24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


FotoAlejandra Mora

Es curioso y ciertamente irónico que los más pobres, los que están en la base de la pirámide económica,sean considerados como los más riesgosos para recibir crédito y tener acceso a la banca, mientras que los que están arriba, en Wallstreet, considerados como los menos riesgosos, han desencadenado la crisis financiera desde la banca.

La crisis financiera provocada por los “menos riesgosos” ha afectado a todos los sectores de la economía en todos los países del mundo. El sector productivo sufre los elevados costos de combustibles y la disminución en los precios de sus productos; el sector comercial la contracción de la demanda por parte de los consumidores y; el sector financiero enfrenta restricciones de crédito internacional y falta de liquidez.

Microcrédito vs crédito bancario en tiempos de crisis



En Nicaragua, la industria del microcrédito es desde mediados de los años 90, una respuesta a la necesidad de financiamiento de muchos pequeños empresarios o productores que no cumplen con los requisitos legales o financieros para acceder al crédito bancario.

La demanda potencial de microcrédito en el país es de US$250millones, aunque debido principalmentea la falta de información disponible, se estima que tal cifra se encuentra subestimada (respecto a la demanda actual). En Nicaragua las instituciones demicrofinanzas están constituidas por el sector financiero no regulado formadopor 12cooperativas de ahorro y crédito (CAC), afiliadas a la Central de Cooperativas Financieras y19ONG dedicadas aactividades de microfinanciamiento, afiliadasa la Asociación de Instituciones Microfinancieras (ASOMIF).

Nicaragua es un país agrícola y esta afirmación se hace visible en el gran porcentaje de la población económicamente activa que trabaja en el campo (43.5%) y en su aporte en el PIB total (20%). Es también el sector con mayores necesidades de financiamiento.

Tomando en cuenta lo anterior, es preciso destacar que el año pasado, la mitad de la cartera de créditos de las 19 instituciones microfinancieras (IMF) que forman parte de ASOMIF, se colocó en el sector agropecuario, el resto sedividió en comercio (25%), vivienda (12%) y, en menores cantidades en consumo, servicios e industria.

Por el lado de la banca,su aporte en el 2008 al sector agrícola fue del 9% de su cartera crediticia total y, alrededor del 4% al sector ganadero o pecuario que si bien suma alrededor de $300 millones, éstos en general están dirigidos a grandes productores y no a los más pequeños que son la mayoría,por serconsiderados de alto riesgo.

Esta distribución del crédito del sector financiero formal, ha provocado fuertes debates en el país por cuanto los recursos están siendo destinados en su mayoría para el financiamiento no productivo (sectores primarios e industriales).Además, esto demuestra que la industria microfinanciera es la principal fuente de financiamiento para los pequeños productoresagropecuarios del país.

La crisis toca todas las puertas



Según un estudio realizado por la CEPAL, la crisis financiera probablemente repercutirá en mayores dificultades de acceso a recursos financieros para las pequeñas y medianas empresas latinoamericanas (en especial para actividades agropecuarias) en un marco de contracción de liquidez en los mercados de créditos locales.

La banca tradicional y la industria del microcrédito tienen marcadas diferencias y por eso, la manera en que están siendo afectadas por la crisis también son distintas. Según el coordinador de postgrado y maestría en Economía de la Universidad Centroamericana, Luis Murillo, el mercado tradicional de crédito está siendo más afectado que el microcrédito ya que la industria microfinancieraes mucho más flexible para enfrentar una crisis, debido a que no cuenta con grandes inversiones, y sobre todo inversiones en títulos valores como la banca tradicional.

No obstante, los organismos que financian a las instituciones de microcrédito ahora están siendo más cuidadosos para colocar sus fondos. Hasta el año 2007, el crecimiento promedio anual de la cartera de las MF afiliadas a ASOMIFcorrespondió al 25%, y en el 2008 disminuyó al 12,8%. Esta desaceleración es consecuencia de las dificultades financieras generadas por la crisis (que ha afectado tanto las inversiones como los depósitos) y también del surgimiento del movimiento de No Pago en el norte del país.

