24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoAdelmo Sandino

Mientras el mundo político y académico debate cómo salir de la recesión, y las grandes empresas experimentan escenarios difíciles y masivos despidos, los empresarios de la pequeña y mediana empresa ajustan sus presupuestos y sus planes de producción, a la vez que hacen cambios en sus estrategias de comercialización. Miles de empleos dependen del sostenimiento de estas pequeñas unidades empresariales.

¿Preparadas para enfrentar la crisis?



De acuerdo con Álvaro Porta, Decano de la Facultad de Ciencias Administrativas y Económicas de la Universidad Americana (UAM), desde inicios del 2009 las empresas al hacer sus planes anuales fueron precavidas, proyectando menos ingresos y sobre todo menos gastos, anticipándose de esa forma a lo que se miraba venir, una baja en las ventas que, en dependencia del sector económico, está resultando ser de entre el 5% y el 30% de reducción.

Para la licenciada Ximena Ramírez presidenta del Congreso Permanente de Mujeres Empresarias de Nicaragua, a las difíciles condiciones actuales, las micro y pequeñas empresas se añaden una serie de problemas de índole interna y externa, en donde la mujer sigue siendo el elemento vulnerable: carencia de garantías prendarias y documentos legales que corroboren la propiedad sobre la empresa, los negocios en términos generales no están formalizados ni regularizados, tienen insuficiente acceso al crédito - de obtenerlo los montos son muy reducidos -, no tienen acceso a las tecnologías de información y comunicación, y los servicios básicos en Nicaragua son los más caros de toda Centroamérica.

Al respecto, Ramírez, que también es una activista de los derechos de las mujeres en el país, refiere que precisamente Nicaragua no estaba preparada para el TLC con E.E.U.U., así que fue necesario impulsar una Agenda Complementaria del CAFTA, que se planteó como un cuerpo de leyes que vendrían a beneficiar a las MIPYME, entre otras: la Ley MIPYME, Ley de Competencia, Ley del Fondo de Garantías Recíprocas (ya aprobadas en la Asamblea Nacional). Pero aún no lo están otras importantes leyes contempladas en dicha agenda, tales como: Ley de Garantías de Bienes Muebles, Ley de Fideicomiso, Ley de Microfinancieras, etc.

Por su parte, Pedro Blandón, responsable de comisiones sectoriales de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), sostiene que a diferencia de las grandes empresas, por su naturaleza las pymes están mejor preparadas para resistir la crisis económica. Y en ese sentido en APEN han observado que, dentro del contexto de la crisis, las pequeñas empresas presentan resistencia y que por el contrario están buscando, de cualquier manera, oportunidades para que sus mercados respectivos se mantengan: “No hemos visto por fortuna empresas cerrando”.

Y cita algunos casos de éxito reciente, por ejemplo, una pequeña empresa del sector textil vestuario que ha hecho negocios con cadenas de supermercados en el país, diversificando y dirigiendo su oferta a estratos de mayores recursos; en el municipio de La Paz Centro, el sector de artesanías de ladrillos y de tejas de barros ha tenido un gran crecimiento, a tal punto que ahora se necesita que las pymes asociadas apliquen medidas de responsabilidad social para evitar que la materia prima se agote, provocando afectaciones ambientales; los productores de plátano en Rivas ahora exportan el fruto sin cáscara y con mayor valor agregado a Costa Rica, el contrabando de lácteos a El Salvador es una señal de un aumento de la producción local, etc.

Esta misma visión es compartida por Porta, Decano de la UAM. Para el académico, si bien las micro y pequeñas empresas no tienen suficientes ahorros contingentes para aguantar periodos prolongados de baja en las ventas, es también cierto que su estructura versátil permite que con facilidad se acomoden y se reinventen en función primero de adaptarse a este nuevo entorno, más adverso.

Pymes no son inmunes a la crisis



Sin embargo, las pymes no están exentas de recibir los efectos de la recesión mundial y de la rápida desaceleración económica local. Según Ramírez, existen evidencias de la afectación de la crisis global en las MYPE del país, ya que muchas de éstas están fracasando y las causas se las atribuye a la falta de acceso al crédito, o bien, porque la posibilidad de tener crédito se les ha reducido de manera importante, se han descapitalizad y han reducido a la mínima expresión los gastos, etc.

