24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

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FotoAlejandra Mora

“El establecimiento de una Reforma Agraria integral, que incluye todo lo que es el entorno económico, social y político necesario para el desarrollo de una agricultura campesina sostenible. Una soberanía alimentaria que integre la cosmovisión del mundo rural (Saberes culturales, rescate de las semillas criollas, interacción con la naturaleza etc.)” Red de Investigación-Acción sobre la Tierra

La Reforma Agraria nicaragüense en los años 80 es considerada una de las más originales y agresivas. Según la Ley de Reforma Agraria de 1981, se garantizarían tierras para los campesinos pobres y proletarios agrícolas estacionales (53.9% de la población rural en 1981) para convertirlos en productores dignos. También aumentaría la producción de granos básicos y productos para exportación.


Impacto para Nicaragua



Antes de la revolución sandinista, más de un 80% de la tierra era propiedad de terratenientes, el principal de los cuales era Anastasio Somoza y sus familiares. Durante los años ochenta, se logró beneficiar a más de 100 mil familias con 3.7 millones de manzanas (alrededor del 40% de un total de 8 millones de superficie en fincas que existía al inicio de la revolución), aumentando la producción campesina del 4% en 1978, al 44% en promedio de la totalidad de manzanas habilitadas por el Sistema Financiero Nacional, en 1989.

Según Jaime Wheelock Román, quien fue el Ministro de Reforma Agraria y Desarrollo Agropecuario, de 1979 a 1990, la Reforma Agraria era una necesidad histórica y fue uno de losprogramas eje de la revolución sandinista, con varios objetivos:

• Transformar la tenencia de la tierra y democratizar la propiedad agraria, trasladando la mitad de las tierras en fincas del país a favor de 120 mil familias campesinas.
• Reorganizar la correlación social y económica del campo, liquidando el latifundismo a favor de una nueva economía agraria constituida por productores grandes, medianos y pequeños eficientes, un fuerte sector asociativo y un área de propiedad estatal con administración descentraliza y compartida con los trabajadores.
• También la Reforma Agraria era condición para el desarrollo económico del país a través de modernización agrícola, industrialización de los recursos naturales, impulso de polos de desarrollo asociativos y campesinos.
• Finalmente era también reivindicación social que llevó al campo, vivienda, educación, capacitación, salud, incorporación de la mujer y desarrollo y protección infantil.

Bajo un entorno complejo



Han pasado 20 años desde la implementación de la Reforma Agraria y hasta el día de hoy, los campesinos beneficiados han perdido 560 mil manzanas de las 3 millones que habían recibido, los títulos entregados no son validados como depósito de garantía de la propiedad (dos terceras partes de las tierras en manos de las Cooperativas no tienen documentos legales, según la Asociación de Trabajadores del Campo de Nicaragua)y tampoco existe un registrode los beneficiarios, lo cual ha generado reclamos constantes de propiedades por diferentes grupos.

El gobierno de Violeta Barrios de Chamorro (1990-1996), firmó el primer ajuste estructural con el Fondo Monetario Internacional en 1992, que implicó, entre otras cosas,impulsar el proceso de privatización del área estatal y el retorno de propiedades agroindustriales a antiguos propietarios. Asimismo, se otorgaron tierras a militares y combatientes de ambos bandos, involucrados en el conflicto armado en los años 80. Por otra parte, se han permutado propiedades a grupos de confiscados. Todo este clima de incertidumbre alrededor de la propiedad rural, ha provocado conflictos locales y cobrado muertes de familias campesinas que se resisten a entregar las tierras donde permanecen.

Por otra parte, los pequeños productores tienen limitado acceso a incentivos para la producción, a financiamiento, asistencia técnica, sistemas de acopio, infraestructura productiva y acceso a mercados. A todo lo anterior se suma el deterioro ambiental por el avance de la frontera agrícola y los altos niveles de inmigración del campo a la ciudaden busca de mejor vida. Entonces,después de 20 años, ¿la reforma agraria se ha convertido en un árbol o quedó olvidada como una semilla inerte?

