24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

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FotoTania Díaz Rivas

• Reaparece por 13va. vez, desde 1950
• Ineter confirma: Mayor efecto y daño en el Pacífico nicaragüense
• Iniser ofrece seguros agrícolas para proteger a pequeños y medianos productores


Desde 1950 a la fecha, el fenómeno “El Niño” se ha presentado en trece oportunidades en el territorio nacional, afectando a miles de productores y a la economía nacional, según registros del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter). Hasta el momento, la aparición más dañina fue en 1997, cuando la producción se redujo en 14% y provocó pérdidas de al menos US$21 millones. Eso, no incluyendo los efectos actuales, que faltan por contabilizarase oficialmente.

Las predicciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) son preocupantes. De acuerdo a sus estimaciones, el fenómeno climático “El Niño” durará hasta el primer trimestre del 2010.

Cuando se presenta en Nicaragua este fenómeno climático, las regiones más perjudicadas son Pacífico, Norte y Centro del país. En esta ocasión, según expertos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), las zonas más afectadas por este fenómeno climático son León, Chinandega, Sauce, Telica, Estelí y Nueva Segovia. En términos productivos, las mayores afectaciones se han presentado en los rubros del arroz de secano, sorgo, soya, fríjol, maní, maíz y ganado de engorde. Sin embargo, “El Niño” también afecta rubros como la pesca, acuicultura y, por ende, a la economía en general.

El presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (UPANIC), Manuel Alvarez, explicó a El Observador Económico que el año pasado tuvieron una disminución en la producción agrícola, porque el invierno culminó el 20 de octubre, lo que generó un 10% menos de los rendimientos y; ahora que se está experimentando un invierno seco, el daño puede ser mayor del 10%.

De igual manera, hay que tener presente que este fenómeno se prevé que podría extenderse incluso hasta mayo 2010, por lo que puede afectar la cosecha de apante que se siembra a partir del 15 de noviembre y que se recoge a fines de febrero. Esa cosecha se considera la más importante, ya que es cuando se genera el 65% de los granos básicos.

INETER: Afectación moderada



El Lic. Francisco Guerrero, encargado de las aplicaciones meteorológicas del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), manifestó a El Observador Económico que la zona más afectada es el Pacifico nicaragüense, que experimenta un fenómeno con intensidad “moderado”.

Asimismo, mencionó que según los modelos computacionales de esta institución, se está proyectando que este fenómeno podría durar hasta febrero 2010 y; que las consecuencias de este cambio climático es el incremento de la temperatura, reducción de lluvias, lo que podría provocar que este tipo de fenómeno se torne más frecuente en nuestro país y sus efectos sean más drásticos.

Sin embargo, aclaró que a nivel de temperaturas, el actual fenómeno no ha alcanzado los estragos del fenómeno de 1997, de acuerdo a los resultados obtenidos de las estaciones metereológicas automáticas por todo el territorio nacional.

Por otro lado, el presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), Ing. Álvaro Fiallos, expresó que se han estado reuniendo con los dirigentes municipales de casi todos los departamentos, para monitorear el impacto causado por el fenómeno climático.

Fiallos indicó que a octubre del presente año, han visitado 10 departamentos y que han estado monitoreando muy de cerca el departamento de Chinandega, donde las afectaciones son fuertes, sin embargo, todavía no se puede decir que ha provocado pérdidas en los sembrados porque el pequeño productor está hasta ahora cerrando su cosecha de frijol y maíz, explicó el dirigente agropecuario.

Demanda cívica por políticas sociales



La Vicepresidenta de la Fundación para el Desarrollo de las Mujeres y la Niñez (Fundemuni), , insistió en una breve entrevista realizada durante el foro nacional “Rol de la sociedad civil centroamericana en la sostenibilidad ambiental y la reducción del impacto del cambio climático”, que las estrategias de atención al cambio climático deben de ser políticas sociales, intersectoriales e interministeriales, las cuales deben de desarrollarse por medio de un sistema de divulgación masiva para que la población, universidades, empresa privada y productores, tengan conocimiento sobre el cambio climático y su adaptación.

“El gobierno debería de convocar a un pacto nacional para el cambio climático, a través de acciones de mitigación, adaptabilidad, transferencia tecnológica, transformación energética y, sistema de gestión del conocimiento de información para que podamos enfrentar esta problemática”, enfatizó Castillo.

Sector arrocero promete estabilidad en los precios



Por su parte, Róger Zamora, dirigente de Pro Arroz, expresó que el sector industrial arrocero procesa alrededor del 85% del arroz que consume la población nicaragüense.