La licenciada Patricia Padilla, directora de la microfinanciera ADIM y secretaria de ASOMIF, expresó que tanto la industria crediticia tradicional como la del microcrédito se han visto enfrentadas a problemas de endeudamiento como consecuencia de la crisis, ya que las tasas de mora han aumentado porque los clientes tienen menos posibilidades de pago. Por otro lado, los inversionistas de las MF también han sido golpeados por la crisis, lo cual limita los flujos de inversión.

Según Padilla, los clientes captados por la IMF tienen mayor versatilidad para reorientar sus negocios, sobre todo en tiempos de crisis, lo cual es una ventaja con respecto a la banca, cuyos clientes están completamente estructurados y con segmentos definidos, lo cual no les permite redireccionarse fácilmente en el tiempo.

Otro factor es la distribución de riesgo, que en el caso de las MF, al ser menor la profundidad de crédito, permite que el riesgo también sea menor por su amplia distribución. Por el lado de la banca, el crédito es mayor y por eso también lo es el riesgo.

¿Son la nueva opción crediticia?



Considerando que las microfinancieras (MF) se muestran menos afectadas ante la crisis actual, ¿se convertirán en la nueva opción crediticia para el sector productivo y comercial, que es financiado por la banca tradicional o que aún no accede a crédito?

Dentro del sector financiero del país, la IMF muestra más apertura para otorgar crédito a la producción que los bancos, y según la Lic. Padilla, los clientes toman como opción el que ofrece, y el que no ofrece ni lo consideran.Con la crisis se ha generado desempleo y es previsible que a la par del desempleo también aumente la microempresa, entonces es de esperarse que esta masa de desempleados decidan trabajar por cuenta propia y demandar financiamiento.

RECUADRO 1



La consultora internacional JPMorgan calculó que la demanda mundial de servicios financieros, por parte de los más pobres, sumó $300mil millones durante el año 2007.

RECUADRO 2



Las microempresas han logrado ser la opción para muchos individuos que después de perder su trabajo, se enfrentan a la necesidad de mantener a su familia, y no cuentan con suficientes ingresos para acceder a un crédito bancario.

Según el Msc. Murillo, las MF no son un competidor directo de los bancos en el sector comercial, ni siquiera en tiempos de crisis, debido a que los segmentos a los que están dirigidos son distintos. El segmento de las MF son comerciantes con bajos niveles de ingresos y aquellos que le solicitan crédito al sector bancario no les es viable solicitarlo a las MF, primero porque la profundidad del crédito es baja, y segundo porque es muy caro. Las MF no tienen la capacidad para grandes comerciantes. Por otro lado,existen algunas iniciativas de bancos que están incursionando en el microcrédito, pero no cubren la demanda del sector PYMES (alrededor de U$300 millones).

En el sector productivo, los bancos tampoco pueden competir con las MF porque el segmento que atiende el microcrédito es considerado de alto riesgo para la banca, que además exige requisitos legales y financieros que los productores pequeños no poseen.

El microcrédito puede convertirse en una opción para la fila de desempleados que ha crecido considerablemente a raíz de la crisis. Desde el punto de vista optimista, y retomando el concepto de crisis al estilo oriental, las oportunidades que se presentan en los momentos de cambios pueden ser muy beneficiosas. En este sentido, los microcréditos, por su flexibilidad, representan una gran oportunidad para aquellos que necesitan financiamiento, sobre todo en el escenario actual, donde el crédito bancario se muestra cada vez más restrictivo y costoso.

RECUADRO 3



Según Muhammad Yunus, desarrollador del concepto de microcréditos y ganador del premio Nobel de la Paz 2006, lo único que los pobres necesitan para salir de la pobreza es disponer de un entorno que se los permita, de una oportunidad. En este sentido, mediante los microcréditos ha demostrado que las personas pobres son solventes y creativas.