24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


Alvaro Ríos Roca*

Empresa petrolera venezolana sostiene subsidios locales y compromisos gubernamentales internacionales

Muchos Latinoamericanos, cuando nos referimos a Venezuela, muy prestamente asociamos a este país con la emancipación de España, con triunfantes reinas de belleza, y por supuesto, con los hidrocarburos y el petróleo en particular.

Venezuela acumula las reservas más grandes del mundo de petróleo convencional y no convencional. Las probadas son aproximadamente 87 Millones de barriles (MMbbl), a las cuales debe añadirse cerca a 235 MMbbl de petróleo pesado y extrapesado de la Faja del Orinoco, mismo que está en proceso de certificación (26% del total mundial).

Asimismo, Venezuela tiene reservas probadas de gas natural de 170 Trillones de Pies Cúbicos (TPC) y entre 100 a 150 TPC de reservas probadas por certificarse (4.5% del total mundial).

Empero, esta riqueza no ha sabido transcribirse en un elemento sostenible de beneficio y mejores días para el pueblo venezolano. El aprovechamiento del oro negro data de la segunda década del siglo XIX hasta nuestros días. Un siglo de explotación con resultados muy magros. Nuestro análisis nos lleva a concluir muy fehacientemente que los pocos beneficios se deben al famoso péndulo energético, común en nuestra America Latina, oscilado por nacionalistas y entreguistas, así como una extrema corrupción.

El petróleo constituye 90% de las exportaciones y casi 45% del PIB. El petróleo, por lo tanto, es la plataforma de la economía venezolana, explotación que se maneja a través de PDVSA, empresa que tiene bajo su control toda la cadena de los hidrocarburos.

Con la Constitución y la Ley de Hidrocarburos aprobadas el 2001 y la Ley para el gas natural de 1999, Venezuela da nuevos pasos para controlar los hidrocarburos y terminar el entreguismo al que habían sido sujetos en la década pasada (resuena el péndulo?).

En 2003, PDVSA, mediante estas normas adquiere un porcentaje mayoritario en las acciones de los contratos que se tenían con el sector privado (68% en promedio) y se manejan nuevas regalías e impuestos más elevados (estoy muy de acuerdo). Debido a los precios engrandecidos de petróleo que se proyectaban el año 2006, se decide hacer cobros retroactivos por impuestos y regalías a las empresas privadas y se implanta el concepto de mezclar en las operaciones petroleras, las empresas y cooperativas sociales.




Resultado (de este último proceso en particular), es una paralización de inversiones del sector privado. Por supuesto, nadie pretende dejar las mayores reservas de petróleo del mundo y abandonar el país, en el entendido que lo que esta vigente tendrá que mudar de aires en algún momento. PDVSA, por su elevado paquete accionario es ahora la responsable de reponer producción y exportaciones (petróleo y LNG) con inversiones muy dantescas, para así dotar de subsistencia a la economía de Venezuela que esta petrolizada.

El paro petrolero de 2002, ha dejado a PDVSA con una enorme demanda por técnicos y profesionales, que lastimosamente ha sido atiborrado por personal con muy poco conocimiento técnico y tecnológico de la industria (léase politización de PDVSA).

La falta de inversiones por parte de PDVSA (que ahora tiene el rol mayoritario en las inversiones), la poca capacidad tecnológica por falta de planes técnicos, así como el poco interés del sector privado por desarrollar la industria bajo las condiciones establecidas, ha conducido a que la producción de petróleo disminuya de 3.4 MMbbl/día el 1998 a 2.2 a 2.3 MMbbl/día el 2008. Es decir una caída aproximada de 1.1 MMbbl/día en 10 años, que a precios actuales de 40 US$/bbl (para la calidad del crudo de Venezuela), representan nada menos que 16,060 MMUS$/año.

Reducciones en la producción de líquidos no permiten atender la demanda de gas en el mercado interno, que al 2014 dispara un déficit de 1 a 1.5 Billones de pies cúbicos por día (BPCD), para lo cual se tiene que importar gas natural de Colombia y usar cada día una mayor cantidad de fuel oil para las plantas termoeléctricas. Lo que es peor, Venezuela ha comenzado en los dos pasados años a importar gasolina. No es posible, algo está mal! El país más dotado en reservas de hidrocarburos del planeta, ¿importando los mismos?

Venezuela, a través de PDVSA, subsidia muy fuertemente los derivados del petróleo en su mercado interno que consume cerca a 600,000 Bbl/día de crudo. Para ejemplo, el precio de la gasolina bordea los 0.03 US$/lt, mientras que en Latinoamérica están entre 0.35 a 0.50 US$/lt (10 a 15 veces más).

Petrocaribe, Petrosur y los convenios de cooperación con Cuba y otros compromisos políticos regionales, son otra actividad donde PDVSA perpetra gastos e inversiones. Los que hemos estado en Venezuela recientemente, podemos dar evidencia que PDVSA, además de lo que debe invertir en la industria y los compromisos internacionales, es la compañía responsable de invertir y gastar en educación, salud, construcción, arte, cultura, deporte, subvención de alimentos, infraestructura, proyectos sociales (misiones), etc., etc. y, por supuesto, mantener la elevada burocracia del Estado venezolano.

En conclusión, la tendiente declinación en la producción, los escenarios de precios futuros y las responsabilidades que pesan sobre PDVSA, me llevan a concluir que esta empresa, muy en breve entrará en una muy delicada salud económica y financiera. Los Latinoamericanos queremos a nuestras empresas estatales fuertes y sostenibles.

*Actual Socio Director de Gas Energy Latin America. Fue Secretario Ejecutivo de OLADE y Ministro de Hidrocarburos de Bolivia.