Según el Dr. Wheelock, la tenencia de la tierra está hoy mejor distribuida respecto a 1979, pese a las reconcentraciones puntuales después de los noventas. Explicó que los beneficiados en cooperativas, por ejemplo, prefirieron en muchos casos dividirse la tierra pero conservando sus parcelas individuales y otros vendieron las propiedades por miedo a que se las quitaran, pero la mayoría compró otras parcelas.

Razonó también que el hecho de que una buena porción de la tierra está en manos de beneficiados por reforma agraria, ha forzado la adopción de políticas y mecanismos para atender esta nueva agricultura y que si bien es cierto que no hay flujos de crédito oficial o de la banca privada hacia este sector, las fundaciones de crédito rural y de pequeña producción colocan cientos de millones de dólares para sostener una creciente producción campesina. Según él, basta ver quiénes son los que producen tanto maíz, frijoles, leche y carne.

Expresó que durante los ochenta, se logró detener el avance destructivo de la frontera agrícola, por lo que el deterioro ambiental ligado a la pequeña producción ha disminuido en relación a los años sesenta y setenta. Lo que existe hoy es destrucción de los bosques por tala indiscriminada a causa de ciertos grupos de interés.

En busca de soluciones



Según documentos oficiales del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, hasta la fecha, Nicaragua no cuenta con antecedentes de formulaciones e implementaciones de Políticas de Tierra integrales(que incluyan, además de la redistribución y/o titulación de tierras, otros componentes necesarios para impulsar la producción agropecuaria). Hay muchos factores que determinan la existencia de tal situación, como sonunmarco legal incompleto en materia de tenencia,ausencia de una sólida institucionalidad, inestabilidad política y social, problemas de la propiedad y de Ordenamiento Territorial, prácticas agropecuarias y ganaderas extensivas, una falta de cultura ambiental y desconocimiento de la temática, entre otros factores.

Con respecto al desarrollo agrícola, existen varias iniciativas gubernamentales enfocadas a impulsarlo, trabajar para su industrialización y darle solución a las innumerables demandas de los productores del campo. En el 2007 fue aprobada la ley de creación de un banco de fomento, su junta directiva ha sido nombrada recientemente, pero aún no se han presentado los mecanismos para asignar los fondos.

El Plan Nacional de Desarrollo Humano, presentado por el gobierno en abril de 2008 y todavía en proceso de conclusión, incluye programas que pretenden impulsar la comercialización y aumentar la competitividad del sector. El apoyo del Gobierno, según el PNDH, estará enfocado en infraestructura, incentivos fiscales, programas de asistencia técnica, facilidades de importación de bienes de capital para el sector, la seguridad de la propiedad, no invasión de tierras y titulación de las mismas.

Según el ex ministro de reforma agraria Jaime Wheelock, sigue siendo válida la visión estratégica de procurar un desarrollo económico a base de la industrialización de los recursos naturales, dirigiendo la inversión y las políticas de fomento hacia productos de alto valor agregado, de acuerdo a la vocación de los suelos y las condiciones agroecológicas.

Expresó también quese precisa que se lleve a cabo una fuerte inversión en nuestro capital humano, dado que el promedio de escolaridad nicaragüense no pasa del tercer grado de primaria y no basta con lanzar programas caritativos o de socorro, también es necesario un enfoque sólido e integral del Estado que sea capaz de habilitar y estimular al productor nicaragüense a ocuparse en actividades altamente rentables, en vez de ocuparse en labores vegetativas y de escaso o nulo valor.

Wheelock concluyó que si la mayoría de los nicaragüenses fueran estimulados a realizar una actividad rentable, ya sea productiva o de servicios, el país sería rico; dentro de esto, el liderazgo puede jugar un importante papel.

RECUADRO 1



Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), entre el 30% y 40% de los habitantes en América Latina vive en zonas rurales y dependen de la tierra para su subsistencia. En Nicaragua, seis de cada diez pobres viven en el campo, así como ocho de cada diez pobres extremos. En su mayoría, dependen del cultivo de la tierra.