Por otro lado, las remesas que les enviaban sus familiares para capital de trabajo y seguir adquiriendo insumos para sus micro y pequeños negocios, en el mejor de los casos, siguen llegando pero de forma reducida y, en el peor, sencillamente dejaron de percibir las remesas.

Sobre el acceso al crédito, Porta reconoce que las instituciones financieras están siendo mucho más reservadas en el otorgamiento de crédito a micro y pequeñas empresas, la tasa ha sufrido además un ligero incremento, es decir un crédito más caro y sobre todo mucho más difícil de obtener.

Este es un problema generalizado que también afecta a la gran empresa. En la Encuesta de confianza e intención realizada por FUNIDES en Diciembre 2008, el 75.4% de las empresas consultadas considera que el alto costo del crédito incide en forma negativa en su desempeño.

Los datos más recientes del Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), que publica el Banco Central, nos indican que la actividad económica en toda la segunda mitad del 2008 se contrajo en un 1.7% en el tercer trimestre y de 2.7% en el cuarto. En el mes de Enero del 2009 este misma cifra se redujo a 1.8%.

Con la entrada en vigencia del CAFTA-DR, el país venía experimentando un considerable crecimiento de las exportaciones, lamentablemente las exportaciones sufrieron una caída de 19% -valor exportado- en el primer trimestre y se espera que cerremos el 2009 con una reducción de 6.7% del volumen exportado (ver edición No. 197).

Esto se expresa en la actividad cotidiana en una baja de las ventas de las micro y pequeñas empresas, ya que la oferta exportable proviene de la pequeña producción de miles de productores y empresarios del país, ubicados en el origen de la cadena.

Medidas de apoyo a las Pymes



A diferencia de otros países de Latinoamérica, en donde se ejecutan medidas dirigidas al sector de las Pyme en respuesta de la crisis económica, en Nicaragua aún el gobierno no anuncia un plan especifico para apoyar a las pequeñas y medianas empresas. En otros países, en cambio, han adoptado medidas tales como la provisión de liquidez a sus sistemas financieros para financiar los pequeños negocios y un incremento de las compras públicas hacia el sector, beneficios fiscales, entre otras.

Para Ramírez, en primer lugar se debería garantizar que entre en vigor la Ley de Promoción de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, MIPYME, Ley 645, aprobada en lo general y particular, debidamente reglamentada, pero cuyo Consejo de Dirección, el CONAMIPYME, no ha sido convocado para echar a andar el Programa de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, PROMIPYME.

Desde APEN, donde el 70% de las empresas afiliadas son pymes, el Ingeniero Blandón opinó que en el plan presentado por el Gobierno se debió incluir una medida de reducción de la tasa de interés, necesaria para compensar las bajas en el comercio y evitar mayores presiones a las empresas para hacerle frente a sus obligaciones financieras. Así mismo, considera que se perdió la gran oportunidad de poner en marcha el Banco Produzcamos, antes del próximo invierno.

Por otro lado, cree que se debería de dar impulso a la Ley de Garantías Recíprocas, lo que permitiría en ultima instancia que las pyme tenga acceso al crédito con respaldo de garantías de esta sociedad. A pesar que la ley ya está aprobada y reglamentada, lo importante es que la SIBOIF permita de inmediato que se acepten las primeras solicitudes para formar las primeras sociedades recíprocas.

Para la problemática del crédito, Blandón propone crear un fondo de garantías, como se hizo en Chile, en donde un 50% ó 60% del financiamiento que da la banca, sea respaldado por el fondo que no necesariamente tiene que provenir de fondos líquidos, sino quizás bonos del tesoro respaldados con algún tipo de activo.

Por su parte, Porta considera que también se puede trabajar en bajar el costo del crédito, bajando el riesgo con el uso de tecnología bancaria apropiada al momento del diagnóstico, del análisis para conocer mejor al cliente. Recuerda que en Nicaragua las pequeñas empresas trabajan en un ambiente de informalidad y poca estadística, y revela que algunas entidades universitarias han desarrollado métodos integrales y tropicalizados de diagnóstico para conocer al cliente y bajar el riesgo al momento de decidir sobre el otorgamiento o no del crédito.