. son bloques de construcción o son bloqueos a la construcción. El otro punto de vista próximo al mío es que es muy difícil retomar las negociaciones de la OMC, especialmente en este periodo de crisis. Es mucho mas fácil manejar acuerdos entre uno, dos o varios países regionales o extra regionales. Veo estos acuerdos como un paso adelante que ayuda a una la liberalización comercial mas generalizada.

Los japoneses cuando se estaba negociando NAFTA, estaban muy encontra porque se concentraron en las distorsiones que creaba NAFTA para ellos, y tenían razón. Por que de cierta forma había distorsiones que se introdujeron entre el comercio Japón-México, Japón-Estados Unidos, especialmente con las normas de origen. Pero lo que no veían los japoneses es que la fuerza promotora que impulsaban los tratados de libre comercio en Washington no eran fuerzas proteccionistas sino que querían el libre comercio.

Los japoneses lo veían desde un punto de vista totalmente técnico pero desde el punto de vista de economía política, los que no apoyaban a NAFTA eran los del bando proteccionista y los que apoyaban el tratado eran los que querían usarlo como una futura liberalización.

Lo que yo veo es que estos tratados regionales son la continuación de un proceso largo, difícil, políticamente complejo, de liberalización comercial y financiera. Los veo como un eventual acuerdo multilateral.

¿Se estancaran estos acuerdos como producto de la crisis?

Yo veo un cierto impulso para acuerdos bilaterales para enfrentar la crisis. Los europeos de forma muy lentamente están más o mensos diseñando una respuesta regional que no veo en otras partes del mundo. Eventualmente esto se va a generalizar, primero porque es necesario; segundo porque es mas fácil que diseñar una respuesta mundial.

Los países de Centroamérica, por ejemplo, no tienen posibilidades de influenciar a la OMC, ni al FMI, ni tienen al respuesta mundial a la crisis, pero si tienen la posibilidad de diseñar una respuesta regional que puede incluir el estimulo de las exportaciones, una diferenciación del comercio regional que pudiera ser incluso con otros bloques comerciales.

Finalmente Doctor Frieden, ¿tienen algún papel que jugar las pequeñas economías en esta crisis?

A diferencia de los países grandes, los países pequeños no tienen por qué preocuparse de los efectos de sus políticas en el mundo. En cambio países como Estados Unidos no pueden actuar si intentar internalizar los efectos de sus políticas en el mundo, pero un país pequeño no tiene este tipo de problemas.

Yo creo que la responsabilidad principal de los países pequeños es que deben de intentar diseñar una respuesta efectiva nacional o regional a la crisis. Desconozco la situación local (Nicaragua-Centroamérica), pero en general, en periodos como este, se dan oportunidades para estrechar lazos comerciales, financieros y políticos en la región.

La crisis pude dar oportunidades para países como Nicaragua de explorar nuevas e interesantes oportunidades regionales que se ignoraban. Hasta hace un año atrás, todo el esfuerzo económico del país y de Centroamérica se enfocaba en el mercado norteamericano, pero ya éste no es tan atractivo como antes, aunque esto no quiera decir que no sigua siendo el mercado más importante del mundo, pero ahora tienen mucho peso los mismos mercados regionales.