Actualmente se está ejecutando un programa de apoyo al productor, con el objetivo de garantizar el abastecimiento, estabilidad de los precios y; de los inventarios de la producción arroz en los diferentes canales de distribución, por lo que no debe de haber especulaciones, debido a que se cuenta con suficiente inventario para la producción de arroz en los próximos cuatro meses, dijo Zamora.

Para este año, añadió, se cuenta con un inventario de 800 mil quintales en arroz con cáscara o en granza, lo que equivale a mes y medio de seguridad alimentaria y disponen de 20 mil quintales de arroz oro en los inventarios.

En arroz de riego las afectaciones son pocas, entre 5% a 7% de la producción, mientras en el arroz de secano, que se cultiva en la región del Atlántico, Triángulo minero, Jalapa, no se ha visto tan afectado.

En cambio, en la zona de Occidente la situación es crítica, debido a que de 800 mil manzanas censadas, solamente 3.500 manzanas se van a cosechar, señaló Fernando Mánser, presidente de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (ANAR).

CUADRO 1

¿Qué es El Niño?
El fenómeno “El Niño” fue descubierto hace muchos años por pescadores de las costas del Perú. Ellos notaban que cuando el agua del océano se calentaba en el tiempo de la Navidad, el invierno era malo. Por lo que comenzaron a llamarlo El Niño. Ese calentamiento de las aguas sucede entre 2 a 7 años. Y puede durar entre 12 y 18 meses.

Entre las causas que generan el fenómeno, están el comportamiento anormal de los vientos en las zonas de mayor radiación solar, es decir, los más afectados son aquellos países que se encuentran próximos a línea del Ecuador, como los centroamericanos y los de la parte septentrional y central de Suramérica.

CUADRO 2
Presencia en Nicaragua desde 1950
* En Nicaragua, El Niño se ha presentado 12 veces, desde el año 1950.
* De esas 12 ocasiones, en cuatro se ha presentado muy fuerte, esto sucedió en los años de 1972 a 1973; 1982 a 1983; 1986 a 1987; y 1997 a 1998.
* En tres ocasiones ha sido moderado, corespondiendo a los años de 1976 a 1977; 1991 a 1992 y 1993 a 1994.
* La sequía más fuerte fue en 1997, que redujo la producción hasta en 14% y provocó pérdidas de al menos US$ 21 millones.
(Fuente: Ineter)

Iniser extenderá seguro agrícola por índice climático



Basándose en el Plan Nacional de Desarrollo Humano (PNDH), el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser), inició el año pasado la comercialización del seguro agrícola para los cultivos de maní y arroz de riego, en los departamentos de Chinandega, León, Managua, Matagalpa y Granada, con el objetivo de cubrir los riesgos de sequía y lluvias excesivas.

Para el próximo ciclo agrícola de postrera, existe el proyecto de extender este seguro a los rubros de maíz, frijoles, arroz de secano, ajonjolí y sorgo.

Este seguro agrícola facilitará el crédito que los agricultores requieren de los bancos y microfinancieras, ya que extendiendo la garantía del seguro, las instituciones de crédito se muestran más dispuestas a concederles créditos.

En lo que respecta a la función social, el seguro agrícola por índice climático garantiza que la propiedad del productor pobre no está en riesgo, es decir, el productor puede resarcirse de las pérdidas y cumplir con sus requerimientos crediticios.

Este seguro agrícola ofrece coberturas exclusivas para cosechas que son afectadas por factores climáticos adversos, en el que se excluye la intervención del hombre con respecto a las plagas y enfermedades, la baja en el precio de la cosecha o el incremento del precio de los insumos y los productos necesarios para cosechar.

El Ing. Jaime Terán, encargado del Seguro Agrícola Iniser, explicó que la mayoría de productores trabajan con fondos provenientes de líneas de créditos ofertados por la banca comercial e instituciones microfinancieras públicas y privadas, por lo que su preocupación principal es la de honrar sus deudas para ser sostenibles como sujetos de crédito.

En ese sentido, Iniser ha vinculado los montos a asegurar con el nivel de préstamos desembolsados, existiendo la opción de endoso del seguro como garantía del crédito, por tanto si se registra un eventual siniestro, ya sea por daños parciales o totales, la transferencia de la indemnización se realiza de manera directa entre Iniser y la institución financiera.

Con relación a la coyuntura actual, Terán recomienda hacer énfasis en el uso de semillas mejoradas, reordenamiento territorial según vocación de la tierra, utilización de mejores ventanas de siembra, incorporación de buenas prácticas agrícolas para mejorar la capacidad de retención de agua y drenaje del suelo, entre otras.